Las emociones contagiosas

Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

Hay una realidad primaria, cada uno de nosotros influye en el estado de ánimo de los demás, lo cual es natural para bien o para mal, lo hacemos todo el tiempo, como si fuera un virus social, pero aunque esto hace parte invisible en las interacciones humanas habitualmente es tan sutil que no se percibe.

 

Si transmitamos con tanta facilidad los estados de ánimo se debe a que pueden ser señales de supervivencia, dado que nuestras emociones nos indican en que concentrar la atención y cuando prepararnos para actuar, son captadores de atención que operan como advertencias, invitaciones, alarmas, etcétera; se trata de potentes mensajes que transmiten información crucial sin poner necesariamente esos datos den palabras, por eso las emociones son un método de comunicación bastante eficiente.

 

En los grupos primitivos el contagio emocional, como por ejemplo la difusión del miedo de persona a persona, debió actuar como señal de alarma ante cualquier eventualidad, concentrando la atención de todos en un peligro inminente (Un tigre o un desastre natural por ejemplo); en la actualidad opera el mismo mecanismo colectivo cada vez que se divulga el rumor de una caída estrepitosa de las ventas, de una inminente ola de despidos, de la difícil situación económica del país o la amenaza de un competidor poderoso que entrará  al mercado,  en la cadena de comunicaciones, cada persona activa el mismo estado emocional  en la persona que sigue y así pasa el mensaje de alerta.

 

Como sistema de señales las emociones muchas veces no requieren palabras, dato que según los teóricos evolucionistas es uno de los motivos por los que han desempeñado un papel crucial en desarrollo del cerebro humano, mucho antes de que las palabras se convirtieran en una herramienta simbólica para los hombres. Este legado evolutivo significa que nuestro radar emocional nos afina con quienes nos rodean, ayudándonos a interactuar más facilidad y eficiencia.

 

Es simple, dentro de la suma total de intercambios de  emociones entre nosotros y  de maneras sutiles (a veces no tanto) todos nos hacemos sentir mejor o peor en nuestro diario vivir como parte de cualquier contacto que tengamos; cada encuentro se puede evaluar según una escala que va de lo emocionalmente tóxico a lo emocionalmente nutritivo, y como dijimos anteriormente estos intercambios  son en su mayor parte invisibles, es nuestra decisión como queremos interactuar socialmente, si ser parte del contagio positivo o simplemente seguir siendo parte del problema en nuestras sociedades.

 

Este programa sobre mentes conectadas sin brujería realizado por Eduard Punset también puede ilustrar el contenido de este articulo, los invito a verlo.

 

Hasta la próxima.

 

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

Habilidades sociales y emocionales que se buscan en las organizaciones actuales

Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

La gente ha comenzado a entender que para alcanzar el éxito en la vida no bastan la excelencia intelectual y la capacidad técnica, hoy por hoy necesitamos otro tipo de habilidades solo para sobrevivir, y mucho más para prosperar, en el mercado laboral del presente y del futuro que es cada vez más agitado y cambiante se vuelven a evaluar cualidades internas tales como la flexibilidad, la iniciativa, el optimismo y la adaptabilidad a los entornos.

 

¿Qué ven los empleadores y directivos en sus organizaciones?

 

Gran cantidad de directivos de grandes compañías y PYMES con los que hablo a diario afirman cosas comunes sobre sus empleados:

  • Buena parte de las personas que trabajan para ellos carecen de motivación para seguir aprendiendo y mejorando su desempeño, en especial después de pasar por las universidades y los posgrados.
  • Muchos de sus empleados son incapaces de trabajar en equipo y colaborar  con sus compañeros.
  • La autodisciplina, la autorresponsabilidad y el enfoque sin que los tengan que monitorear es cada vez más escasa.
  • Las habilidades sociales y de comunicación cada vez son menos en los entornos laborales.

 

¿Qué buscan los empleadores y directivos en sus organizaciones?

 

Hay algo muy claro, el mundo está lleno de hombres y mujeres bien preparados, pero se estancan o peor aún, se descarrilan debido a vacíos cruciales en la inteligencia emocional.

Son muchas las cosas que se exigen en una organización en cuanto a la habilidad para gestionar las emociones y todo lo que eso deriva, sin embargo le he preguntado a muchos directivos de compañías importantes y PYMES que características solicitan a sus empleados y esto me contestaron:

  • Saber escuchar y comunicarse oralmente.
  • Dominio personal, confianza en sí mismo, motivación para trabajar en pro de un objetivo, deseo de desarrollar la carrera y enorgullecerse de lo alcanzado.
  • Efectividad grupal e impersonal, espíritu de colaboración y de equipo.
  • Capacidad de comunicación efectiva y relaciones interpersonales sanas.
  • Habilidad para negociar desacuerdos.
  • Efectividad en la organización deseo de contribuir.
  • Potencial para el liderazgo.

