Rastros del Big Bang por doquier

Observar una hormiga que quizás nadie más vuelva a ver, que nadie más mirará; ver un solo metro de recorrido en su existencia; observar una hormiga, pues, es el testimonio de un acontecer casi milagroso: la vida. El movimiento. La gravedad. La libertad. La substancia.

Viviremos 80, 70, 40 años y solo vimos 10 ó 15 segundos en la vida de esa hormiga, y esos 15 segundos representarán alguna fracción ínfima del Big Bang.

Prefiero la foto que el video. La primera, me permite ver una fracción de segundo por los minutos que quiera detenerme a contemplarla. Fotos en Amagá.