En Miami, la eternidad y la felicidad huelen a Concordia

Historias humanas se tejen o se dejan ver, permeadas con el aroma del café. Traigo de invitada a Luisa Quintero, quien nace en las montañas, hace sus estudios en Medellín y parte para Miami, a ser embajadora de país a través del trato que le da a su grano colombiano en Estados Unidos; talentos que hacen ondear la bandera de Colombia, con un color adicional: café. Las dejo con su historia.

Por Luisa Fernanda Quintero
Miami, USA.

“Nací en Concordia, Antioquia, de donde también son mis padres y desde que nací, he tenido que ver con el café, pues, mi familia ha trabajado siempre con él. En este municipio hice mis estudios primarios y cursé la secundaria en Medellín, donde hice mi carrera de Negocios Internacionales. Me incliné por ese tema, porque me llamaba la atención todo el cuento de las exportaciones de café, de flores y de productos agrícolas. Desde que empecé la universidad, elegí el café como tema para mi proyecto de grado. Cada semestre que cursaba debía entregar un avance en la investigación basada en las materias matriculadas. Algo que me llamó la atención fue que todos mis compañeros elegían temas de moda para la época y, el que era mi profesor de investigación, me decía que ese tema ya estaba muy “trillado”, y que todo mundo sabía de café, pero en el trascurso de los semestres le demostré que en realidad, él, no sabía nada y que era un tema del que todos deberíamos conocer. El último año, conseguí hacer mi práctica en la Trilladora Unión, de don Ernesto Garcés, gran productor y exportador de café en Concordia.

En la Trilladora, comencé a practicar como auxiliar de calidades de café de exportación, algo que no tenía que ver con mi carrera, pero que me llamó la atención al punto de querer aprender. Cristina Garcés, hija de don Ernesto, fue quien me enseñó todo para exportar el grano; producción, calidad, cata, tostión; hasta la preparación de una buena taza; además, lo que era un café especial, un microlote y todo lo relacionado con el tema. Terminada la práctica, comencé a trabajar con Cristina, en Café Montes y Colinas, marca de su café especial, en compañía de don Jorge Jaramillo, un amigo de ella, allí me dediqué específicamente a la tostión y cata de especiales.

Por esa misma época, Cristina iba a montar un café en Miami, con un socio en Estados Unidos, la tienda se llamaría Eternity Coffee Roasters, en honor a la Finca La Eternidad, en Concordia, primera finca de Don Ernesto. Fuí conociendo más el tema y realice los cursos respectivos en el Sena, donde tuve la oportunidad de ser juez sensorial en el Campeonato Nacional de Baristas, que se realizó en Medellín para esa época. Su socio no conseguía encontrar un tostador y me ofrecieron trabajar en Eternity, a los cual di un sí, sin pensarlo. Los primeros meses fueron difíciles, no por el trabajo sino por el ritmo de vida en Miami, el idioma y el calor, pero Eternity, ha sido una gran experiencia en mi vida, he aprendido de Chris, tostión y preparación; y también al lado de mis compañeras de trabajo: Margaret y Nicol, excelentes baristas.

El café colombiano tiene gran aprecio acá en Estados Unidos, pero como en todas partes, las multinacionales ofrencen blend (mezclas) de café que no son 100% colombianos. En mi trabajo, aclaro a la gente que el valor agregado de nuestra marca, a diferencia de Juan Valdez y Starbuks, es que ofrecemos un grano que viene directamente de las fincas de Concordia y de Ciudad Bolívar, en Antioquia, siendo nosotros somos el último eslabón de una gran cadena productiva, por eso cuidamos cada detalle y hacemos lo mejor para que el cliente se tome, feliz, su café y regrese al día siguiente.

Llevo un año trabajando acá y estoy feliz, porque aparte de trabajar con nuestro café, tenemos diferentes orígenes como Ruanda, Etiopía, Burundi, Panamá, Guatemala, entre otros; pero cada que me piden una recomendación, ofrezco un origen Colombia, pues, me identifico con él más que con los demás. Algo que me ha gustado mucho es que nuestros clientes frecuentes observan el proceso de tostión que realizo y las catas, y es bueno cuando dedican más tiempo de lo normal para que les explique los porqués del grado de tostion, de las notas de cada origen, entre otras preguntas. Tenemos un proyecto de empezar a vender diferentes orígenes en los supermercados de Whole Food, en Miami, y me siento orgullosa porque una de las etiquetas dirá: ORIGEN CONCORDIA ANTIOQUIA”.

Saludos a Pipe Rave, a quien le alegrará mucho esta nota.