Aunque la mayoría  le de un gran valor a las capacidades intelectuales y técnicas por encima de las habilidades sociales, en muchos casos no están  entrenados para gestionar las emociones asociadas a lo que hemos mencionado, es casi seguro que esas habilidades no son enseñadas en las aulas de clase  sin embargo la carrera de una persona y el éxito profesional dependerá en mayor o menor medida del grado en que las haya dominado, cada quien debe evaluar y tomar cartas en el asunto para mejorar en una época donde todo cambia y nada está asegurado para nadie.

 

Hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

Neurociencia, inteligencia emocional y persuasión: su influencia en el mejoramiento de las estrategias de ventas

Por:

Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

La mayoría de decisiones que toma un ser humano (aproximadamente un 95%) son subconscientes, desde el cerebro emocional. El mensaje para empresarios y vendedores es que para  aumentar las ventas y conservar los clientes se debe apuntar a las emociones, es ahí donde entran las ciencias y disciplinas que estudian el comportamiento humano y sus aplicaciones a los negocios, para  determinar con más certeza lo que se conocía hace unos años empírica e intuitivamente sobre las ventas y la influencia sobre los consumidores.

 

Conocer el cerebro es importante para el comercio y los negocios.  

 

Los avances en  el conocimiento del cerebro humano hasta hace poco (menos de 30 años) eran exclusivos de  la medicina y disciplinas de la salud mental, actualmente los profesionales del marketing,  la publicidad y la comunicación han hecho alianzas estratégicas con psicólogos, neurocientíficos y otros profesionales usando conocimientos de la neurociencia, la inteligencia emocional y la persuasión, entre otras disciplinas, logrando grandes avances en el  entendimiento de las personas, sus motivaciones y la forma de  influir sobre ellas  con un nivel de acierto cada vez mayor; esto ha sucedido porque los académicos se tomaron en serio la relación cerebro  – consumo y dejaron las especulaciones basadas en observaciones limitadas a casos particulares de éxito y fracaso; un buen producto o servicio es fundamental, pero no es lo único que el empresario debe tener en cuenta.

 

Basados en el conocimiento del cerebro se crean estrategias comerciales innovadoras que logran la satisfacción del cliente, el posicionamiento de una marca, la recordación en la mente de las personas y la fidelidad de un cliente en el tiempo,  a través de emociones y percepciones de valor. Aún estamos en pañales, sin embargo  contamos con mucha  información sobre lo que funciona y lo que no funciona,  el conocimiento del cerebro nos acerca a lo que se quiere lograr y eso es más que una simple venta o anuncio creativo, es estrategia pura en un mundo donde una buena práctica es poder, prestigio y valorización comercial.

 

La importancia de las emociones en las  ventas.  

 

Los cursos y técnicas de ventas tradicionales se enfocan en lograr la máxima influencia sobre los clientes, las técnicas de ventas basadas en disciplinas que estudian el cerebro buscan la influencia sobre los consumidores y sobre el mismo vendedor, otra  característica es que importan mucho las emociones, al saber neurociencia, inteligencia emocional y persuasión se conocen los  estímulos y estrategias activan el centro del placer de una persona (que la llevan a comprar) y los que activan su centro de huida (que la llevan a no comprar), todo esto basado en la teoría del cerebro triuno planteada por Paul D. Macklean, que divide el cerebro en tres partes, neocortex (cerebro racional o consciente), sistema límbico (cerebro emocional o subconsciente) y  cerebro reptil (cerebro inconsciente o de supervivencia).

 

La importancia de conocer el cerebro de los consumidores reside en que el 95% de las decisiones se toman en el cerebro reptil y en el cerebro emocional, la memoria a largo plazo también juega un papel importante porque la experiencia de un cliente es creada a base de sentimientos y emociones asociados con un producto o servicio que recordará por mucho tiempo y si esa emoción es repetida con frecuencia reforzará la asociación inicial, eso justifica que un vendedor deba conocer al menos básicamente disciplinas que permitan acercarse a lo que  quieren las personas y a que estímulos responden, si un vendedor crea sentimientos positivos  en un consumidor, lo fidelizará y lo tendrá por mucho tiempo, si comete un error lo perderá y difícilmente podrá recuperarlo. ¿Es suficiente conocer el cerebro? Es algo importante e incluso necesario, pero el vendedor  debe estar preparado para transmitir los mensajes de forma adecuada.

 

El vendedor debe prepararse interiormente.

 

Muchos desean aprender  técnicas de persuasión y programación neurolingüística, lo cual puede ser un punto débil si no se tiene inteligencia emocional porque antes de influir sobre los demás el vendedor debe tener su mente equilibrada. ¿La razón? Las emociones lo harán proceder de forma automática porque están por debajo de los niveles de consciencia, sean buenas o malas, el cliente percibirá lo que el vendedor siente.

 

Algunos temas que un vendedor exitoso debe conocer.

 

Inteligencia emocional: Si las emociones son adecuadas el cliente lo verá con buenos ojos, en caso contrario el lenguaje verbal y no verbal lo delatará y posiblemente perderá la venta así el   producto  sea excelente, conocer los principios de la inteligencia emocional y entrenarse es una de las mejores prácticas que existen para cualquier vendedor.

