La sonrisa sincera, primera clave para iniciar una buena conexión con los demás

Por:

Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

El camino para ser una persona que conecte con los demás de una manera positiva es tan fácil como lo decidas, aquí te contaré algo que será un primer paso fácilmente aplicable para conectar con los demás, una sonrisa sincera.

Lo primero que debes tener en cuenta es  la primera impresión que causas, estamos en un mundo que casi nunca da segundas oportunidades, una persona te lee en los primeros siete  segundos  para sacar conclusiones sobre ti y determinar la forma en que va a interactuar contigo (en mi caso me tomo hasta dos o tres reuniones para llevarme una impresión de alguien, pero no es lo usual)

 

El poder de una sonrisa.

Ante todo, sonríe. ¿Qué cuesta sonreír?  Nada. ¿Qué cuesta no hacerlo? Todo, si eso te impide conectar con la gente. Mientras que sonreír transmite un mensaje muy claro y positivo sobre tu estado mental, no hacerlo da lugar a muchas interpretaciones, incluido el mal humor, la actitud distante y el enfado, ninguna de ellas  te ayuda a cautivar a la gente. Si no crees que sonreír es útil, responde a estas preguntas:

¿Te gusta hacer tratos con gente de mal humor?

¿Conoces a alguien a quien le guste hacerlo?

¿Crees que la gente malhumorada consigue lo que quiere?

 

Anatomía de una sonrisa.

Una sonrisa tiene que ver mucho con la biología del cerebro. Hay dos tipos de sonrisa, la sonrisa social que se hace conscientemente y la sonrisa genuina o sincera que se expresa inconscientemente, también llamada sonrisa de Duchenne, en honor al  neurólogo francés Guillaume Duchenne, que fue el primero en describirla.

 

 

La sonrisa social  envía señales desde áreas conscientes del cerebro a la corteza motora la cuales hacen contraer  los músculos cigomáticos que van desde la mandíbula hasta la comisura de los labios, estiran la boca hacia los lados, como son fáciles  de controlar  es normal ver la actitud fingida de las azafatas en los aviones, las personas que promocionan productos en los supermercados y en general personas que están obligadas a ser amables o verse bien, lo que en algunas ocasiones en vez de ser algo positivo genera  el efecto contrario en las personas porque podría leerse como manipulación, protocolo  o simple cortesía.

 

 

Sabiendo lo anterior, pasemos a la sonrisa  abierta, genuina y sincera, difícilmente se puede proyectar de manera consciente porque requiere la presencia de una emoción real que la provoque  pues las señales van de áreas inconscientes del cerebro como la amígdala que luego se transmiten a la corteza motora y  activan  una serie de músculos adicionales como  el músculo orbicular  que rodea los ojos, esto provoca que los bordes de los ojos se contraigan y se arruguen en patas de gallo y que los párpados inferiores se hinchen. Esto  refleja lo bien que una persona se siente emocionalmente en ese momento o de forma regular, transmite calidez, confianza, buena actitud, produce un efecto muy positivo porque  la persona que sonríe sinceramente hará sentir bien a los demás sin hacer mucho  esfuerzo.

 

La sonrisa sincera es contagiosa.

Tomando como referencia a Marco Iacobboni y su explicación de las neuronas espejo, sabemos que las emociones son contagiosas, las personas copian emociones positivas y negativas de los demás inconscientemente, teniendo en cuenta  lo anterior responde estas  preguntas:

¿Crees que una sonrisa sincera contagia emociones positivas a los demás?

¿Cómo te percibirá la gente si cuando llegas a un lugar transmites buenas sensaciones y emociones?

 

Para que me creas que la sonrisa es contagiosa te invito a ver el video al final de este post.

 

Claves para lograr una sonrisa genuina.

  • La clave para lograr una sonrisa estupenda y natural  es pensar en cosas agradables de ti mismo y de los demás.
  • Si por dentro estás de mal humor, te resultará difícil expresar una sonrisa que ilumine el lugar donde te encuentres o donde llegas. Lo máximo que conseguirás es una sonrisa social o fingida, la cual no hará que le agrades  a la gente.
  • Cuando te presenten a alguien o debas dar una buena impresión, piensa en cosas agradables lo cual te hará sentir bien y  activar tu músculo orbicular naturalmente.
  • Conecta con tus pasiones y lo que te inspira, enamórate de lo que haces, hay mucha diferencia emocional cuando estás haciendo algo que encanta y cuando estás haciendo algo donde no te sientes cómodo, las personas que se sienten bien en lo que hacen por más estrés que manejen en su trabajo se perciben como personas positivas, constructivas e inspiradoras.
  • Intenta al máximo estar en contacto con personas y situaciones agradables, recuerda la influencia de las neuronas espejo.
  • Lee libros que te enseñen a vivir mejor, mira videos que te hagan crecer, construye mejores relaciones sociales con tus seres queridos, con tus amigos, con tus compañeros de trabajo y con las personas desconocidas.
  • Evita los tratamientos a base de Botox y los liftings, pues estos procedimientos inmovilizan los músculos de la cara.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA

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La empatía, la habilidad de conectar mejor con los demás.

