Un día cualquiera en Filandia, Quindío

La mañana conoce al que temprano se levanta y sabe que es de modales recios, como el agua fría en la ducha y el horario en el comer, esto incluye los tragos previos al des-ayuno que no son de licor sino de café y más, en tierras del Quindío.

La media-mañana se hace testigo de cómo es la disciplina de quien labora con responsabilidad. El sol es benevolente y la lluvia se hace tardía para que los clientes no se le vayan a esparcir. La calle se le hace amplia y la jornada, de una calidez amena.

El mediodía se presenta para avisar la hora de comer, comer en término general y no como de verbo cenar. Luego del alimento se hace obligatoria la siesta o el motoso como nos lo dice Pachopardo, que así se dice en tierras bogotanas. La siesta, pues, se desarrolla sin más novedad que la de un mosco molesto que zumba cerca al rostro, no por ello tiene menos derechos de existencia, hablando del molesto volador. ¿Qué diría el mosco si supiéramos los pensamientos para con el humano? No nos atañe tal pregunta aquí pues no es de él de quien hablamos.

De la tarde o la noche serán ustedes responsables en inventar carajada alguna, que no se les dé todo a los lectores, que mala costumbre es.

Coche impecable como lo es su camisa. Su mirar es recto y distinguido, atalajado y pulcro es su andar como su ropaje. El delantal revela un cuidado especial por el aseo y el respeto por el cliente. Así es este señor, vendedor móvil en Filandia, Quindío.

3 comments

  1. Alberto Mejía Vélez   •  

    ¡Eso es mucha ‘titinura’ de personaje! En verdad que no se encuentra sino escarbando.

    La mirada demuestra el orgullo por lo que hace y para quien realiza la labor. ¿Quién no siente satisfacción de descender de la honorabilidad de hombres muchas veces olvidados, por no depender de un título, qué muchas oportunidades sólo están colgados, empolvados y sin valor?

    La vestimenta, no es mera casualidad. Viene de ancestros arrieriles de otrora, que él, no puede olvidar; lleva con agrado la fuente del sustento, imaginando, que en sus manos aún porta la soga adherida al cabezal de la mula parda, que espanta moscos con la cola, mientras recorren por canelones, que conducen a la siguiente posada o al hogar lejano.

  2. Dora Galeano   •  

    Que caballero tan recto, todo en el denota amor por lo que hace, su rostro ,su vestimenta, lo pulcro de su cuerpo, el nos muestra los seres humanos buenos,honestos trabajadores y pujantes, de lo que esta lleno nuestro hermoso pais.

  3. martha lucia BOTERO   •  

    que bello de verdad que el quindio fuera de broma es realmente hermoso y los que estan alla deben disfrutarlo por que no se imaginan el guayabo que es saber que se tiene gente tan hermosa y no la disfrutaste

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