Programación neurolingüística: Ayuda al vendedor a  influir sobre sí mismo y sobre los demás, son técnicas poderosas e interesantes, el  vendedor de éxito debe influir sobre sí mismo si pretende influir sobre otros, usarlas irresponsablemente puede llevar a lo contrario de lo que se pretende lograr.

Leyes de persuasión: Son técnicas que han funcionado desde las relaciones comerciales más antiguas y que funcionan en muchos casos, se han perfeccionado con el avance de  estudios sobre el cerebro y la psicología, se aplican con frecuencia en todo tipo de negociaciones.

Lenguaje no verbal:   Es el 93% de la comunicación humana, conocer el lenguaje no verbal del cliente permite conocer sus emociones y lo que oculta, es una ventaja porque conocer la estrategia del otro permite manejar bien la situación y asumir un lenguaje no verbal adecuado que transmitirá confianza y seguridad al cliente.

 

Nos vemos en la próxima publicación.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

Los prejuicios, una mirada desde la inteligencia emocional (Parte dos).

Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

Saludos a todos los lectores de Cerebro en práctica.

 

Esta semana continuamos con el tema de los prejuicios hablando de algunos ejemplos comunes y cómo se forman en la mente, al final habrá un video que seleccionamos especialmente para este tema, donde se muestra que  juzgar  a la ligera basándonos  en nuestra forma de ver las cosas no siempre es lo mas acertado.

 

Algunos ejemplos comunes de prejuicios.

 

Los ejemplos de prejuicios son incalculables y varían de una época a otra y de cultura a cultura; entre los más conocidos están los religiosos, los de género, los creados por grupos particulares según su estructura organizacional  y/o social o los construidos por cada  persona, lo contundente es que casi siempre tratan de generalizar. Acá mencionaremos unos cuantos:

 

  • “Todos los homosexuales son promiscuos”. Prejuicio homofóbico.
  • “Los negros son desaseados”. Prejuicio racista.
  • “Los europeos son muy fríos”. Prejuicio étnico.
  • “Los gringos son unos explotadores”. Prejuicio étnico.
  • “Todos los políticos son ladrones”. Prejuicio social.
  • “Las mujeres son más débiles que los hombres para trabajar”. Prejuicio de género.
  • “Si una persona me mira con la ceja alzada es una persona prepotente, no debo esperar algo bueno”.
  • “Si está mal presentado no es un buen cliente”.
  • “Por su forma de vestir no parece con mucho estudio”.

 

¿Cómo formamos los prejuicios en la mente y cómo los expresamos?

 

Son diversas las maneras a través de las cuales formamos los prejuicios, estas son algunas:

 

  • Muchas veces sólo escuchamos un rumor y terminamos creyéndolo sin conocer a las personas implicadas.
  • Tomamos información de nuestro entorno familiar y social.
  • Al pertenecer a un grupo social (un partido político o una profesión).
  • Cuando tenemos una experiencia particular, generalizamos ante personas y experiencias similares como mecanismo de defensa, si tenemos el prejuicio con personas del grupo «X» e identificamos ciertas características en ellos, podemos tratar a todo el que comparta su forma de pensar de una manera muy similar.

Un clásico ejemplo es cuando a una mujer le va mal con tres parejas, a sus amigas les va mal con otras tantas y terminan apoyándose diciendo “todos los hombres son iguales, no se puede confiar en ninguno”, al pensar así, se quedan  solas y desconfían de quien se les acerque hasta que alguien les demuestre lo contrario.

 

Generalmente las personas expresan los prejuicios usando la crítica directa o indirecta, a través del sarcasmo y la ironía, de esta manera se excluye a otros injustamente de sus barrios, de préstamos bancarios, de oportunidades educativas, de eventos sociales, de asociaciones, de trabajos o en algunos casos los empleadores le pagan menos a un empleado aunque haga el mismo trabajo que otra persona en igualdad de condiciones; los prejuicios incluso pueden manifestarse con insultos hirientes y en casos más extremos algunas personas pueden resultar atacadas o golpeadas.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA

https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/

Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

 

Vivir el presente…

Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

En cualquier faceta de la vida, Cuando se cometen errores que nos dan duro, al principio sentimos que no se va a poder continuar, que el dolor nos vence, que el pasado se mete  en nuestro presente y afecta nuestro futuro, la vida sigue y es cuando debemos descubrir si somos capaces de seguirle el paso y ver nuestras experiencias desagradables  como una oportunidad de aprender en vez de usarlo para condenarse e incluso seguir cometiendo  los mismos errores diciendo “Es que yo soy así”.

Hay que descubrir si se da la talla, con certeza lo logramos si no lo proponemos, la única manera de saberlo es venciendo los miedos, y claro está, dejándonos sorprender de nuevo por la vida, corriendo riesgos de nuevo, a vida en si misma ya es un riesgo, ¿por qué no correr uno más si puede valer la pena?  Quienes aun con el alma destrozada y sin posibilidades se han recuperado de fracasos gigantes a nivel financiero, sentimental, profesional, etc.. Piensan que en caso de no haber opciones hay que buscarlas o crearlas si es preciso.