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Daniel Sánchez Garcia
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A las personas les es difícil guardar secretos de lo que hay en sus estados emocionales, si sus labios no dicen nada lo dicen con la punta de los dedos, lo que haya que expresar se abre paso así sea a través de los poros biológicamente hablando. El jugueteo nervioso de un negociador que no  siente miedo y se mantiene sereno ante las situaciones adversas, el premeditado desinterés de un cliente que discute el precio de un automóvil pero se contradice con sus gestos no verbales hacia ese deseado juguete…  saber detectar esas pistas emocionales es muy importante en situaciones que alguien tiene motivos para disimular sus verdaderos sentimientos, algo muy habitual en el mundo de los negocios o de la política, pero en muchos casos pasamos todo eso por alto.

 

Percibir lo que otros sienten sin decirlo es la esencia de la empatía. Rara vez el otro nos dirá con palabras  que es lo que experimenta pero no lo revela con su tono de voz, su expresión facial, y otras maneras no verbales. La capacidad de percibir esas cosas nace de aptitudes básicas, sobretodo del conocimiento de uno mismo y del autodominio, si no podemos percibir nuestros propios sentimientos (o que nos ahoguen) estaremos  muy lejos de los estados de animo ajenos.

 

La empatía es nuestro radar social, como cuando a uno le dicen: percibo que X persona le pasa algo,  no esta contenta aquí, no mira a los ojos y su lenguaje contiene cierta dosis de sarcasmo e ironía… cuando a alguien le falta esa sensibilidad de percibir esas señales esa persona queda desconectada de los demás, ya sea por haber interpretado mal los sentimientos ajenos, por una franqueza mecánica e inoportuna, o por una gran  indiferencia hacia otro, una de las formas mas comunes que puede adoptar esta falta de empatía es tratar a los demás como si fueran estereotipos, y no como los individuos únicos que son, un error que cometemos muy a menudo.

 

¿Qué requiere la empatía?

 

Como mínimo hacer lo posible por interpretar las emociones ajenas,  yendo mas allá incluye percibir los sentimientos y preocupaciones del otro y responder a ellos, en un nivel mucho mas alto la empatía significa comprender los problemas e intereses que están detrás de lo que el otro refleja en realidad. La clave para reconocer el terreno emocional ajeno es un alto grado de conocimiento del terreno emocional propio.

 

Cuando dos personas son empáticas.

 

Cuando dos personas logran altos niveles de empatía se producen efectos fisiológicos y hay una copia mutua de sentimientos, actitudes, emociones y gestos no verbales, esta mímica lleva a un fenómeno biológico llamado entrainment una especie de sincronización emocional, una afinidad tan grande requiere descartar por momentos las emociones propias a fin de percibir las señales del otro, es por eso que cuando estamos atrapados en fuertes estados emocionales propios  no nos damos cuenta de las claves sutiles que el otro da y perdemos la afinidad porque estamos demasiado metidos en nuestros propios pensamientos y nos da tanta dificultad ponernos en los zapatos del otro pues no renunciaremos fácilmente a nuestras propias emociones.

 

¿En que situaciones es útil tener la habilidad de  empatía?

 

Si miramos con detenimiento, esta habilidad es un aprendizaje constante que todos debemos entrenar y mejorar cada día porque de ahí puede depender un gran éxito laboral, por ejemplo:

 

  • Los consejeros y negociadores más efectivos son aquellos capaces de sintonizar con las emociones de los demás y logran resultados increíbles, incluso que las personas abandonen totalmente su posición.
  • En asuntos de servicio al cliente la empatía permite dar mejores soluciones y atención a las necesidades de las personas y crear una gran fidelidad porque se crea una percepción de buen trato, de  comprensión, incluso en situaciones donde no haya una solución al requerimiento.
  • En el lugar de trabajo permite ser más hábil en percibir lo que sienten los demás y detectar cosas que normalmente a la gente se le pasan por alto.
  • Los lideres, jefes y directivos más recordados son aquellos que son capaces de conectar con los sentimientos de sus seguidores y empleados y generar apasionamiento visceral por una causa, incrementando la probabilidad de lograr grandes objetivos propuestos en una compañía u organización.

Hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García
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El servicio al cliente, más emoción y sentimiento que precio y calidad

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Daniel Sánchez Garcia
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El  servicio al cliente  es uno de esos temas  que generan todo tipo de opiniones  tanto positivas  como  negativas,   dependiendo de la percepción de cada persona en cuanto a como se sintió atendida al visitar un lugar, recibir un servicio o adquirir un producto, de algo estamos seguros y  es que el servicio tiene una intima relación con las emociones de las personas, por lo general cuando alguien habla de su experiencia expresa como se “sintió” atendido y lo pongo entre comillas porque es lo que he escuchado como respuesta cuando pregunto acerca de una experiencia.

 

Nuestros sentimientos no solo afectan decisiones grandes, también influyen en donde decidimos comprar, los restaurantes donde cenamos, los productos que escogemos y nuestras actitudes y percepciones hacia  personas o empresas.

 

Al ser los sentimientos tan esenciales en lo que hacemos, necesitamos trabajar con más seriedad en ellos para entenderlos, de igual forma debemos enfocarnos en la forma en que debemos considerar los sentimientos de los demás cada vez que nos comunicamos, pues los mismos conceptos que aplicamos en nuestra vida afectan la manera en que trabajamos y hacemos negocios.

 

La meta es calidad en el servicio.

 

Sin importar el trabajo o la profesión que tengamos,  casi siempre  vamos a tener clientes  dentro de nuestra empresa y fuera de ella, debemos esforzarnos para ofrecer servicio de calidad todo el tiempo para generar un buen recuerdo en la memoria de las personas a través de emociones y sensaciones positivas, lo mas llamativo es que casi todos sabemos que el cliente espera cortesía, consideración, ayuda y respeto, aún así nos cuesta hacerlo y fallamos en detalles simples pero tan significativos que provocan reacciones emocionales que influyen fuertemente al tomar decisiones de compra.

 

La realidad es que una experiencia emocional positiva genera fidelidad ante un producto o marca y viceversa, una experiencia emocional negativa te puede hacer perder un cliente para siempre y casi con certeza un efecto multiplicador devastador si el caso llega a medios de comunicación masivos o redes sociales, algunos me dicen que lo anterior ni hay que decirlo, que es demasiado obvio ¿entonces por qué las experiencias negativas son el diario vivir?

 

Mencionemos algunos ejemplos que generan emociones negativas en la mente de un consumidor habitual.

 

¿Alguna vez ha estado listo para comprar algo pero decide salir de un lugar porque nadie lo atiende?

 

¿Ha evitado ir a un excelente restaurante porque hay un mal servicio?

 

¿Ha utilizado un cajero automático u otro medio electrónico solo para evitar contacto con alguien descortés y frio?

 

Solo como una reflexión final, muchas veces el precio y la calidad no son tan  importantes como muchos directivos, productores y empleados piensan, de hecho a muchos clientes no les importa, el buen servicio crea vínculos y conexiones emocionales, los buenos productos y servicios generan bienestar, muchas empresas pueden hacer bien eso, pero la fidelidad apasionada e inspiradora la puede lograr una empresa que piense en lo que sienten sus clientes.

 

¿Eres esa persona o empresa? ¿No? Bueno, puedes serlo,  aquí te ayudaremos…

 

Hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García
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Solo imaginar mover un dedo, el poder de la visualización

Daniel Sánchez Garcia
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Con mucha frecuencia me preguntan ¿qué beneficio se saca de hacer ensayo mental?

Podemos creer que somos capaces de cambiar el cerebro por medio del pensamiento, mediante el simple proceso de ensayar mentalmente una actividad podemos obtener grandes beneficios, con esto no quiero decir que lo único que debemos hacer es pensar las cosas, la acción es lo más importante.

 

El ensayo mental puede tener buenos resultados,  y si le sumamos  el cuerpo en acción  lo que se obtiene será aún mejor porque hay una congruencia entre pensamiento y la acción física, se junta la imaginación con la realidad.

 

Un ejemplo de la técnica del ensayo mental.

 

En un experimento publicado en el Journal of neurophysiology se sacaron tres grupos, a los del primero  les pidieron que hicieran ejercicios con un dedo de la mano izquierda cinco veces a la semana durante cuatro semanas, a los del segundo les pidieron exactamente lo mismo pero sólo en su mente  sin mover el dedo físicamente, los del grupo control ni movieron el dedo y tampoco pensaron en hacerlo.  Al final del experimento compararon la fortaleza muscular del dedo en los integrantes del primer grupo con la fuerza muscular del dedo en los integrantes del grupo control y los del primer grupo habían incrementado su fuerza muscular en un 35%, lo realmente sorprendente es que el grupo que practicó mentalmente los ejercicios mostró un aumento del 25% en su fuerza muscular sólo con ensayar en su mente lo que muestra que la mente produjo un efecto físico y cuantificable en el cuerpo.

