Los prejuicios, una mirada desde la inteligencia emocional (Parte cuatro)

Por:

Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

Este es nuestro último artículo sobre este tema, y básicamente hablaremos sobre cómo cambiar los prejuicios, algo que a todos nos interesa porque no se trata de saber que los hay, sino saber qué hacer con ellos.

¿Cómo cambiar los prejuicios o convivir con ellos? 

Hay varias cosas que pueden hacerse, teniendo en cuenta que son creencias muy arraigadas. No hacer nada significa dejar que el virus del prejuicio se propague sin ofrecer resistencia alguna.

• Evalúe sus prejuicios, clasifíquelos y observe si en el contexto social que usted vive son reprochados al ser expresados, ahí sabrá si le traen o no problemas con las personas, si tiene problemas al evaluarse objetivamente, pida a sus personas cercanas que le digan las cosas, con toda certeza usted los ha expresado con mucha frecuencia, son parte de su forma de ver la vida.

• Ya conocidos sus prejuicios, evalúe cuales desea eliminar totalmente y cuales son tan parte de su forma de pensar que la estrategia es controlarlos.

• Observe personas que ven como normal lo que usted ve desde sus prejuicios, analice su comportamiento y actitudes, tome nota si es posible y trate de recordar el mayor tiempo posible lo que ellos hacen al respecto.

• Si le es posible evite interactuar con personas y entornos que le hagan repetir y arraigar los prejuicios, eso le ayudará a cambiar su visión.

• Haga el máximo esfuerzo consciente por no expresar sus prejuicios de manera verbal, este será el primer paso, evite hablar con otras personas sobre sus pensamientos prejuiciosos.

• La expresión de los prejuicios es también no verbal (gestos faciales, corporales, rechazo físico o discriminación silenciosa), haga lo posible por ser indiferente ante estas situaciones o personas, entrénese en actuar tal y como lo haría alguien que no posee su prejuicio.

• El simple acto de llamar a los prejuicios por su nombre o de oponerse francamente a ellos establece una atmósfera social que los desalienta mientras que, por el contrario, hacer como si no ocurriera nada equivale a autorizarlos.

 

Con esta entrada finalizamos nuestro tema de los prejuicios, esperamos les haya gustado y nos hagan sus comentarios por correo o redes sociales.

 

Hasta pronto.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
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Los prejuicios, una mirada desde la inteligencia emocional (Parte tres)

Daniel Sánchez Garcia
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¿Por qué no es fácil cambiar los prejuicios?

 

Las emociones propias de los prejuicios se consolidan durante la infancia mientras que las creencias que los justifican se aprenden posteriormente. Si usted quiere abandonar sus prejuicios se dará cuenta que le resulta mucho más fácil cambiar sus creencias intelectuales al respecto que transformar sus sentimientos más profundos.

 

Éste es el caso, por ejemplo, del jefe que cree no tener prejuicios pero que se niega a contratar a un trabajador negro, supuestamente no es por motivos racistas, sino porque su educación y experiencia “no son idóneas para el trabajo” pero que no tiene el mismo pensamiento a la hora de contratar a un blanco que posea la misma formación. O también puede asumir la forma de colaborar con un vendedor blanco rubio y de ojos claros y negarse a hacer lo mismo con un vendedor de origen negro a un vendedor solo porque cree que el blanco puede dar una mejor impresión.

Si bien los prejuicios largamente sostenidos no pueden ser desarraigados con facilidad, sí que es posible hacer algo distinto con ellos.

 

¿Para qué cambiar los prejuicios?

 

Si usted tiene prejuicios, debe aprender a actuar como si no los tuviera o expresarlos sólo con personas que piensan lo mismo si quiere tener éxito social, la mejor solución sería eliminarlos pero como es difícil, se trabaja casi siempre en aprender a convivir socialmente aun conservándolos.