Enterrarse en el pasado es una de las opciones menos deseables, incluso podría ser la peor, pues no revive muertos, no evita perder mucho dinero, no devuelve el tiempo, lo único que hace es dañar nuestro presente si no tomamos el aprendizaje y seguimos cometiendo los mismos errores.  Con esto no digo que buscar opciones o crearlas sea sencillo, muchas veces tenemos la mente nublada y hay que buscar ayuda de otros, no somos perfectos, no somos omnipotentes aun con nuestras capacidades extraordinarias a nivel cerebral.

Algunos científicos dicen que para el cerebro no hay tiempo, al pasado no viajas, es tu  mente la que recuerda y experimenta las emociones, al futuro tampoco viajas, solo experimentas ansiosamente emociones  que tal vez jamás lleguen a suceder pero que pueden llegar a sentirse reales, lo único que nos queda es vivir el momento presente, no hay otro, René Descartes dijo en una de sus cartas finales “Mi vida estuvo llena de desgracias, muchas de las cuales jamás sucedieron”, una afirmación bastante profunda.

Lo mejor que tenemos es la capacidad de apostarle al tiempo presente, tomando el control del único lugar donde podemos tener gran  dominio “Nuestra propia mente”, sobre los demás podemos  tener influencia, nunca dominio, cuando se llega a ese punto se es ciento por ciento  responsable de lo que se hace, dice, piensa y actúa, un estado bastante ideal y perfectamente posible  que le otorga el trono a lo que depende de nosotros mismos.

¿Quién escoge?  Solo uno mismo,  lo bueno o malo que suceda es porque lo permitimos, nos demos o no cuenta.  Hoy Ricardo Perret de la empresa Mindcode, compartió algo….“Según un estudio de Duke University el 40% de todas las acciones en un día normal son hábitos o rutinas que llevamos a cabo exactamente igual, sin racionalizar tanto, seguimos la misma rutina al bañarnos, al peinarnos, al vestirnos, al manejar al trabajo, etc, entre esos hábitos hay muchos como echarte un postrecito lleno de azúcar, mentarle la madre a alguien, reaccionar con envidia o enojo ante otros, sentarte con una amiga a criticar a alguien…. identifica los malos hábitos en tu vida y cámbialos…”

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo decido como tomar lo que haga el otro.

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

La  historia a continuación ilustra una posición bien interesante desde la inteligencia emocional, al final les añado algo relacionado que trabajo con mis clientes.

Cuenta  que un  columnista  acompaño a un amigo a comprar un periódico. Su amigo al llegar al quiosco saludo  amablemente al vendedor, que le respondió de forma muy grosera, hasta le lanzó el periódico de mala manera. Aun con la reacción del vendedor su amigo sonrió y le deseó un buen resto de día.

Al retirarse el columnista le pregunto a su amigo…

¿Ese hombre siempre te trata así?

Si, a veces es peor, hoy estuvo mas amable que de costumbre. Responde el amigo.

¿y tu siempre eres tan amable y educado con el?

Si claro… responde de nuevo el amigo.

¿Y me quieres decir por qué lo haces cuando el es tan antipático hacia ti?

Simple… yo tengo clara mi mente y elijo como quiero tratar a los demás, no quiero que el sea quien decida como me he de comportar…

Me han preguntado muchísimas veces que hacer para controlar las reacciones automáticas negativas, y me dicen “Es que exploto con cualquier cosa y quiero aprender a controlarme” mi respuesta es simple…. ese es el error…  hay que hacer cambios profundos y reprogramar el cerebro emocional a través del cerebro consciente para que reaccionar bien sea un habito, si vuelven a leer la historia se darán cuenta que la persona agredida por el vendedor tiene muy claro quien es, como comportarse, sabe como quiere tratar a los demás  y no le presta atención al ataque, en resumen “El problema es del vendedor” y el día de la persona inteligente emocionalmente continua bien, su estructura mental le permite hacer caso omiso de la reacción equivocada de las personas problemáticas, no tuvo que controlar nada, su reacción natural fue de continuar su camino como si nada hubiese sucedido.

Piensen en una persona reactiva que con cualquier cosa reacciona de mala manera  y entra en conflicto hasta por una mala mirada, se le daña el día o como mínimo queda agotado mentalmente por el esfuerzo de controlar las emociones negativas, siempre lo he dicho, es mejor construir un sistema de emociones adecuadas y entrenarse cada día para ser mucho mas calmado, mas tranquilo y vivir en paz consigo mismo, dado el poder que tiene el cerebro emocional sobre nuestra vida.

Mi trabajo en empresas y conversaciones con otros colegas me ha mostrado que es mejor tener emociones sanas a tener que controlar un montón de emociones negativas que pueden salir en cualquier momento sin darnos cuenta y nos pueden traer serios problemas si se manifiestan.

