Decidir hacer parte del grupo del cambio….

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

Hay un montón de situaciones que el humano debe superar y adaptarse a las circunstancias, cuando hablo de adaptación es porque el cambio siempre va a estar presente en nuestra vida así lo queramos resistir.

Todo cambia, pocas cosas se quedan estáticas, el cambio es una constante, lo más sorprendente es la velocidad  con que pasan las cosas en la actualidad, cuando pensé en eso con un alto nivel de consciencia me hice varias preguntas…. ¿Soy parte de la dinámica del cambio o espero a que otros hagan algo por mí? ¿Hago parte del problema o de la solución en diversas situaciones? ¿Cómo mi actitud individual afecta o beneficia mi vida, la de mis personas cercanas o a la sociedad en general? Es allí donde comencé a pensar en ser parte de un cambio dinámico para lograr buenos resultados.

Ten la certeza que mientras estás leyendo esto, están sucediendo cambios en muchísimas cosas, incluso dentro de ti mismo tu cerebro dirige la orquesta de manera química para que vivas mejor, siempre hemos estado en tiempos de cambio y mucho más ahora  por la generación del conocimiento y su velocidad de difusión, es una de las razones por las cuales  podemos perder grandes oportunidades cuando la vida nos plantea situaciones que nos sacan de nuestra comodidad y no tenemos claridad sobre lo que podemos hacer dada la nueva situación.

Cuando nos detenemos a lamentar las derrotas caemos en la desesperación que nos oculta las salidas a lo negativo que nos pasa, siempre es posible vencer obstáculos y debemos estar preparados para hacer del cambio un gran aliado y no un enemigo, el cambio es la mejor opción que puede tener un ser humano, si las cosas no están saliendo tal y como queremos es un motivo perfecto para hacer las cosas de manera distinta, y si van bien podemos y debemos mejorar para mantener los buenos resultados.

Pasa bastante que cuando alguien alcanza buenos resultados se relaja y se estanca, no busca  mejorar y cree que todo seguirá bien, y es ahí cuando  pueden haber problemas, el pensar que solo debemos cambiar cuando estamos mal es el gran error que muchas veces cometemos y lo he visto bastante en mi trabajo como coach, neuroentrenador  y consultor empresarial, el cambio es una actitud que debe permanecer constante, hay un lema muy contundente proporcionado por los ejecutivos de Toyota “Nuestro actual éxito es la mejor razón para cambiar las cosas” la realidad es que muchas personas se resisten a los cambios, pero lo importante no es enfrentarlos o dejarlos pasar sino participar de ellos, se requiere tomar la decisión, podemos  ser solo unos observadores o  cambiar para bien.

¿Podemos hacer algo al respecto? La respuesta es sí….

En una sociedad donde recibimos un 80% de información negativa, un 10% de información conformista y solo un 10% de información positiva el llamado es para hacer parte de un grupo de personas que piensan que se pueden hacer muchísimas cosas, podríamos quedarnos haciendo miles de análisis para determinar por qué las cosas no funcionan sin embargo  el reto es  pensar diferente, Anthony Robbins comenta en uno de sus libros lo siguiente… “Cuando nos concentramos en la mejora de cualquier aspecto de nuestra vida desarrollamos singularidades acerca de cómo mejorar ese ámbito en particular, una de las razones por las que pocos de nosotros alcanzamos lo que realmente deseamos es que nunca dirigimos nuestro foco de atención hacia un punto concreto, soy convencido de que la mayoría de la gente fracasa en la vida sencillamente porque pone mucho interés en cosas menores”

Los individuos que en realidad mueven la dinámica mundial son aproximadamente el 10% de la población y tienen mucho de lo que mencionaré a continuación…

