Se perfora sin dolor

  • Se perforan los sueños de los jóvenes, cuando sus docentes se burlas de ideas divergentes.
  • Se perforan las prendas de vestir, cuando, de años colgada en el perchero, las polillas hacen cama y festín de alimento con ellas.
  • Se perforan las carnes de mujeres, hombres y niños; en una guerra fraticida con principio y con final ausente a la corta vista de los que anhelan un país tranquilo.
  • Se perforan las cabezas de los que algunos llaman “sapos” y que cobraron por ventanilla cualquier peso.
  • Se perfora sin dolor, la frente de las cabezas de los que querían regenerarse.

Imagen de Andrés Beltrán Uribe. ¿Deseas ver otras perforaciones?