Los invito a que estén mejor consigo mismos y con otros… vale la pena.

 

Hasta la próxima, un saludo para todos y seguimos en contacto permanente.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

Cambiando el concepto de si mismo…

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

John H. Spalding dijo  “Los que creen en nuestra capacidad hacen algo mas que estimularnos. Nos crean un ambiente en el que es mas fácil tener éxito”   ¿Esto lo hacemos con nosotros mismos? ¿Cómo nos tratamos a diario? ¿Nos estimulamos positivamente en la mayoría de situaciones? ¿Creemos en nosotros mismos? Quienes  lo hacen tienen mucho de lo que quieren en la vida o crean entornos para lograrlo, en esta publicación hablaremos un poco de comenzar a cambiar el concepto de si mismo.

Todos inconscientemente  enviamos al cerebro nuestras propias expectativas e indicaciones,  si  esperamos limitaciones, eso se manifiesta a través de nuestro dialogo interno con frases del tipo  “No puedo” “No soy capaz” “Para que intentarlo” “Eso no esta hecho para mi” “No tengo como llegar a eso”…. Esa es  una de las razones para que muchas personas no  alcancen  resultados valiosos, la idea es comenzar a romper esos patrones automáticos  de forma consciente, pensar mejor sobre quienes  somos y lo que podemos lograr.

Vivimos en una sociedad donde recibimos mucha información dañina, en muchos ambientes sociales la conversación negativa es casi en un 80% del total, sin darnos cuenta todo eso nos va contaminando y logra aplastar el concepto de nosotros mismos,  vemos a diario que las personas no se creen las cosas,  se rinden ante cualquier dificultad, lo preocupante es que eso se vuelve un virus de fácil contagio,  terminamos copiando esas actitudes,  lo reforzamos entre todos  e  incluso llegamos a considerar a alguien exitoso como  inalcanzable y diferente.

¿Que hacer ante un panorama como este? Cambiar nuestro estado mental interno, es allí donde  somos responsables, tenemos poder, influencia, dominio y control, ya que lo externo (Personas, lugares, cosas) es algo donde solo podemos influir, pero muchas veces de sale de nuestras manos.

Hay varias opciones, enunciaré dos que suelen ser comunes…. una es la salida fácil, echarle la culpa a lo que esta fuera de nuestro control para encontrar una justificación y continuar en la zona de comodidad,  la otra es aceptar las cosas, replantear  y hacer el propósito  de guiar la vida a lo que depende de nosotros mismos.

Como coach y neuroentrenador siempre le apunto a que una persona  cambie la imagen de si mismo para mejorar sin dañar a otros, cualquiera que sea la imagen de usted  mismo hay que cambiarla, si ya es buena  hágala cada vez mejor, siempre habrá posibilidad de avanzar y crecer, para la mente hay pocos limites, si no es la mejor,  comience a enriquecer su vida con ambientes agradables, personas que influyan para bien,  pero siempre  enfocado en que  cambiar su propia imagen es su tarea.

Usted toma  las decisiones sobre quien quiere ser y hasta donde quiere llegar, llénese de optimismo, crea en sus capacidades y habilidades, recupere la capacidad de volar alto, soñar y superar las adversidades que le impiden realizar lo que  quiere, elimine esos esquemas arraigados y automáticos que le impiden expresarse libremente y sobretodo… Concéntrese más en las posibilidades que en las dificultades.

Somos nosotros mismos quienes nos quedamos desde el presente lamentando  el pasado y creamos realidades en la mente para que en un futuro las cosas no salgan como lo queremos,  lo hacemos sin darnos cuenta, muchas veces nos anclamos  a algo negativo, eso nos detiene para ver las verdaderas posibilidades.

Cuando era estudiante de coaching un profesor conto la siguiente historia….

Una vez un indio  le robo los huevos a un águila, cuando bajo a su aldea puso uno debajo de los huevos de una gallina y esta lo calentó como si fuera propio, nacieron los polluelos y el águila, al crecer aprendió a comportarse igual a una gallina, era su única expectativa,  su único espejo, cierto día miro al horizonte y vio un ave volando entre las nubes y le dijo a su hermana gallina… “Que hermosa ave, me encantaría ser tan espectacular y majestuosa”  su hermana gallina respondió…  “Es el águila, y tu nunca serás como ella, es imposible, ella es la reina de las aves, acepta tu realidad”, después de eso el águila vivió y murió como gallina.

¿Qué le faltaba a esta águila criada entre gallinas? Simplemente creerse sus posibilidades, sacudirse y alzar el vuelo… solo con eso era suficiente…

¿A cuantos de nosotros nos ha pasado eso alguna vez por prestar demasiada atención a  un familiar, profesor, amigo, pareja  ó  entorno social? ¿Qué tanto nos dejamos limitar? ¿Qué tanto nos dejamos guiar por el deber ser  que la sociedad nos trata de programar en el cerebro día a día?