  • Están  interesados en introducir cambios en sus vidas incluso sin plantearlos, solo con querer cambiar y pasar a la acción es suficiente.
  • Motivan a los demás con ejemplo y resultados.
  • Les gusta cambiar  y salirse de lo cotidiano, ellos inspiran.
  • Solucionan, están buscando alternativas para crecer y nunca están conformes porque piensan que cualquier cosa puede ser aún mejor de lo que ya se hace, siempre quieren más y más, este tipo de personas son transformadoras de las circunstancias.
  • Evitan  resistir a las dinámicas de cambio y no son  tercos, más bien se adaptan al mejor estilo de los planteamientos de Charles Darwin,  “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio”.
  • Pretenden el bien de la comunidad, crean ideas y alternativas de solución.
  • Sueñan, esperan lo mejor de la vida y están dispuestos a trabajar en equipo para conseguir mejores opciones.
  • Reconocen sus fortalezas y limitaciones pero no se quedan en ellas porque tratan de superarlas.
  • No le temen a la crítica y se exponen constantemente a ella.
  • Saben trabajar bajo presión, no pierden de vista sus objetivos.
  • Por lo general son cálidos, alegres y entusiastas, motivan al resto de las personas, además creen que todo es posible.
  • Las personas que pertenecen al grupo del cambio están dispuestas a colaborar, promover la calidad y la efectividad, son capaces de aceptar las diferencias.
  • Son personas realmente comprometidas y viven lo que hacen.

Aparte de todo lo que he mencionado estas personas se comportan diferente a los pesimistas y a los conformistas, buscan siempre oportunidades, son capaces de asumir riesgos, tienen una gran capacidad para superar obstáculos, es cierto que no se puede permanecer todo el tiempo viviendo de esa manera porque en algún momento algo nos pone mal y nos hace comportar como el resto, lo que si podemos hacer es no vivir conforme a las circunstancias y estar por encima de ellas en la medida que dependan de nosotros, lo mejor del asunto es que si tú no tienes  todo lo mencionado anteriormente pues relax… son hábitos  que se pueden adquirir  si se desarrolla la capacidad de enfoque en buenas ideas y se confía en que podemos cambiar lo que queramos desde que se trate de nuestra propia mente.

En el artículo de la próxima semana tocaremos varios puntos que pueden orientar mejor a quienes desean hacer parte de la sociedad del cambio y el mejoramiento continuo.

 

Un gran abrazo para todos.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
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Móvil: (57) 302 392 38 62
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Neuromarketing: Qué es y como se implementa. Por Nestor Braidot, experto internacional.

Para nosotros es un placer tener como invitado a nuestro amigo y profesor el doctor Nestor Braidot, uno de los especialistas más reconocidos y consultados por miles de profesionales y empresarios a nivel mundial por sus estudios y experiencia en neuromarketing y la aplicación de las neurociencias a las organizaciones. Los invitamos a saber un poco más de él y conocer sus ideas.

Nestor Braidot es Doctor en Ciencias de la Administración,  Máster en Psicobiología del Comportamiento y  en Neurociencia Cognitiva, , Máster en Economía, Licenciado en Administración de Empresas, Contador Público, Licenciado en Cooperativismo, Máster en Programación Neurolingüística y Trainer en Diseño Conductual. Profesor de la Universidad de Salamanca (España), Director del Centro de Investigaciones en Neurociencias y Prospectiva de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), Director del Brain Decision Braidot Centre y profesor invitado en varias universidades de Europa y América Latina.

 

NEUROMARKETING. QUÉ ES Y CÓMO SE IMPLEMENTA

Más del 90% de las decisiones del consumidor se originan en motivaciones metaconcientes. Sólo el neuromarketing suministra las herramientas para bucear en esas profundidades.

El neuromarketing puede definirse como una disciplina de avanzada, que investiga y estudia los procesos cerebrales que explican la conducta y la toma de decisiones de las personas en los campos de acción del marketing tradicional: inteligencia de mercado, diseño de productos y servicios, comunicaciones, precios, branding, posicionamiento, targeting, canales y ventas.

Al aplicar nuevas metodologías de investigación, junto a los conocimientos que se están generando en la neuropsicología, las neurociencias y la antropología sensorial, el neuromarketing facilita la comprensión de las verdaderas necesidades de los clientes y permite superar potenciales errores por desconocimiento de sus procesos internos y metaconcientes

Con un diseño adecuado, el neuromarketing puede informar qué está pasando en el cerebro de un cliente ante los diferentes estímulos que recibe, brindando un campo de estudios mucho más potente que el que suministró el marketing tradicional debido a sus limitaciones para explorar los mecanismos metaconcientes.

Por ejemplo:

  • Mediante la técnica de biofeedback se puede observar en el monitor de un ordenador la ausencia o presencia de emociones, como así también su intensidad, mientras un participante visualiza un comercial o experimenta con un producto.
  • Mediante la técnica de resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI), podemos saber si a una persona le gusta o no el producto que está probando.

