Un domingo cualquiera NO es un domingo cualquiera

Un domingo lento, vivido al interior de la vivienda. Un domingo de esos que llaman “de pereza”. Un domingo silencioso donde, al abrir la nevera, se busca elegir qué antojo calmar pues la oferta es variada. Un domingo en la tarde en la cama viendo, con mi esposa, una película, pero no cualquier película. Un domingo con la casa aseada, tardeada después de un almuerzo rico en vitaminas, minerales y amor, tomado en familia.

Como dije, la película no era cualquiera: El Pianista, de Roman Polanski y con Adrien Brody; una adaptación a las memorias del músico polaco, de origen judío, Wladyslaw Szpilman. Historia que encaja con el título de este blog: Todos Somos Iguales, y que nos recuerda el valor de las cosas sencillas: el sabor de los alimentos, la tranquilidad del silencio, la sanadora frecuencia de la música clásica, el incomprensible valor del agua potable; quien tiene esas cosas es rico. Resalto estos valores para no hablar del drama judío y su holocausto, bien conocido.

Cada que me levanto en las noches por un leve llanto de Jacobo, aprovecho y recorro la casa y sé que mi espírito lanza una oración indecible que da gracias por tanta riqueza: agua, azúcar, sal, alimentos en la nevera y en la alacena, calidez en el clima bajo techo, sequedad en el piso de la casa, muebles cómodos, cortinas que embellecen, café aguardando, arroz, pasta… Un hijo sano que duerme tranquilo y una esposa ejemplar que reposa plácida. En El Pianista, Szpilman buscaba, con el afán de un hambriento, abrir una lata de ¿pepinos?, tomaba agua residual de un balde, masticaba trigo crudo, ablandaba ocho guisantes (fríjoles), cocinaba una papa podrida; y en pleno contexto de destrucción pudo apreciar el valor de la música, del silencio, de un cojín mullido, de una ventana para ver más allá de su encierro.

Si bien, Colombia no fue territorio del holocausto -aunque le debo mi existencia a la diáspora de mi abuelo polaco judío-, nuestro país tiene su propio drama, el cual no es necesario recordar. Los secuestrados son algunas de las personas a las que les han privado el placer de probar un pan fresco, un dulce de mora, una arepa caliente con mantequilla, un vaso de agua, un mecato cualquiera, un bocadillo; un olor a café con todas sus notas, escuchar una canción por voluntad, una almohada cómoda, una ropa limpia, un desodorante, una dosis de champú diario.

Este domingo cualquiera No ha sido un domingo cualquiera, ha sido un domingo de millonario, de rico; un domingo que no lo tienen algunos, un domingo de paz y riqueza, un domingo de amigos bendecidos, un domingo de lectores igualmente ricos. Amigos y lectores: salud, eco-nomía y amor para ustedes.

¡Ven pronto!

1 comment

  1. Alberto Mejía Vélez   •  

    En tiempos de mocedad -ya tan distante- conocía a un señor de nombre Domingo, carpintero él. Se dormía viendo películas de vaquero. Hacía con su actitud soñolienta, el mejor tributo al día de descanso para algunos. No todos tienen ese privilegio de mitigar el cansancio de una semana de ajetreo, en especial aquellos que el beso de buenos días se los brindan frías cadenas; los que salen en las tinieblas de las noches, desocupando lo que antes era su propiedad; aquellos que llevan años detrás de un politiquero a la espera de un trabajo, que al llegar a la casa desprovista de todo, sin querer también, le dicen las mismas mentiras a esposas e hijos: “el doctor me dijo que ésta semana si, resulta un empleo”. Podremos pagar la luz y el agua, algo de comida, podrán los muchachos volver a la escuela, comprarnos una ‘mudita’ de ropa; iremos de paseo al parque de Bolívar a chupar cono y al de Barrio, a ver pasar el Metro. Volveremos a ser felices y el domingo, iremos a misa de nueve a dar gracias a Dios…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>