A veces solo nos falta atrevernos a descubrir el poder de acción que tiene nuestra mente, sin importar de donde vengamos, nuestra edad o nivel educativo, en cada uno de nosotros están las respuestas potenciadoras que nos hacen falta para el  logro de objetivos valiosos.

¿Será que nos falta activar nuestros niveles de consciencia sobre nuestros dones, talentos, habilidades y ventajas? ¿O tal vez las tenemos y solo nos enfocamos en lo negativo dado que es  más fácil?

Que tal hacer un ejercicio interesante….

Escribe con todo detalle una lista de aptitudes, actitudes, talentos únicos y hábitos positivos, busca en todos los campos… Profesional, familiar, personal, es de sentarse con calma a meditar sobre si mismo y encontrar lo mejor… Sin leerlo de en un libro, escucharlo en una conferencia o de otra persona, preste atención a su propia mente y valore lo mejor que tiene,  se sorprenderá  con la cantidad de cosas buenas que tiene y que había dejado de lado por escuchar las opiniones y afirmaciones limitantes  de otros… Después de hacer esto analice cada semana los resultados y añada algo bueno que descubra o que haya logrado para ser mejor.

Llegar a esos niveles de cambio mental es posible si se lo propone, verá que muchas de las respuestas a sus situaciones actuales están dentro de su mente, se trata de creer y ponerlo en práctica, le invito a que lo haga….

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

 

Decidir hacer parte del grupo del cambio….

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

Hay un montón de situaciones que el humano debe superar y adaptarse a las circunstancias, cuando hablo de adaptación es porque el cambio siempre va a estar presente en nuestra vida así lo queramos resistir.

Todo cambia, pocas cosas se quedan estáticas, el cambio es una constante, lo más sorprendente es la velocidad  con que pasan las cosas en la actualidad, cuando pensé en eso con un alto nivel de consciencia me hice varias preguntas…. ¿Soy parte de la dinámica del cambio o espero a que otros hagan algo por mí? ¿Hago parte del problema o de la solución en diversas situaciones? ¿Cómo mi actitud individual afecta o beneficia mi vida, la de mis personas cercanas o a la sociedad en general? Es allí donde comencé a pensar en ser parte de un cambio dinámico para lograr buenos resultados.

Ten la certeza que mientras estás leyendo esto, están sucediendo cambios en muchísimas cosas, incluso dentro de ti mismo tu cerebro dirige la orquesta de manera química para que vivas mejor, siempre hemos estado en tiempos de cambio y mucho más ahora  por la generación del conocimiento y su velocidad de difusión, es una de las razones por las cuales  podemos perder grandes oportunidades cuando la vida nos plantea situaciones que nos sacan de nuestra comodidad y no tenemos claridad sobre lo que podemos hacer dada la nueva situación.

Cuando nos detenemos a lamentar las derrotas caemos en la desesperación que nos oculta las salidas a lo negativo que nos pasa, siempre es posible vencer obstáculos y debemos estar preparados para hacer del cambio un gran aliado y no un enemigo, el cambio es la mejor opción que puede tener un ser humano, si las cosas no están saliendo tal y como queremos es un motivo perfecto para hacer las cosas de manera distinta, y si van bien podemos y debemos mejorar para mantener los buenos resultados.

Pasa bastante que cuando alguien alcanza buenos resultados se relaja y se estanca, no busca  mejorar y cree que todo seguirá bien, y es ahí cuando  pueden haber problemas, el pensar que solo debemos cambiar cuando estamos mal es el gran error que muchas veces cometemos y lo he visto bastante en mi trabajo como coach, neuroentrenador  y consultor empresarial, el cambio es una actitud que debe permanecer constante, hay un lema muy contundente proporcionado por los ejecutivos de Toyota “Nuestro actual éxito es la mejor razón para cambiar las cosas” la realidad es que muchas personas se resisten a los cambios, pero lo importante no es enfrentarlos o dejarlos pasar sino participar de ellos, se requiere tomar la decisión, podemos  ser solo unos observadores o  cambiar para bien.

¿Podemos hacer algo al respecto? La respuesta es sí….

En una sociedad donde recibimos un 80% de información negativa, un 10% de información conformista y solo un 10% de información positiva el llamado es para hacer parte de un grupo de personas que piensan que se pueden hacer muchísimas cosas, podríamos quedarnos haciendo miles de análisis para determinar por qué las cosas no funcionan sin embargo  el reto es  pensar diferente, Anthony Robbins comenta en uno de sus libros lo siguiente… “Cuando nos concentramos en la mejora de cualquier aspecto de nuestra vida desarrollamos singularidades acerca de cómo mejorar ese ámbito en particular, una de las razones por las que pocos de nosotros alcanzamos lo que realmente deseamos es que nunca dirigimos nuestro foco de atención hacia un punto concreto, soy convencido de que la mayoría de la gente fracasa en la vida sencillamente porque pone mucho interés en cosas menores”

Los individuos que en realidad mueven la dinámica mundial son aproximadamente el 10% de la población y tienen mucho de lo que mencionaré a continuación…