La aplicación experimental incluye todas las metodologías que estén al alcance de las consultoras o de organismos especializados en el estudio del cerebro, desde electroencefalogramas u otros métodos para registrar la actividad eléctrica hasta las que suministran neuroimágenes

 

Precisamente, uno de los factores que explican la explosión de conocimientos producida durante la denominada década del cerebro se debe al desarrollo de esta técnica. Sin duda, el creciente desarrollo de los aparatos que exploran y, sobre todo, localizan las activaciones cerebrales ha abierto un campo de estudios verdaderamente apasionante, con resultados que dejan atrás muchos supuestos del pasado

El cerebro del cliente: construcción perceptual y emocional de productos y servicios

Uno de los grandes temas de interés del neuromarketing tiene que ver con la percepción, caracterizada como un fenómeno extraordinariamente complejoporque depende tanto de los acontecimientos externos como de las experiencias de quien percibe. Conocer sus mecanismos es de fundamental importancia en la gestión de empresas, no sólo para desarrollar capacidades propias, sino también para lograr una mejor comprensión de los procesos de toma de decisiones de los clientes.

Por ejemplo, cuando recibimos estímulos externos mediante los sistemas sensoriales, el cerebro no sólo registra esa información, sino que, además, la procesa e interpreta.

De este modo, cada individuo construye la realidad a partir de esos estímulos. Este hecho explica por qué un mismo fenómeno puede ser percibido de forma distinta por cada persona.

Esto ocurre porque aplicamos “filtros” a esos estímulos que dependen de muchos factores: algunos externos, como la intensidad, tamaño o contraste del estímulo, y otros internos, como nuestros intereses, necesidades o recuerdos.En un contexto de neuromarketing, esto significa lo siguiente:

Las percepciones de los clientes no son reflejo directo de lo que existe a su alrededor, es decir, de la realidad objetiva, sino interpretaciones que realiza su cerebro sobre ésta.

Por lo tanto:

El verdadero desafío pasa por utilizar las herramientas que suministran las neurociencias para descubrir cuáles son estas percepciones y, a partir de allí, definir las mejores estrategias para llegar hasta ellos, seducirlos y fidelizarlos.

En lo que respecta a la vida emocional, siempre se han relacionado los sentimientos con el corazón, sin embargo, y como bien afirma Joseph LeDoux, uno de los especialistas que más ha estudiado este tema, “las emociones se generan en el cerebro y a un nivel mucho más profundo que los sentimientos concientes”.

Lo que el neuromarketing aprendió de Joseph LeDoux

En el proceso de sentir las emociones el cerebro utiliza dos vías de acción. En la primera, denominada vía rápida, una pequeña estructura, denominada amígdala, genera una respuesta automática y casi instantánea ante determinados estímulos, por ejemplo, poner en el carrito “sin pensar en el precio” el vino francés que nos recomendó un amigo.

Un cuarto de segundo más tarde, la información llega a la corteza cerebral, donde se adapta al contexto real y se concibe un plan racional de acción: “este vino cuesta casi 150 euros… ¿lo compro o no lo compro?” Esta sería la vía lenta.

Como las investigaciones en neurociencias pusieron en evidencia que la toma de decisiones está fuertemente influenciada por el sistema emocional, nos queda más claro aún por qué las estrategias de marketing más exitosas son las que implementan las empresas que, al focalizar en los sentimientos y el hedonismo, logran desencadenar la compra por impulso (en el corto plazo) y la fidelidad a la marca (en el largo plazo).

 

 

Otro de los grandes hallazgos de las neurociencias es que, aunque el cerebro humano tiene estructuras separadas para procesar lo emocional y lo racional, ambos sistemas se comunican y afectan la conducta en forma conjunta. Por ese motivo, es muy probable que un cliente regrese a su casa con el vino que le recomendó su amigo, aunque haya razonado que es muy caro.

En este sentido, la neuroeconomía ha realizado grandes avances. Por ejemplo, y como resultado de varias investigaciones, se corroboró que la maximización de utilidades basada en el pensamiento racional no es la principal motivación que gravita en la toma de decisiones. Posteriormente, el neuromarketing corroboró que la mayor parte de los factores desencadenantes de las compras son las emociones, los valores y todo aquello que active el sistema de recompensas del cerebro.

