Los Churritos de Mentol

Que después no diga Diana mi esposa que no la invité y que no la saqué a pasear. Nos encontrábamos en las fiestas del Cacique Toné en el municipio de URRAO y de vuelta al parque encontramos este puesto de venta de churritos y se nos antojó una “mecatiada*” ¿pero quién come churritos que sepan a MENTOL? El mentol tal vez para destapar la nariz, cepillarse los dientes, pero no para unos churritos.

Pero como soy tan metido, me acerqué a la vendedora y le pregunté ¿Venga, señora, de verdad saben a mentol esos churritos? y ella con una sonrisa como ya acostumbrada a esa pregunta me respondió: “Lo que pasa es que al anterior dueño de este carrito le decían Mentol, y por esos son famosos aquí los Churritos de Mentol”. Fui y le di la razón a Diana y una pruebita que la vendedora me dió. ¡Y pa qué tanta vaina si nisiquiera compramos churros!

 

Mecatiar*= Gastarse la plata en comidas ligeras o rápidas generalmente poco sanas y sí muy ricas, para después la mujer estarse arrepintiendo al ver llantas y conejos en su silueta femenina.

Arepa e chócolo con quesito

Qué cosa más rica es ese binomio culinario de la arepa de chócolo* con quesito y mejor cuando se forma aquel triángulo amoroso a la llegada de un espumoso chocolate en leche. Sí señores, ah fríos que nos ha quitado ese trinomio de sabor. Ah tardes que nos han acompañado paralelo a una buena visita parviada*. Cuán sencillos y humanos nos sentimos cuando comemos del fruto de la tierra cocido al calor del fuego. Cuán prehistóricos y felices, naturales y desnudos nos sentimos.

Las panochas de Adela en Urrao, en las fiestas del Cacique Toné. Nótese que las parrilas son radiadores de nevera.

*Parviao: De parva. Insumos para tomar las “onces”, el algo, la merienda. Panes, tostadas, calados.
*Chócolo: Maiz blando. Choclo

Maaario a molerrrrrrr

“Mario a moler”. Esta frase que me acompañó durante mi crecimiento, es relativa a un objeto en vía de extinción: la máquina de moler. En ella fortalecí mis músculos, molí el arroz tostado para hacer cofio, la desgranada mazorca para las arepas de chócolo, la carne para la comida y la yuca para suavizar las arepas.

 

Corona es la marca, que en alto relieve, resalta en esta tecnología. Un trapo reposa en lugar de la manija de madera que se quebró décadas atrás. Otro trapito sirve para ajustar la parte trasera desde donde se aprieta y a medida que uno comienza esta campesina labor, se ajustan las mariposas que apretan las partes y hace la masa más fina.

 

Hoy en día me imagino las juventudes preguntando a su madre: ¿Qué son esos dos huequitos en el poyo de la cocina?, es más, muchos ni han visto esos dos huequitos en el poyo, y menos saben qué es un poyo.

 

Extrañeza la de Lina y Giovanni, a cuya boda fuimos mi esposa y yo, cuando en la lista de novios, un máquina de moler estaba entre los regalos a escoger, que “porque a Giovanni le fascinan son las arepas así, molidas”. Pero ambos se rieron copiosamente cuando al instalar la máquina en su nueva casa, no encontraron los dos huequitos para instalar este adminículo culinario. “Pues va a tocar decirle a su mamá que mande la masa ya molida mijo, porque aquí se fregó”.

 

Es que ya no se hacen cocinas ni poyos para moler el maíz. En la imagen: Doña Adela está moliendo el maíz para las panochas, las verdaderas arepas de chócolo. Urrao, Antioquia. Fiestas del Cacique Toné.

Dulces que me llevan al pasado

Nunca fui muy amante a los dulces. De niño incluso, pedía confites el día de los disfraces y se los regalaba a una anciana que tenía una caseta de ventas (Chaza) callejera, solo me quedaba con los Supercoco no más. Recuerdo de todas maneras ciertos detalles que me hacen esbozar una sonrisa:

  • Los chicles Globo, que destilaban rojo y sabor en grandes cantidades
  • Los pequeños cuentos del Chavo del 8 que venían en Yupi
  • Las bolitas de chicle que mi abuela me prohibía que porque daban caries
  • El cofio que hacía al escondido en mi casa por las tardes
  • El ponqué Ramo que compraba en la tienda Puerto Arturo en Manrique a 2 pesos
  • Los bolis me eran prohibidos tajantemente. Bolis: jugos hechos de agua sucia con anilina y sabor empacados en una bolsita. O por lo menos eso me decían en la casa adjunto a la prohibición.
  • Los Snaky aún los consumo, delicioso.
  • Y la mejor chocolatina del mundo, ahí no hay “milkygüey” que valga, lo mejor en chocolatinas es la pequeña Jet. Cosa que si van a EEUU y me van a traer cositas, o ustedes que me escriben desde todos los lugares de la orbe terrestre, tráigame periódicos de sus lugares de residencia, porque la chocolatinita me la compro yo aquí.

Lo de los periódicos es en serio, estoy coleccionando periódicos de otros lugares del mundo, por si vienen, me traen uno. En la imagen: Caseta de ventas en Urrao, tomada en las tradicionales fiestas del Cacique Toné.