 

Si eso pasa con un dedo ¿qué podría pasar con nuestras emociones, comportamientos, hábitos y demás conductas queremos cambiar nuestra vida?

 

Esto nos muestra que la técnica del ensayo mental es una excelente cuota inicial  para modelar y reconfigurar todas las conexiones neuronales donde se almacenan los comportamientos negativos que queremos cambiar, y si logramos hacerlo de forma repetida, con el lenguaje adecuado y con el método adecuado los resultados de cambio pueden ser totalmente sorprendentes, ya lo había mencionado antes “Para el cerebro es prácticamente lo mismo imaginar las cosas que vivirlas en la realidad” .

 

Esta es una de las razones por la cual obtenemos muchos resultados negativos, con solo pensarlo creamos el ambiente perfecto para que nuestro cerebro se busque la forma de cumplirnos todo lo que nos decimos internamente, ¿cuantas veces nos enfermamos, encontramos los problemas fácilmente y nuestra vida es un total caos? seguro le ha sucedido,  pues bien,  si replanteamos y comenzamos a hacer un ensayo mental en forma positiva nuestra mente comenzara a prepararse para todo lo bueno que se venga y cuando ya las cosas sucedan en la realidad  nuestro cerebro estará habituado y ha entrenado buena parte de lo que realmente queremos hacer para nuestro beneficio.

 

Quienes practican el coaching como profesión o son clientes de un coach profesional, ya deben tener claro que lo importante es comenzar a identificar las situaciones limitantes para luego empezar a entrenar la mente utilizando la construcción adecuada del dialogo interno en positivo, la formulación adecuada de objetivos y tratar todo el tiempo que  se visualicen obteniendo resultados muy positivos para que el cerebro vaya entrenándose  aún cuando las cosas no han sucedido, todo esto con el fin de llevar a la mente a que le sea mucho más fácil lograr las cosas cuando lleguen las situaciones reales.

 

Aquí también juega un papel muy importante la teoría del aprendizaje Hebbiano formulada por Donald Hebb, por ley de la repetición cuando algo se practica con frecuencia se fortalecen las redes neuronales y los comportamientos  se van volviendo más automáticos y rutinarios, también aplica la ley de la asociación porque ensayando mentalmente podemos anclarnos positivamente y pensar todo el tiempo en posibilidades, en asociar nuestros pensamientos con el éxito para cuando sucedan en la vida real, suena bastante interesante, y desde el coaching y la neurociencia se hace todo el tiempo por medio de todas las herramientas disponibles  para  obtener los resultados que las personas desean.

 

Practica la visualización, vale la pena hacerlo.

 

 

Hasta la próxima

 


Daniel Sánchez García
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La organización como sujeto colectivo

Los seres humanos nos constituimos como tales a partir de una interacción con el ambiente que nos rodea, en particular con los elementos afectivos del otro humano junto al cual crecemos. Cuando el niño nace, nace inserto en una sociedad y entrará a recibir el afecto propio que le brinde un lugar en ella. Esto diferencia al niño que nace, del animal recién nacido: el lugar particular que se le brinda en la sociedad especifica en la que ingresa.

 

Así mismo, es en este contexto social que demarca lo afectivo, en donde el niño adquirirá lo que algunos teóricos psicodinámicos y analíticos llamarán el Yo. Otros por su parte, hablarán de Personalidad, y si bien existen diferencias epistemológicas entre los conceptos, nos podríamos remitir a que son la misma cosa en el orden de lo establecido por el niño en esos primeros años de vida: esa forma particular de relación con el otro, esa identidad y postura particular frente a la vida, esa forma de resolver sus conflictos más íntimos, esas características adaptadas y adoptadas del otro que conforman lo que será su vida en sociedad.

 

En resumen, y desde la postura científica, el cuerpo del niño al salir del cuerpo de la madre en su nacimiento, no es más que eso, un ser vivo, corpóreo, mamífero, identificado con la raza humana. Pero en la medida en la que interactúa con la sociedad, y con esas figuras de afecto y norma que lo insertan a la misma, va consolidando una forma de ser única e irrepetible, una creación propia del sujeto en la que influirán factores genéticos, sociales y personales.

 

Una práctica poco desarrollada en la psicología organizacional, es la teorización de la misma a la luz de los elementos clínicos que deben ilustrar toda práctica psicológica. Los motivos de esto son históricos, ya que las necesidades por las que nace la psicología industrial a principios del siglo pasado, refieren una lejanía clara del sujeto, y un servicio hacia la industria y la productividad.