Por lo tanto, y si bien existe, desde lo racional, un juicio valorativo sobre los productos y servicios, casi siempre recurrimos a nuestras dos mentes, la que piensa y la que siente, y esta última es la que define nuestras elecciones.

Ya no hay dudas de que para crear mercados o ampliar los ya existentes las técnicas tradicionales son insuficientes. Por suerte, contamos con herramientas cuya aplicación está demostrando una enorme efectividad, lo cual crea grandes expectativas para su desarrollo futuro.

 

Desde Cerebro en práctica invitamos a quienes deseen realizar estudios de posgrado para ser expertos en neuromarketing, neuromanagement, neuroliderazgo y neuroventas a que visiten la pagina:
http://www.cinap.com.ar/

Es una excelente oportunidad para quienes buscan seguir avanzando en la línea de las neurociencias aplicadas de la mano de expertos reconocidos a nivel internacional.

Si desean saber más acerca del Doctor Braidot y su organización visiten la pagina:
http://www.braidot.com/

 

 

Lo comprendió, pero no lo hace ¿Por qué? Una nueva explicación que nos ofrece la neurociencia.


  Comienzo con un saludo muy especial y desde Cerebro   en Práctica les deseamos un año lleno de felicidad y  buenas  energías.

Nuestro invitado de Enero es el dueño de esta sonrisa   que  transmite mucha calidez, Luis Ivan de la Fuente Lara, gran  amigo de Mexico, pedagogo y reconocido investigador en neurociencias aplicadas, docente de prestigiosas universidades, fundador del proyecto EVO – evolución, que invitamos a que visiten en  http://www.evoevolucion.com/

En esta ocasión nos comparte un artículo muy interesante que es parte de su investigación sobre la aplicación de la neurociencia en el aprendizaje. bienvenidos a un enfoque diferente y espectacular, los dejo con Luis Ivan.

¡Se lo he dicho y enseñado muchas veces y no le importa! Lo sigue haciendo…

¡Llevamos 3 cursos y aun no pueden cambiar la forma de hacer las cosas?

Esta situación muy común, llega a ser un dolor de cabeza para muchos en la organización, especialmente para el área de capacitación y para los jefes; la respuesta o solución no es tan sencilla… Este artículo ofrece una respuesta basada en estudios de neurociencia, que ofrece una explicación general sobre el por qué los cambios de conducta o nuevas competencias no llegan a darse ni ejecutarse, ofreciendo un nuevo enfoque para lograrlo en el mediano plazo.

 

 

Digamos que la primera respuesta pensada por muchos conocedores y especialistas en la conducta humana, sería analizar la causa del no cambio con base en estos tres factores:

  • · ¿Quiere hacerlo? (voluntad)
  • · ¿Sabe hacerlo? (competencia)
  • · ¿Puede hacerlo? (posibilidad de acción: recursos, sistema y/o políticas)

Ahora, ¿qué pasa si cumple con los tres rubros y no hay cambio?

La neurociencia ofrece una respuesta, un aspecto fundamental que muchos no consideran o ni siquiera lo conocen.

El inconsciente controla el 95% de nuestra conducta para poder funcionar como lo hacemos. Cuando hacemos alguna actividad podemos creer que nuestra consciencia es la que comanda, sin embargo, si consideramos los miles de movimientos y acciones que hacemos concadenadas para hacer algo, comprenderemos que es imposible hacerlo de forma consciente, de hecho, sabemos por experiencia que en el caso particular de los hombres, hacer más de dos tareas conscientes simultáneamente resulta difícil; y como evidencia basta observar cómo cuando los hombres están perdidos manejando o buscando una nueva dirección, apagan el radio, cuelgan el celular y si van acompañados, exigen silencio, a menos que sea para ayudar a la situación; caso contrario con las mujeres. Cabe mencionar que también se ha comprobado que el hacer varias cosas a la vez reduce la profundidad y calidad de análisis, la capacidad no se multiplica, sólo se divide.

El cerebro humano evolucionó con dos tipos de proceso mentales para poder sobrevivir: el consciente y el inconsciente, y este último, no precisamente para contribuir al éxito del psicoanálisis de Freud. Para fines prácticos llamémosle: “cerebro ejecutivo” (cortex-cerebro superior), y se encarga del proceso consciente cognitivo. El inconsciente en su mayoría es dirigido por el “cerebro habitual” (sistema límbico-cerebro medio) que automatiza las conductas y nos ofrece conocimiento en forma de intuición en conjunto con el córtex.

