Ya no están los que se fueron

Quedaron las instancias, los fantasmas, las sombras, los rezagos. Quedaron los aromas y las negras impresiones, las virtuales divisiones, la cocina y el gato barato. De vez en cuando se escucha vaciar el hinodoro y el gritar de un chocolate listo.

Ya no están y el piso está sin trapear, el brillo de la baldosa desapareció y las paredes al parecer están ocultas, no las veo, no veo en ellas los cuadros colgados. Ellos no están, no están los que se fueron redundo yo.

Antigua casa demolida e intervenida por artistas en la Avenida Oriental dirección oriente, occidente.