El trajín de cada día

Mañana de confites en venta, mañana de eterna jubilación, mañana de silla y espera, mañana de clientes en potencia.

Se madruga, se lava la cara, se baña, se viste, se atalaja, se desayuna y se sale a buscar la papita diaria para no dejar el menaje cesante.

Se vende mucho, se vende poco, se espera y se aguanta el sol, se vende uno que otro y se organiza de nuevo la chacita, se barre el territorio, se sacude el zapato de esta tierra amarilla virulenta y casi omnipresente.

Se sintoniza algo que entretenga, se escucha un tema y la hora exacta, se saluda al vecino, se carga a la nieta, se vende de nuevo, se dan las devueltas.

Se miran los buses, se saludan choferes, se levanta la mano, se regala una sonrisa, se recuerda, se da la bienvenida a la nostalgia y luego a la tristeza.

Se empaca de nuevo, se cierra el chuzo, se camina a la casa, se saluda a la muchachada, se lava la cara, se baña, se viste de pijama, se atalaja, se come la papita sudada, se cierran los ojos y suspira.

Imágenes:  Sector  San Blas, Comuna 3 / Actualizando desde Manizales

Generando Sonrisas, Uniendo Corazones

El indio con hambre no trabaja decía mi abuela, después de haberme levantado con los “tragos”, darme el desayuno y calentar cafecito para la mediamañana. Ambos sabíamos que café solo no vale, así que lo acompañábamos con pan o alguna arepa disponible.

En la Universidad Pontificia Bolivariana, el indio con hambre tampoco estudia. Por ello, la universidad, tiene la Fundación Solidaria, que atiende diferentes frentes de proyección social y tiene entre sus estrategias, el programa de Apoyo Alimentario, dirigido a estudiantes con deficiencias o necesidades alimenticias.

¿Estudiantes con hambre en la UPB? Los hay y también en EAFIT, como en otras universidades locales.

Es así como a cualquier hora del día, los estudiantes beneficiados por este programa, pueden reclamar un refrigerio en cualquier cafetería, que complemente su dieta alimenticia, sin tener que sufrir la discriminación de otros estudiantes con mejores recursos económicos. 40 millones de pesos son invertidos anualmente en este programa, cifra que tiende a crecer cada vez.

Pero la Fundación Solidaria tiene otros programas que benefician a la población estudiantil con necesidades económicas:
•    Tiquetes para fotocopias
•    Fondo Rotatorio de Auxilio Educativo
•    Plan Padrino
•    Intermediación Laboral
•    Instituto Técnico Acciones ITEA

Instituto Técnico Acciones ITEA

Conocido por sus vecinos como la UPB de San Blas y para llegar allí hay que pasar de la ciudad central y subir por la carretera vieja que lleva a Guarne, atravesar los diferentes sectores del barrio Manrique y llegar al barrio San José la Cima –muchos ni saben que así se llama- divisando las ropas que se la pasan oreándose y esperando un sol que las beneficie.

El ITEA es una institución técnica con formación para la incersión laboral y el desarrollo de proyectos productivos, está sembrada en la comuna 3 de Medellín, comuna habitada por gente del campo, desplazados por la violencia y otros cuantos, cegados por el analfabetismo, ciudadanos todos. Allí sin embargo se respira un aire de tranquilidad, su clima es positivo y sano tanto es así “que no tenemos celador en la sede, incluso en vacaciones” resalta Albeiro Betancour, Coordinador de la sede.

Allí los estudiantes se forman como Asistentes Administrativos con Énfasis en Contabilidad y Sistemas, Instalación de Redes Eléctricas y otros programas aprobados por el SENA y la Secretaría de Educación.

Esos son algunos aspectos de la Fundación Solidaria Universidad Pontificia Bolivariana, fundación que invierte en los más necesitados, que hace presencia en los barrios altos, proyectándose desde el Campus de Laureles hacia la ciudad, para llegar al barrio donde cuelgan las ropas a la vista de todos.

Quise resaltar esta fundación, por su obra social educativa, porque soy Bolivariano y porque nada mejor que estudiar y trabajar con la barriga llena. Si desea conocer más de la Fundación Solidaria, puede contactarse con su Director Ejecutivo, Monseñor Jorge Aníbal Rojas al (574) 414 46 07 / 412 62 81 o al buzón funsolidaria@upb.edu.co

Monseñor Jorge Aníbal Rojas

La Fundación también busca el apoyo de empresas que quieran formar parte de esta obra a través del programa Plan Padrino e Intermediación Laboral.

Tatiana. Trabaja actualmente en el ITEA de donde es graduada

Cavilaciones de un perro flaco

- Qué pena señor bloguero, flaco no, delgado. Así me siento más cómodo.
* ¿Cómo te llamás?
– Arcadio
* Arcadio, vos no sos delgado, estás flaco y caído del hambre.
– Qué pena muchacho contradecirle, pero esta es mi costitución ¿así es que le llaman ustedes?
* Jajaja, Arcadio, no te engañés. Mirate nada más, no me vengás con esa. ¿Sufrís anorexia, acaso?
– Vea joven, le voy a confesar y eso, porque usted me cayó bien: a mí la comida de la calle me cae mal, no estoy enseñado a abrir las bolsas de basura los miércoles y sábados que pasa el carro. No le como hueso de la carnicería de allí abajo, por cochino que es ese tipo. He de decirle que soy muy asquiento, o como ustedes le llaman, escrupuloso. Me estoy comiendo este buñuelo, porque me lo obsequió un estudiante de la UPB, de otra manera no como nada. Aquí donde usted me ve, tengo un hambre tenaz y aunque usted me vea feo y sin raza alguna, así, criollo que llaman, yo no le como cualquier cosa a usted. Y la señora que me compraba guargüero en la plaza para hacerme caldos calienticos, se trasladó de barrio. Si vas a publicar algo en tu bitácora, escribe que yo soy feo, que mi apariencia no es la más recomendada a la hora de una adopción, pero que yo no le como cualquier cosa, yo como bueno, escriba, escriba pues en esa agendita. Yo tengo escrúpulos.

Imagen tomada en la Comuna 3, San Blas. Detrás del Itea de la UPB