 

Los adelantos teóricos investigativos, nos han ubicado en un paradigma humano para la lógica laboral, paradigma que siempre debió haber existido. Bien resaltará Idalberto Chiavenato que el talento humano es el capital más importante dentro de toda organización. De los recursos de una empresa: físicos o materiales, financieros, de marketing, técnicos, entre otros, el más importante y sin el cual, la labor empresarial se vería reducida a nada, es el recurso humano.

 

Así pues, surge la necesidad de humanizar la industria, producto de lo cual se establece un desarrollo teórico que termina en lo que hoy llamamos psicología organizacional. Sin embargo hace falta humanizar aún más la psicología organizacional a fin de ubicarla en un paradigma más profundo.

 

La empresa, es la constitución jurídica de una idea desarrollada por el empresario. En términos psicológicos, cuando se establece la empresa es el momento del nacimiento del niño. La empresa como tal funciona desde que su cuerpo esté estructurado legalmente, tal y como el niño recién nacido existe si su organismo funciona adecuadamente. Pero la empresa no es más que eso, una idea, o un grupo legalmente constituido. El gran reto de una empresa, igual que el de un niño, es la construcción de su Yo, de su Personalidad, lo equivalente en términos del trabajo a su Organización. He aquí cuando el recurso humano entra a vivificar la empresa, cuando una cultura organizacional, valores corporativos, misión, visión, y demás elementos sociales, ingresan a darle vida a la empresa y transformarla en un sujeto colectivo llamado Organización.

 

Cuando la organización estructura su vida, con el paso del tiempo tendrá un comportamiento claro, una dinámica operativa, un modus operandis propio de su recurso humano, que trae consigo una serie de sentimientos, temores, seguridades, percepciones, que fueron constituidas y consolidadas gracias al paso del tiempo y al funcionamiento de la misma. Este cuadro es en términos clínicos, lo definido como Clima Organizacional.

 

Como bien sostiene Dubrán (1974), cada organización tiene propiedades o características que poseen muchas organizaciones; pero cada organización tiene su constelación exclusiva de características o propiedades. Estas son percibidas por sus miembros y crean una estructura psicológica que influye en el comportamiento de los participantes.

 

Realizar un diagnóstico de clima a una organización es aun tarea de pocos. El empresario rechaza fácilmente analizar el clima de su empresa, ignorando que del bienestar de sus empleados depende la imagen y desempeño de las actividades, y por ende marca los índices de productividad de la empresa.

 

Adicionalmente, escudriñar los elementos del clima organizacional de una empresa, es una tarea delicadísima para los profesionales que nos desempeñamos en el campo, y se trata de un verdadero trabajo psicoterapéutico que posibilite en términos del sujeto colectivo, mayores índices de bienestar del recurso humano de la organización, de la mano con el posicionamiento y éxito de la misma.

 

Hasta la próxima

 

Jesús Goenaga Peña

Psicólogo. R.P. 136422

Candidato a Magister en Psicología, Uiversidad de Antioquia.

iesus.gp@gmail.com

Las emociones contagiosas

Daniel Sánchez Garcia
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Hay una realidad primaria, cada uno de nosotros influye en el estado de ánimo de los demás, lo cual es natural para bien o para mal, lo hacemos todo el tiempo, como si fuera un virus social, pero aunque esto hace parte invisible en las interacciones humanas habitualmente es tan sutil que no se percibe.

 

Si transmitamos con tanta facilidad los estados de ánimo se debe a que pueden ser señales de supervivencia, dado que nuestras emociones nos indican en que concentrar la atención y cuando prepararnos para actuar, son captadores de atención que operan como advertencias, invitaciones, alarmas, etcétera; se trata de potentes mensajes que transmiten información crucial sin poner necesariamente esos datos den palabras, por eso las emociones son un método de comunicación bastante eficiente.

 

En los grupos primitivos el contagio emocional, como por ejemplo la difusión del miedo de persona a persona, debió actuar como señal de alarma ante cualquier eventualidad, concentrando la atención de todos en un peligro inminente (Un tigre o un desastre natural por ejemplo); en la actualidad opera el mismo mecanismo colectivo cada vez que se divulga el rumor de una caída estrepitosa de las ventas, de una inminente ola de despidos, de la difícil situación económica del país o la amenaza de un competidor poderoso que entrará  al mercado,  en la cadena de comunicaciones, cada persona activa el mismo estado emocional  en la persona que sigue y así pasa el mensaje de alerta.

