“La sociedad del semáforo”

Es definitivo. Presto el nombre de la película colombiana, La Sociedad del Semáforo, escrita y dirigida por Rubén Mendoza, para resaltar la tremenda frase que me encontré en Armenia cuando el rojo de un semáforo me llevó a asombrarme de semejante estrategia de comunicación: pobreza, abandono, lucha, esperanza, dolor, familia.

“Frente al miedo, la vida nos dio un giro de ciento ochenta grados. No estábamos preparados para esto: dos años en el semáforo.

Papá: nosotras cuando estemos grandes le compramos un semáforo”.

Semáforo en Armenia, Quindío. Nadie posaba cerca ni pedía ni quién respondiera alguna duda.