  • Están  interesados en introducir cambios en sus vidas incluso sin plantearlos, solo con querer cambiar y pasar a la acción es suficiente.
  • Motivan a los demás con ejemplo y resultados.
  • Les gusta cambiar  y salirse de lo cotidiano, ellos inspiran.
  • Solucionan, están buscando alternativas para crecer y nunca están conformes porque piensan que cualquier cosa puede ser aún mejor de lo que ya se hace, siempre quieren más y más, este tipo de personas son transformadoras de las circunstancias.
  • Evitan  resistir a las dinámicas de cambio y no son  tercos, más bien se adaptan al mejor estilo de los planteamientos de Charles Darwin,  “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio”.
  • Pretenden el bien de la comunidad, crean ideas y alternativas de solución.
  • Sueñan, esperan lo mejor de la vida y están dispuestos a trabajar en equipo para conseguir mejores opciones.
  • Reconocen sus fortalezas y limitaciones pero no se quedan en ellas porque tratan de superarlas.
  • No le temen a la crítica y se exponen constantemente a ella.
  • Saben trabajar bajo presión, no pierden de vista sus objetivos.
  • Por lo general son cálidos, alegres y entusiastas, motivan al resto de las personas, además creen que todo es posible.
  • Las personas que pertenecen al grupo del cambio están dispuestas a colaborar, promover la calidad y la efectividad, son capaces de aceptar las diferencias.
  • Son personas realmente comprometidas y viven lo que hacen.

Aparte de todo lo que he mencionado estas personas se comportan diferente a los pesimistas y a los conformistas, buscan siempre oportunidades, son capaces de asumir riesgos, tienen una gran capacidad para superar obstáculos, es cierto que no se puede permanecer todo el tiempo viviendo de esa manera porque en algún momento algo nos pone mal y nos hace comportar como el resto, lo que si podemos hacer es no vivir conforme a las circunstancias y estar por encima de ellas en la medida que dependan de nosotros, lo mejor del asunto es que si tú no tienes  todo lo mencionado anteriormente pues relax… son hábitos  que se pueden adquirir  si se desarrolla la capacidad de enfoque en buenas ideas y se confía en que podemos cambiar lo que queramos desde que se trate de nuestra propia mente.

En el artículo de la próxima semana tocaremos varios puntos que pueden orientar mejor a quienes desean hacer parte de la sociedad del cambio y el mejoramiento continuo.

 

Un gran abrazo para todos.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

Los principios morales son innatos, incorporados en nuestro cerebro.

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

La moral, los principios, los valores  y la buena actitud  hacia los otros  es uno de esos asuntos  sumamente interesantes que han llamado nuestra atención por mucho tiempo.

Alguna vez hablaba con mis amigos y nos pusimos a pensar  si eso tendría algún tipo de  explicación desde una óptica científica, cuando se estudian las  neurociencias y la biología surgen preguntas como:

¿La moral y los principios vienen con nosotros genéticamente o se aprenden?

¿La biologia ya nos tiene programados comportamientos predeterminados o la unica forma de aprender la diferencia entre lo bueno y lo malo es por medio de la interacción social, la religión y el entorno?

Uno comienza a cuestionarse, pues hemos oído hablar a todo tipo de personas acerca de lo que es bueno y es malo desde múltiples visiones de la realidad (Todas muy respetables y validas), sin embargo los  cientificos han demostrado que al nacer tenemos aproximadamente el 50% del cerebro configurado, lo cual es un resultado que tiene mucha lógica.

Me encontré este interesante video, el cual comparto con todos ustedes a continuación, saquen sus propias conclusiones. Disfrútenlo.

 

Hasta la próxima.

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

La influencia del cerebro consciente en la neuroprogramación del subconsciente.

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

Vivir en el presente es un constante desafío que requiere abandonar las adicciones emocionales y pasar a la acción consciente, la acción más pequeña vale más que la intención más grande.

Es cierto que las emociones y el instinto biológico son muy fuertes y condicionan muchas de nuestras conductas automáticas, incluso con todos los avances neurocientíficos y las avanzadas técnicas de la ciencia del desarrollo personal hay muchísima gente que aun dice “ No puedo cambiar…. conmigo no hay nada que hacer”

La experiencia demuestra que nuestro cerebro puede aprender nuevas habilidades y comportamientos a cualquier edad y cambiar totalmente su programación  si logramos conectar con la mente consciente, es precisamente lo que buscamos los profesionales que trabajamos  en coaching y neurociencias, llegar a esos niveles de consciencia donde la persona sepa como dirigir su vida de una forma mas ordenada y vaya programándose basado en el logro.

¿Renunciar a nuestras emociones negativas de siempre? ¿Lograr nuestros mejores potenciales y resultados? ¿Superar nuestros miedos? ¿Mejorar lo que ya somos? ¿Relacionarnos mejor? todo eso es posible a través del cerebro  consciente especialmente el lóbulo frontal, el director ejecutivo responsable de la voluntad, la planificación, la capacidad de enfocarse, la estrategia intencional y la visualización, es esa parte del cerebro la que logra reprogramar al cerebro emocional, quien finalmente es responsable de nuestras respuestas automáticas.