En síntesis, ¿Cómo funciona?

Si nuestro cerebro encontró un modo satisfactorio o por lo menos resolvió el problema o situación en un momento determinado, se desarrolla una conexión neuronal sobre cómo debemos de actuar ante ese tipo de casos para el futuro, esa conexión al mismo tiempo se refuerza con serotonina y otros  neuroquímicos que generan un placer, indicado que ese “es el modo correcto”; De esta forma nuestro cerebro ahorra energía y posible estrés, aplicando esa solución para futuras situaciones iguales o similares.

 Si alguien pensó ¿por qué el cerebro es      flojo?, podrás quedarte tranquilo porque    esta no es la verdadera causa, sino que es  parte de su configuración para sobrevivir;  el cerebro no sabe cuándo tendremos una  emergencia y esa energía guardada, sea la  que nos ayude a seguir con vida. A esto se  le llama eficiencia de pensamiento, y se  basa en tres patrones que sigue nuestro  cerebro:

1-Escoge el modo más fácil o familiar (previo) para actuar rápidamente

2- Pensar lo menos posible para ahorrar energía (haz lo más con lo menos)

3- Cualquier cambio genera estrés (en los tres cerebros: racional, emocional e instinto) e implica mucho gasto de energía, y esto nos explica por qué la mayoría de la gente tiene aversión al cambio

Entre más nos enfrentemos ante cierto contexto y situación, y respondamos con una conducta previamente aprendida, la interacción neuronal sináptica se fortalece, creando lo que llamamos: hábito. Cuando el hábito o vicio (hábito nocivo) es mezclado con sustancias que generan adicción (adrenalina, nicotina, etc.), la conexión se fortifica y el cuerpo se convierte en aliado de la necesidad de hacerlo, pasando a la adicción.

Cuando nos enfrentemos a algo nuevo, que no tiene “un historial-aprendizaje neuronal” sobre cómo resolverlo, nuestro cerebro pondrá atención y energía para desarrollar una nueva solución o reacción, creando una nueva conexión sináptica. A esta acción se le llama aprendizajes y creatividad. Dato curioso: en un experimento se demostró que el aprender algo nuevo, genera la misma incomodidad (dolor) que meter nuestra mano en un balde de agua helada. La gente que le gusta aprender, ha vencido esta incomodidad e incluso llega a convertirla en placer, generando al mismo tiempo neuroquímicos de placer; así como lo hacen los deportistas cuando superan la etapa del dolor y llegan a la meta con éxtasis, o un físico descubre una nueva fórmula después de tanto tiempo. Esto explica porqué a la mayoría de la gente “el pensar” no le es una actividad tan placentera, aunque no es justificación para no hacerlo, sólo es una barrera bilógica que debemos de admitir y superar.

Lo anterior nos ofrece una respuesta sobre por qué alguien puede sacar 9 en su evaluación y un 6 en su desempeño, es decir, puede que lo sepa conscientemente, pero en el día a día repita sus conductas o forma de hacer las cosas ya aprendida.

La mayoría de la capacitación está enfocada en el cerebro ejecutivo, y muchos asumen que un resultado adecuado de una evaluación, se transformará en un futuro comportamiento esperado, lo cual sabemos en muchos casos es falso. Esto se debe a que cuando “compiten” por el mando un hábito y una orden del cerebro ejecutivo; el hábito “ganará” en la mayoría de veces.

Si buscamos un cambio en la conducta, debemos considerar y desarrollar estrategias de capacitación para ambos procesos mentales.

¿Nueva estrategia educativa y de capacitación con base en la neurociencia?

La mente ejecutiva “aprende” rápido a través del razonamiento, pero si entendemos el aprendizaje como cambio de conducta, es algo muy distinto… El cerebro habitual aprende despacio, a través de la causa efecto, recompensa y       repetición; con la costumbre.


Enseñar al cerebro habitual implica  comprender el contexto y forma en cómo  se crea y activa el hábito, en otras  palabras, es entender el día a día en que se desarrolla, se refuerza y se activa el  hábito, de lo contrario las personas harán  lo que les resulte más fácil y más familiar  inconscientemente (el hábito previo); así está diseñado nuestro cerebro y  cambiar su programación puede  llevarnos siglos; Esta es una de las revelaciones por los actuales investigadores que más ha causado “ruido” para los psicólogos cognoscitivos y educadores.