 

Como sistema de señales las emociones muchas veces no requieren palabras, dato que según los teóricos evolucionistas es uno de los motivos por los que han desempeñado un papel crucial en desarrollo del cerebro humano, mucho antes de que las palabras se convirtieran en una herramienta simbólica para los hombres. Este legado evolutivo significa que nuestro radar emocional nos afina con quienes nos rodean, ayudándonos a interactuar más facilidad y eficiencia.

 

Es simple, dentro de la suma total de intercambios de  emociones entre nosotros y  de maneras sutiles (a veces no tanto) todos nos hacemos sentir mejor o peor en nuestro diario vivir como parte de cualquier contacto que tengamos; cada encuentro se puede evaluar según una escala que va de lo emocionalmente tóxico a lo emocionalmente nutritivo, y como dijimos anteriormente estos intercambios  son en su mayor parte invisibles, es nuestra decisión como queremos interactuar socialmente, si ser parte del contagio positivo o simplemente seguir siendo parte del problema en nuestras sociedades.

 

Este programa sobre mentes conectadas sin brujería realizado por Eduard Punset también puede ilustrar el contenido de este articulo, los invito a verlo.

 

Hasta la próxima.

 

 

Daniel Sánchez García
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Habilidades sociales y emocionales que se buscan en las organizaciones actuales

Daniel Sánchez Garcia
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La gente ha comenzado a entender que para alcanzar el éxito en la vida no bastan la excelencia intelectual y la capacidad técnica, hoy por hoy necesitamos otro tipo de habilidades solo para sobrevivir, y mucho más para prosperar, en el mercado laboral del presente y del futuro que es cada vez más agitado y cambiante se vuelven a evaluar cualidades internas tales como la flexibilidad, la iniciativa, el optimismo y la adaptabilidad a los entornos.

 

¿Qué ven los empleadores y directivos en sus organizaciones?

 

Gran cantidad de directivos de grandes compañías y PYMES con los que hablo a diario afirman cosas comunes sobre sus empleados:

  • Buena parte de las personas que trabajan para ellos carecen de motivación para seguir aprendiendo y mejorando su desempeño, en especial después de pasar por las universidades y los posgrados.
  • Muchos de sus empleados son incapaces de trabajar en equipo y colaborar  con sus compañeros.
  • La autodisciplina, la autorresponsabilidad y el enfoque sin que los tengan que monitorear es cada vez más escasa.
  • Las habilidades sociales y de comunicación cada vez son menos en los entornos laborales.

 

¿Qué buscan los empleadores y directivos en sus organizaciones?

 

Hay algo muy claro, el mundo está lleno de hombres y mujeres bien preparados, pero se estancan o peor aún, se descarrilan debido a vacíos cruciales en la inteligencia emocional.

Son muchas las cosas que se exigen en una organización en cuanto a la habilidad para gestionar las emociones y todo lo que eso deriva, sin embargo le he preguntado a muchos directivos de compañías importantes y PYMES que características solicitan a sus empleados y esto me contestaron:

  • Saber escuchar y comunicarse oralmente.
  • Dominio personal, confianza en sí mismo, motivación para trabajar en pro de un objetivo, deseo de desarrollar la carrera y enorgullecerse de lo alcanzado.
  • Efectividad grupal e impersonal, espíritu de colaboración y de equipo.
  • Capacidad de comunicación efectiva y relaciones interpersonales sanas.
  • Habilidad para negociar desacuerdos.
  • Efectividad en la organización deseo de contribuir.
  • Potencial para el liderazgo.

Aunque la mayoría  le de un gran valor a las capacidades intelectuales y técnicas por encima de las habilidades sociales, en muchos casos no están  entrenados para gestionar las emociones asociadas a lo que hemos mencionado, es casi seguro que esas habilidades no son enseñadas en las aulas de clase  sin embargo la carrera de una persona y el éxito profesional dependerá en mayor o menor medida del grado en que las haya dominado, cada quien debe evaluar y tomar cartas en el asunto para mejorar en una época donde todo cambia y nada está asegurado para nadie.

 

Hasta la próxima.

 

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Organización del cerebro: Entre menos consciente más automático

Daniel Sánchez Garcia
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Muchas veces en conferencias, cursos y asesorías me han preguntado sobre la diferencia entre lo consciente, lo subconsciente y lo inconsciente. Entre las personas del común existen muchas confusiones y es normal, no todos son psicólogos, médicos o estudian el comportamiento humano, además diferentes autores y libros de autoayuda hablan indistintamente de qué es subconsciente e inconsciente a  veces sin saber a qué se refieren, supongo que tal vez por ser prácticos y no complicarle las cosas a sus lectores, lo cual es una buena intención.