¿Por qué no somos capaces de conectar con esa parte del cerebro que tiene tanto poder? En un articulo pasado hablamos sobre las adicciones químicas emocionales, (En el link  http://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/?p=219) y muchos quedaron con el interrogante de cómo superarlas,  acá lo veremos de forma muy general, para luego profundizar en el tema mas adelante, donde iremos mostrando técnicas practicas de neuroentrenamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde el cerebro consciente se producen unos pensamientos generados por la percepción del entorno y por nuestro dialogo interno, esos pensamientos a través de la ley de la repetición y de la asociación programan la mente subconsciente ó cerebro emocional en forma de emociones, sentimientos, creencias y paradigmas, la forma en la que vemos el mundo, y ese cerebro emocional se manifiesta a través del cuerpo por medio de comportamientos y acciones que finalmente producen unos resultados positivos ó negativos. Si nuestros objetivos siempre fueran claros, positivos y de crecimiento no habría ningún problema, porque los pensamientos conscientes programarían el cerebro emocional de manera adecuada  y lograríamos todo lo que nos proponemos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como lo vemos en la imagen dos, La mayoría de las personas reaccionan basándose en los resultados y los factores externos, llámese sucesos, personas, cosas ó situaciones, y como estos resultados no son positivos entonces los pensamientos derivados de esos resultados no van a ser los mejores, van  programando el cerebro emocional y luego se manifiestan a través del cuerpo en forma de acciones y comportamientos negativos produciendo mas  resultados negativos. Por lo general el ciclo se repite y esos resultados negativos iguales ó peores que los anteriores producen mas pensamientos negativos que de nuevo programan y refuerzan los que ya habían y así van pasando los días, los meses y los años produciendo los mismos resultados, incluso volviéndose automáticos, hasta que llega un punto donde nos preguntamos ¿Por qué me pasa siempre lo mismo? Es evidente que ante este tipo ciclos mentales las metas, objetivos y acciones  se pierden, vemos cada vez  más limitaciones, pensamos que no tenemos nada que hacer “Supuestamente”

¿Se puede romper el patrón? Por supuesto, acá entran disciplinas como la psicología,  el coaching, la neurociencia, la programación neurolingüística o todas mezcladas de alguna forma a través de terapias personalizadas, cursos y talleres, donde se busca  romper ese ciclo repetitivo que nos hace perder tanto tiempo sin darnos cuenta dado que se nos ha vuelto costumbre estar mal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es normal que produzcamos resultados negativos, caer es permitido pero levantarse es un deber para hacerle honor al potencial ilimitado del cerebro,  la idea es romper ese ciclo repetitivo y escoger conscientemente resultados diferentes para cambiar nuestra vida, la programación mental de nuestro cerebro y mejorar para despertar esos niveles de consciencia y lograr grandes resultados.

Cuando conscientemente logramos plantear nuevas formas de ver las cosas, asumir retos, metas, objetivos dignos de superación y crecimiento,  organizar nuestras ideas y cambiar a pensamientos positivos,  el cerebro emocional y su química logra cambios increíbles, el dialogo interno mejora  a la luz de nuestra nueva forma de ver el mundo y somos mas orientados al logro, los paradigmas y creencias  cambian, por lo tanto entramos en una reprogramación total de nuestras reacciones automáticas que se manifiestan a través de nuestro cuerpo en forma de comportamientos y acciones que  finalmente producen resultados positivos mucho mas gratificantes.

¿Cómo lo hacemos?

Existen diversas formas, muchas disciplinas y libros de autoayuda plantean muchas cosas interesantes, acá va en términos generales un esquema común a muchos procesos, luego lo profundizaremos en otros artículos.

 

1. Se recomienda identificar exactamente y con sinceridad la situación limitante que queremos resolver, si no logras hacerlo busca ayuda de un profesional que te oriente.

2. Procura identificar las palabras que usas al referirte a los demás y a ti mismo, si hay mucha negatividad intenta modificar ese patrón de manera consciente.

3. Ya identificada la situación limitante procurar hacer un paralelo de ventajas y desventajas de continuar en esa situación limitante, para lograr elevar los niveles de consciencia.

4. Plantéate varias alternativas de solución para superar la situación limitante con lo que tienes en tu mente hasta ahora.

5. Elige la alternativa de solución que mas te guste y sobretodo que se adapte a tu esencia, luego trata de convertirla en un objetivo orientado al logro y con el cual puedas comprometerte.

6. Observa los resultados de lo que logras para que lo sigas haciendo e incluso mejorándolo y también observa tus fracasos para conscientemente cambies tu forma de hacer las cosas y beneficiarte cada vez mas de tus acciones.

 

“Ciertamente el significado de las palabras radica en los actos en los que se manifiestan, sin la acción todo es vida pensada pero no vida vivida”

 

Hasta la próxima, saludos a todos.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com