Aprender realmente implica considerar y trabajar con ambos procesos cerebrales.

¿Esto hace más complicado el proceso de capacitación? Sí, pero si queremos realmente un cambio de conductas debemos hacerlo.

Esto lo podemos comprobar con uno de los muchos casos reales:

Se da capacitación a un empleado sobre cómo implementar un nuevo sistema y proceso, posteriormente aprueba las evaluaciones, sin embargo, con el tiempo puede cometer muchos errores y volver a realizar los procesos como los hacía antes, causando un conflicto. ¿No resulta familiar?

Una nueva estrategia didáctica, ¿Cómo?

Otro aspecto que la neurociencia nos expone es que el lenguaje escrito solo tiene 5,000 años, mientras que la literatura y primeras impresiones masivas iniciaron en 1455 con la imprenta de Gitemberg. Estudios actuales revelan que solo el 15% de la población prefiere aprender por el medio escrito. La mayoría de nuestros pensamientos son imágenes, por lo que el lenguaje escrito lo estamos transformando continuamente a un lenguaje visual-simbólico, esto implica un doble trabajo en la mayoría de casos.

Esto nos hace reflexionar si el bombardeo de información en forma escrita, realmente está generando aprendizaje

5, 4, 3, 2, 1 inicia un nuevo enfoque…

Favor de abrochar sus cinturones y no pararse del asiento, inicia el aterrizaje.

El cerebro no funciona de una forma tan directa y/o sencilla donde uno enseña algo, el participante lo aprende y lo realiza. Hay muchos aspectos que se involucran en la transformación de conocimiento en conductas. En este artículo les ofrezco uno de los varios hallazgos que modificarán el cómo…

Cambio de conducta-hábito en 4 pasos

De forma general y haciendo una síntesis son 4 hitos lo que debemos considerar:

1. Para cambiar un hábito previo, primero debemos provocar consciencia del hábito para luego generar uno nuevo. Para generar un nuevo hábito, este debe de ofrecer beneficios y un “toque” de consecuencias no placenteras, un impacto  al sistema límbico (emocional), especialmente a la amígdala (supervivencia). Es así como funciona a nivel neuroquímico.

2. Es importante conocer el contexto y tipo de factores que “activan” al hábito, es decir el modo habitual en que usaría el conocimiento para desarrollar los medios y reforzamientos necesarios que lo puedan cambiar. Conocerlos y comprender para tomar acción, será la clave.

3. Si queremos cambiar o generar un hábito, un curso no será suficiente.

Estos conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro, nos llevan a planear y desarrollar una nueva estrategia para capacitar, comunicar o educar, ya que como hemos visto, a lo largo de los siglos, el “envolver” al cerebro ejecutivo, no ha bastado para generar cambios reales de conducta en la gente.

Si hacemos lo que siempre hacemos obtendremos lo que siempre logramos…

 

Un ambiente laboral agradable marca la diferencia.

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

La neurociencia tiene muchas aplicaciones en el mundo de los negocios y la gerencia de organizaciones por los descubrimientos que se han hecho sobre las emociones, a esta especialidad se le llama “Neuromanagement”,  quienes la estudiamos concentramos la atención en algunos aspectos clave: comprender los procesos cerebrales vinculados a la toma de decisiones, Incrementar el compromiso de las personas, como implementar cambios con un mínimo de conflictos, como comprometer a otros para lograr un mejor desempeño, como reducir los niveles de estrés y muchas otras cuestiones donde el ser humano es el protagonista, se trata de aprovechar los estudios del cerebro para hacer las cosas mas agradables, incrementar la productividad y por supuesto, las ganancias…

Un gerente o propietario se preguntaría ¿Para que me sirve conocer el cerebro si ya mi empresa esta obteniendo muchos beneficios y las ventas van bien? Siempre hay posibilidad de mejorar, de crecer, de vender mas, estamos en una época donde la estabilidad financiera es muy importante pero no  suficiente, si una organización  logra crear o mantener  una motivación positiva en los empleados puede alcanzar mejores resultados, las grandes multinacionales lo tomaron en cuenta y actualmente  invierten muchísimo dinero en expertos de las neurociencias para conservar, potenciar y capacitar su recurso humano, el mas preciado de todos.

