Una Medellín con fiestas incluyentes

Hablar solo de Medellín, en época de Feria de las Flores, es egoísta. Para hablar de Medellín tendremos que hablar de REGIÓN. Y no solo región a nivel político, como el trazado de los mapas, sino región de modo cultural, como acervo de manifestaciones sociales, culturales y humanas. El evento “Arrieros, mulas y fondas”, de la Feria, nos remite al campo, a las demás subregiones de Antioquia: Norte, Nordeste, Suroeste, Occidente, Urabá, Magdalena Medio, Bajo Cauca, Oriente y Valle de Aburrá, y sus municipios.

Si hablamos del Desfile de Silleteros, estamos hablando de la Antioquia montañosa de clima frío, no solo de un corregimiento de Medellín. Si hablamos de flores, de orquídeas, obligatoriamente estamos hablando del campo. Esto, es para que quien desee hablar de Medellín, esa de la cual nos sentimos tan orgullosos, pensemos en la REGIÓN, en unir antes que dividir y fraccionar al territorio.

Siempre amaremos el territorio donde nos tomamos esa primera leche maternal y, en nuestro inconciente, está el conjunto de olores que algunos no perciben, pero que lo mantienen ligado al territorio. No sé si Medellín tiene cultura nativa, pero sí sé que mucho de su acervo cultural es multi étnico, de variado tono social; viene de río, de montaña, de planicie, de meseta; de frío, calor y clima templado; de pantalón y taparrabo; de zapato y quimba hecha a mano.

Les dejo esta mazamorrita, pero para ser incluyentes, se las dejo con bocadillo veleño.

Colombia, tierra de flores

Textos y fotos de EDWIN CIRO BERMÚDEZ
edwinciro@gmail.com
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http://www.flickr.com/photos/edwinciro/

“Nuevamente los 500 silleteros del corregimiento de Santa Elena engalanaron y perfumaron las calles del centro de Medellín en su versión de Silleteros número 53. Ellos, con ese lenguaje heredado de abuelos, enseñaron que la comunidad silletera en medio de flores puede construir espacios de tolerancia, convivencia, equidad de género, unión familiar y que es otro mecanismo para lograr una paz de ciudad”.  Edwin Ciro.

Más miradas de la Feria de las Flores

Aprovechemos tanta foto para no escribir tanta cosa.

Aquí les dejo este texto del blog de Saramago. Ojalá se entienda.

Gabo

By José Saramago

Los escritores se dividen (imaginando que aceptaran ser divididos…) en dos grupos: el más reducido, de aquellos que fueron capaces de abrirle a la literatura nuevos caminos, el más numeroso, el de los que van detrás y se sirven de esos caminos para su propio viaje. Es así desde el principio del planeta y la (legítima?) vanidad de los autores nada puede contra las claridades de la evidencia. Gabriel García Márquez usó su ingenio para abrir y consolidar la vía del después mal llamado “realismo mágico” por donde avanzaron más tarde multitudes de seguidores y, como siempre sucede, los detractores de turno. El primer libro suyo que me llegó a las manos fue Cien años de soledad y el choque que me causó fue tal que tuve que parar de leer al cabo de cincuenta páginas. Necesitaba poner algún orden en mi cabeza, alguna disciplina en el corazón, y, sobre todo, aprender a manejar la brújula con la que tenía la esperanza de orientarme en las veredas del mundo nuevo que se presentaba ante mis ojos. En mi vida de lector han sido poquísimas las ocasiones en que se ha producido una experiencia como ésta. Si la palabra traumatismo pudiese tener un significado positivo, de buen grado la aplicaría al caso. Pero, ya que ha sido escrita, aquí la dejo. Espero que se entienda.