Mi interés con esta publicación no es decir quién está equivocado o quién tiene la razón, solo quiero exponer algo que me pareció muy acertado, explicado por la británica Rita Carter en su libro “The human brain”, a mi modo de ver uno de los mejores libros que he leído sobre biología del cerebro humano.

Para facilidad de los lectores de nuestro blog solo hablaremos de lo consciente, es decir lo que nos damos cuenta que está pasando o estamos haciendo, y lo inconsciente, lo que no nos damos cuenta que está pasando o que estamos haciendo cuándo vamos en automático, muy propio de los comportamientos, emociones o esas funciones biológicas de las cuales no nos damos por enterados, como los más de 50 químicos que produce el hígado al día o cuántas veces late el corazón en una hora; las funciones biológicas necesarias para vivir son tantas, son tan complicadas  y pasan tan rápido que si tuviéramos que controlarlas conscientemente con seguridad  no sobreviviríamos o no tendríamos un solo segundo para realizarnos como personas.

La doctora Carter expone que los humanos poseemos una organización vertical del cerebro que inicia en la zona cortical donde se desarrollan las actividades mentales de más alto nivel, pasa por la zona límbica donde se gestionan las emociones y finaliza en el tronco encefálico donde suceden las funciones cada vez más básicas o primitivas que controlan las funciones vitales como el ritmo cardíaco o la respiración, entre muchas otras funciones, en síntesis este esquema argumenta que “entre menos consciente más automático es y menos nos damos cuenta de lo que sucede”.

La región más alta del encéfalo es la corteza cerebral, la cual está relacionada con las sensaciones conscientes, el pensamiento abstracto, el razonamiento, la planificación, la estrategia, la memoria funcional (corto plazo) y otros procesos mentales superiores similares.

Las áreas límbicas se encuentran en una parte más interna del cerebro, en el centro y alrededor del tronco encefálico, y son las que gestionan comportamientos y reacciones emocionales e instintivos, así como la memoria largo plazo, siendo una de sus principales estructuras el tálamo, que es un centro de procesamiento y retransmisión en especial de la información sensorial procedente del cuerpo  que luego es dirigida a la zona cortical.

Más abajo está el tronco el tronco encefálico y la médula, donde se encuentran los centros vegetativos que mantienen a una persona con vida incluso si ha perdido la consciencia.

En realidad esto es algo un poco más complejo pero el objetivo es ponerlo lo más sencillo posible para que se entienda y las personas tengan un poco más de claridad cuando hablen del tema o cuando asistan a un curso de capacitación.

Quien desee profundizar un poco más es bienvenido, pueden hacer todas las preguntas que gusten, si pueden ser respondidas, se hará con el mayor de los gustos.

 

Feliz día.

 

Daniel Sánchez García
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Somos predeciblemente irracionales

Daniel Sánchez Garcia
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Gran parte de nuestra vida tomamos decisiones irracionales, y lo que realmente influye en ellas es completamente distinto a lo que creemos con gran confianza que influye en ellas. El objetivo de esta publicación es que al ver el video adjunto   reflexione mas allá de lo que conoce sobre  qué es lo que le mueve a usted y a las personas que lo rodean a tomar ciertas decisiones y asumir ciertos comportamientos.

El video es algo relativamente corto para un  tema tan interesante, de hecho hay un curso completo de ocho semanas que comencé  a estudiar hoy  en Duke University con el genial profesor Dan Ariely, pero aquí pueden ver algo de sus análisis y planteamientos, es muy recomendado pues Dan Ariely es un verdadero genio  respetado abiertamente por cuatro ganadores del nobel de Economía y ni hablar de los profesionales del comportamiento humano.

 

Simplemente analicen y diviértanse.

 

 

 

Feliz día.

 

Daniel Sánchez García
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Neurociencia, inteligencia emocional y persuasión: su influencia en el mejoramiento de las estrategias de ventas

Por:

Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
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Correo: dsancheg@gmail.com

 

La mayoría de decisiones que toma un ser humano (aproximadamente un 95%) son subconscientes, desde el cerebro emocional. El mensaje para empresarios y vendedores es que para  aumentar las ventas y conservar los clientes se debe apuntar a las emociones, es ahí donde entran las ciencias y disciplinas que estudian el comportamiento humano y sus aplicaciones a los negocios, para  determinar con más certeza lo que se conocía hace unos años empírica e intuitivamente sobre las ventas y la influencia sobre los consumidores.

 

Conocer el cerebro es importante para el comercio y los negocios.  