¿Porque hay tanta atención en el cerebro emocional de los empleados?  En esa parte del cerebro humano se producen y controlan muchos químicos como las hormonas y los neurotransmisores, que actúan dentro del  sistema nervioso y viajan por todo el cuerpo a través de la sangre,  influyendo en el comportamiento, la  capacidad física y mental. Los pensamientos determinan una buena parte de esa neuroquímica, si son  positivos hacen que una persona se sienta totalmente productiva, concentrada, motivada, con ideas innovadoras y soluciones ingeniosas, si son negativos la misma persona puede sentirse disminuida en sus capacidades, volverse irritable, conflictiva, depresiva y estresada.

Los directivos y socios de las organizaciones saben que los pensamientos y emociones pueden transmitirse entre empleados, por eso cada vez son mas las empresas que tratan de crear mejores ambientes laborales usando técnicas de neurociencias que puedan ser implementadas en todos los niveles, desde el jefe de ventas o director de producción hasta el obrero o la persona del aseo, piensen en empresas como Google o la ensambladora colombiana de vehículos Sofasa, son empresas excelentes y su capital humano es totalmente comprometido, difícilmente alguien quiere irse de allí.

En la actualidad es común ver organizaciones que  tienen buenos productos, ventas crecientes y un sistema de producción tecnificado, pero un ambiente laboral deficiente por no decir que insoportable, la consecuencia es que los empleados hablan mal de su trabajo aun teniendo buen sueldo, duran poco tiempo, no adquieren sentido de pertenencia y buscan trabajos mas agradables así ganen menos dinero. A muchos les ha sucedido que consiguen trabajo y desde las primeras semanas empiezan los problemas con los temperamentos de los compañeros, las indirectas, los chismes, las discordias en los grupos de trabajo  y los malos tratos de jefes que tienen un gran poder,  todo eso termina afectando negativamente el desempeño y la productividad, bajo esas condiciones no es de extrañar que una empresa muy exitosa termine en serios problemas que afecten sus finanzas en el largo plazo por no tomar correctivos adecuados.

Estoy convencido de algo, es muy costoso renovar constantemente el personal porque toca invertir tiempo productivo y dinero en capacitaciones e inducciones, en un mundo tan globalizado como el de hoy esos lujos se pagan caros con el pasar de los meses o los años, no es gratuito que las empresas que mas invierten en capacitar y hacer sentir lo mejor posible a sus empleados también generen ganancias asombrosas y niveles de ventas por encima de sus competidoras, la pregunta es ¿Por qué algunos directivos y socios no  han tomado medidas si eso genera tan buenos resultados? Lo veremos en próximas publicaciones.

 

Hasta pronto, un saludo.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
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Adultos de acción, niños soñadores.

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
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Correo: dsancheg@gmail.com

Hace años hablando con una amiga nos hicimos una pregunta que no pudimos responder como quisimos:

¿Por qué a medida que crecemos nos vamos volviendo más limitados, se alimentan nuestros miedos al punto que ni intentamos las cosas y fracasamos antes de empezarlas?

En Julio estuve en una aseguradora para contarles sobre la neurociencia y sus aplicaciones en las ventas, mi amiga estaba allí, me reí con picardía e intentamos darle una respuesta a lo que alguna vez dejamos pendiente.

Joe Dispenza en uno de sus libros comenta: La ciencia ha demostrado que estamos preconfigurados por la herencia y somos cambiados por el entorno, mas de la mitad de los genes contribuyen a darle forma al cerebro, luego estamos sujetos a lo que aprendemos y experimentamos a través de los sentidos así vamos construyendo nuestra forma de ver el mundo, nuestras creencias y esos pensamientos que determinan la capacidad de soñar y trabajar por alcanzar lo que queremos.

Dicen que lo mas importante son las metas y los sueños pero ¿como vamos a tener sueños si al enfrentarnos a dificultades las personas solo ven limitantes y ayudan a que esos anhelos desaparezcan? esos sueños nacieron cuando éramos niños y se van muriendo por las circunstancias.

