Tintiando en el parque

Ser jubilado no es pecado, tampoco lo es ser viejo, no tener empleo o tener más tiempo libre que el resto de mortales. Estar desocupado no es malo, es más, no se trata de estar desocupado sino en ocuparse de la contemplación. Quien más tiempo libre tiene, se ocupa de los verdaderos menesteres de la vida: contemplación del ser humano, del prójimo; su respirar se vuelve lento, pausado, sin mayor afán que el ver pasar el tiempo, si es que tal abstracción es posible, ya que tal intangible es una convención humana.

Aclarado el prólogo, nos detenemos en la mirada del cristiano que visita el parque para ver a sus congéneres, no de religión, ya que llamamos así al ser humano cercano a nuestra cultura, como si supiéramos que profesa la religión del Cristo (Ungido). El viejo que toma su tinto (Café), lo toma al ritmo en que percibe al tiempo: lento, por sorbos, dejando que se aplaque su calor, pausado; llevando y bajando la mano que le sirve de lazarillo.

Sus ojos observan a otros coterráneos; los ve pasar, los mira como inquiriendo en su interior; los ve y ni siquiera sabe para qué, pero es imposible tener el ojo abierto y no detenerse en escenas que pasan por delante; aunque si le preguntamos a esos que van “por delante”, nos dirán que por delante de quién, si es que ellos solo van a donde van, es decir, cada uno es antropocéntrico de su propio mundo. Suficiente trabalenguas hay en esta mirada, en la de un viejo que toma su tinto. Dejemos que lo termine y luego miramos qué mirar.

Foto: Parque de Ebéjico, Antioquia.

5 comments

  1. oriongps   •  

    uno de mis actuales mayores placeres urbanos es el de tomarme un cafe, en una esquina de un barrio de bogota, en donde el vendedor ambulante vende un cafe de termo recien hecho y preparado con cafe empacado por un micro-tostador que ofrece un grano de buena calidad. Y tener entonces la dicha de un espacio en donde poder hablar de todo y de nada con los charladores de azar con los que nos cruzamos.

    hoy hemos hablado, entre otras cosas, sobre diferentes formas de preparar el aguardiente tradicional y sobre como se fabrica un alambique artesanal.

    • Carlos Múnera   •     Autor

      Vea pues, es que los temas que salen en la callen dan para crear el mundo de nuevo, la política y renovar al hombre… mientras tanto, tomemos café.

  2. Edwar Guillermo Restrepo Arenas   •  

    Tu lo dijiste… Crear el mundo de nuevo, una constante renovación; proceso divino para el cual, a falta de hacerse presente en persona para esta causa, el mismísimo decidió escoger el mejor catalizador, el aglutinante social por excelencia, el acicate expedito de la efectiva transformación……… El Café.

    Gracias padri por ser pieza superfuncional de esa “cafetera”

  3. luis Fernando Delgado   •  

    Muy bien, construir país es lo que siempre hacemos cuando departimos un buen cafe, permitan que les cuente que en Antioquia se realizo un concurso para encontrar la mejor taza de café, la cual se encontró en el ultimo pueblo del suroeste antioqueño Urrao; Don Elpidio un campesino humilde y sencillo de la vereda San Carlos dedica su tiempo a labrar la tierra, no siendo el mejor en este cultivo, pero si dedicando todo su amor alcanzo este gran reconocimiento y un jugoso premio.
    Hoy su café es degustado en los estados unidos gracias a este magno evento.

    Urrao paraiso de paisajes feliz tarde

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