 

Los avances en  el conocimiento del cerebro humano hasta hace poco (menos de 30 años) eran exclusivos de  la medicina y disciplinas de la salud mental, actualmente los profesionales del marketing,  la publicidad y la comunicación han hecho alianzas estratégicas con psicólogos, neurocientíficos y otros profesionales usando conocimientos de la neurociencia, la inteligencia emocional y la persuasión, entre otras disciplinas, logrando grandes avances en el  entendimiento de las personas, sus motivaciones y la forma de  influir sobre ellas  con un nivel de acierto cada vez mayor; esto ha sucedido porque los académicos se tomaron en serio la relación cerebro  – consumo y dejaron las especulaciones basadas en observaciones limitadas a casos particulares de éxito y fracaso; un buen producto o servicio es fundamental, pero no es lo único que el empresario debe tener en cuenta.

 

Basados en el conocimiento del cerebro se crean estrategias comerciales innovadoras que logran la satisfacción del cliente, el posicionamiento de una marca, la recordación en la mente de las personas y la fidelidad de un cliente en el tiempo,  a través de emociones y percepciones de valor. Aún estamos en pañales, sin embargo  contamos con mucha  información sobre lo que funciona y lo que no funciona,  el conocimiento del cerebro nos acerca a lo que se quiere lograr y eso es más que una simple venta o anuncio creativo, es estrategia pura en un mundo donde una buena práctica es poder, prestigio y valorización comercial.

 

La importancia de las emociones en las  ventas.  

 

Los cursos y técnicas de ventas tradicionales se enfocan en lograr la máxima influencia sobre los clientes, las técnicas de ventas basadas en disciplinas que estudian el cerebro buscan la influencia sobre los consumidores y sobre el mismo vendedor, otra  característica es que importan mucho las emociones, al saber neurociencia, inteligencia emocional y persuasión se conocen los  estímulos y estrategias activan el centro del placer de una persona (que la llevan a comprar) y los que activan su centro de huida (que la llevan a no comprar), todo esto basado en la teoría del cerebro triuno planteada por Paul D. Macklean, que divide el cerebro en tres partes, neocortex (cerebro racional o consciente), sistema límbico (cerebro emocional o subconsciente) y  cerebro reptil (cerebro inconsciente o de supervivencia).

 

La importancia de conocer el cerebro de los consumidores reside en que el 95% de las decisiones se toman en el cerebro reptil y en el cerebro emocional, la memoria a largo plazo también juega un papel importante porque la experiencia de un cliente es creada a base de sentimientos y emociones asociados con un producto o servicio que recordará por mucho tiempo y si esa emoción es repetida con frecuencia reforzará la asociación inicial, eso justifica que un vendedor deba conocer al menos básicamente disciplinas que permitan acercarse a lo que  quieren las personas y a que estímulos responden, si un vendedor crea sentimientos positivos  en un consumidor, lo fidelizará y lo tendrá por mucho tiempo, si comete un error lo perderá y difícilmente podrá recuperarlo. ¿Es suficiente conocer el cerebro? Es algo importante e incluso necesario, pero el vendedor  debe estar preparado para transmitir los mensajes de forma adecuada.

 

El vendedor debe prepararse interiormente.

 

Muchos desean aprender  técnicas de persuasión y programación neurolingüística, lo cual puede ser un punto débil si no se tiene inteligencia emocional porque antes de influir sobre los demás el vendedor debe tener su mente equilibrada. ¿La razón? Las emociones lo harán proceder de forma automática porque están por debajo de los niveles de consciencia, sean buenas o malas, el cliente percibirá lo que el vendedor siente.

 

Algunos temas que un vendedor exitoso debe conocer.

 

Inteligencia emocional: Si las emociones son adecuadas el cliente lo verá con buenos ojos, en caso contrario el lenguaje verbal y no verbal lo delatará y posiblemente perderá la venta así el   producto  sea excelente, conocer los principios de la inteligencia emocional y entrenarse es una de las mejores prácticas que existen para cualquier vendedor.

Programación neurolingüística: Ayuda al vendedor a  influir sobre sí mismo y sobre los demás, son técnicas poderosas e interesantes, el  vendedor de éxito debe influir sobre sí mismo si pretende influir sobre otros, usarlas irresponsablemente puede llevar a lo contrario de lo que se pretende lograr.

Leyes de persuasión: Son técnicas que han funcionado desde las relaciones comerciales más antiguas y que funcionan en muchos casos, se han perfeccionado con el avance de  estudios sobre el cerebro y la psicología, se aplican con frecuencia en todo tipo de negociaciones.

Lenguaje no verbal:   Es el 93% de la comunicación humana, conocer el lenguaje no verbal del cliente permite conocer sus emociones y lo que oculta, es una ventaja porque conocer la estrategia del otro permite manejar bien la situación y asumir un lenguaje no verbal adecuado que transmitirá confianza y seguridad al cliente.

 

Nos vemos en la próxima publicación.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
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