¿Cómo ve la vida un niño? Más o menos así:

  • Todo lo cree, todo lo puede, su cerebro está programado sin limitantes.
  • Todo lo disfruta, todo puede ser realidad, es alegre, juguetón e inquieto, investigador, persistente.
  • No se detiene fácilmente ante un obstáculo e insiste tanto que hasta hace ceder a los adultos.
  • Tiene gran cantidad de energía y deseo de participación, en un minuto se convierte en lo que quiere (Super héroe, astronauta, piloto, diseñadora, reina de belleza, etc…)
  • No se preocupa por la economía, la política, la crisis o porque sus caderas están flácidas mucho menos le importa una cirugía estética.
  • Tienen sueños de grandeza valor y posibilidades.

De Joe Dispenza también leí que los niños biológicamente tienen menos desarrollado el cerebro racional en comparación con los adultos pero su cerebro emocional es muy activo.

¿Será que la diferencia entre ellos y nosotros es que se dedican mas a sentir que a pensar? Esa posibilidad me gusta considerarla.

Cuando los niños crecen, aterrizan a la realidad y racionalidad del mundo, los adultos les imponen su estilo se muestran como un espejo o modelo a seguir, ahí comienzan a morir los sueños, también a programarse las limitaciones mentales. Cuando esos niños van llegando a adultos o antes en muchos casos pasa algo como esto:

  • Se  van transformando en personas rígidas y desconfiadas al punto de solo creer en lo que es tangible.
  • Confían mucho en su instinto, desarrollan gran sentido de la lógica pero poco de la imaginación.
  • Algunos por temor a soñar afirman cosas como: “Soy una persona con los pies sobre la tierra” ó “no se vive de ilusiones debemos aceptar la realidad”

Es ahí donde revivir el niño interior es bien importante, el está dentro de su mente esperando que lo deje salir a gozar del mundo y las oportunidades, eso se logra rompiendo paradigmas, rutina, temores, volviendo a vivir dinámico, alegre y feliz, volver a creer que si se puede, que vale la pena soñar sin importar la edad que se tenga.

Un niño tiene una gran imaginación para crear escenarios maravillosos en cambio el adulto esta lleno de temores que ponen fin a los intentos de triunfo y si surge alguna idea innovadora también aparecen las razones lógicas para no intentar comenzar, esa voz interior que dice:

¿Para que te vas a meter en eso? “Vas a fracasar”, “ponle sentido común a las cosas”, “eso ya muchos lo intentaron y no pudieron” ¿vas a ser uno mas? “en tiempos de crisis es mejor ir a lo seguro”.

lo mas preocupante es que sin darnos cuenta el cerebro exterioriza todo eso que tiene adentro, terminamos acabando los sueños de nuestra pareja, hijos, socios, amigos e incluso desconocidos, somos especialistas en llenar de dudas y limitaciones a los demás basados en nuestras experiencias sin embargo los pensamientos limitantes muchas veces no son tan reales, fueron creados por errores e intentos fallidos propios o de otros, en cambio el pintor de sueños esta presente y es la esencia de nuestro avance como especie.

¿Quien pensaría en el siglo XVI que podría caer del cielo una persona colgada de un pedazo de tela? ¿Que un aparato de metal podría volar? para algunos fue posible, aunque no faltaba el que decía… “Esta loco, eso solo se le ocurre a usted”, ellos no escucharon a los que hacían comentarios de ese tipo, dejaron fluir de nuevo al niño interior, se unieron a el para lograr lo que se les venia a la mente y ahora esos pensamientos son realidad.

Terminaré con algo que me contó una señora en el Metro de Medellín y me recomendó el libro, se llama “La culpa es de la vaca”

En una tarde nublada de un país donde hay invierno dos niños patinaban, el hielo se rompió, uno de ellos cayo al agua. El otro recordó un incidente similar cogió una piedra golpeó el hielo con todas sus fuerzas hasta que logro quebrarlo y salvar a su amigo.

Cuando llegaron los bomberos se preguntaron: ¿Como lo hizo? el hielo está muy grueso habríamos necesitado herramienta, es imposible que lo haya quebrado con esa piedra y sus manos tan pequeñas, un abuelo respondió con una sonrisa:

Yo se como lo hizo… Todos se preguntaron ¿Como fue?

Fácil… no había nadie a su alrededor que le dijera que no se podía y que dejara de intentarlo.

La decisión de pensar en posibilidades solo la tiene una persona y es usted mismo, los demás solo pueden contárselo.

Una vez Einstein dijo: “Si lo puedes imaginar lo puedes lograr”

Daniel Sánchez García
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