 

¿Razones para cambiarlos? Aquí les presentamos algunas:

 

  • Muchas personas que son o han sido discriminadas están tomando fuerza en importantes espacios sociales y laborales, por ejemplo la población homosexual, los mal llamados nerds, las personas de color, personas de extracción humilde que se superan a través de becas, así que interactuar con ellas sin  prejuicios tiene una gran ventaja a nivel competitivo, podemos sacar lo mejor de esas personas y lograr  que aporten algo bueno en nuestras vidas.
  • Hay prejuicios como el racismo, la homofobia, la discriminación laboral y social, etc., que actualmente son repudiados socialmente y si usted es prejuicioso será  rechazado si no cambia de actitud.
  • Mediante el aprovechamiento potencial de la diversidad, la creatividad colectiva y la energía de las personas pues al interactuar sin prejuicios  se permite tomar lo mejor de las personas sin importar su raza, condición social, religión o profesión, que al no sentirse discriminadas trabajarán sin problemas con usted sin importar el nivel jerárquico o social.

 

Todo esto significa que la cultura empresarial  y la educación en general deben fomentar la tolerancia aun en el caso de que persistan los prejuicios individuales y no puedan eliminarse totalmente.

 

Hasta pronto.

 

Daniel Sánchez García
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Los prejuicios, una mirada desde la inteligencia emocional (Parte dos).

Daniel Sánchez Garcia
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Saludos a todos los lectores de Cerebro en práctica.

 

Esta semana continuamos con el tema de los prejuicios hablando de algunos ejemplos comunes y cómo se forman en la mente, al final habrá un video que seleccionamos especialmente para este tema, donde se muestra que  juzgar  a la ligera basándonos  en nuestra forma de ver las cosas no siempre es lo mas acertado.

 

Algunos ejemplos comunes de prejuicios.

 

Los ejemplos de prejuicios son incalculables y varían de una época a otra y de cultura a cultura; entre los más conocidos están los religiosos, los de género, los creados por grupos particulares según su estructura organizacional  y/o social o los construidos por cada  persona, lo contundente es que casi siempre tratan de generalizar. Acá mencionaremos unos cuantos:

 

  • “Todos los homosexuales son promiscuos”. Prejuicio homofóbico.
  • “Los negros son desaseados”. Prejuicio racista.
  • “Los europeos son muy fríos”. Prejuicio étnico.
  • “Los gringos son unos explotadores”. Prejuicio étnico.
  • “Todos los políticos son ladrones”. Prejuicio social.
  • “Las mujeres son más débiles que los hombres para trabajar”. Prejuicio de género.
  • “Si una persona me mira con la ceja alzada es una persona prepotente, no debo esperar algo bueno”.
  • “Si está mal presentado no es un buen cliente”.
  • “Por su forma de vestir no parece con mucho estudio”.

 

¿Cómo formamos los prejuicios en la mente y cómo los expresamos?

 

Son diversas las maneras a través de las cuales formamos los prejuicios, estas son algunas:

 

  • Muchas veces sólo escuchamos un rumor y terminamos creyéndolo sin conocer a las personas implicadas.
  • Tomamos información de nuestro entorno familiar y social.
  • Al pertenecer a un grupo social (un partido político o una profesión).
  • Cuando tenemos una experiencia particular, generalizamos ante personas y experiencias similares como mecanismo de defensa, si tenemos el prejuicio con personas del grupo «X» e identificamos ciertas características en ellos, podemos tratar a todo el que comparta su forma de pensar de una manera muy similar.

Un clásico ejemplo es cuando a una mujer le va mal con tres parejas, a sus amigas les va mal con otras tantas y terminan apoyándose diciendo “todos los hombres son iguales, no se puede confiar en ninguno”, al pensar así, se quedan  solas y desconfían de quien se les acerque hasta que alguien les demuestre lo contrario.

 

Generalmente las personas expresan los prejuicios usando la crítica directa o indirecta, a través del sarcasmo y la ironía, de esta manera se excluye a otros injustamente de sus barrios, de préstamos bancarios, de oportunidades educativas, de eventos sociales, de asociaciones, de trabajos o en algunos casos los empleadores le pagan menos a un empleado aunque haga el mismo trabajo que otra persona en igualdad de condiciones; los prejuicios incluso pueden manifestarse con insultos hirientes y en casos más extremos algunas personas pueden resultar atacadas o golpeadas.

 

Daniel Sánchez García
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Los prejuicios, una mirada desde la inteligencia emocional (Parte uno).

Por

Daniel Sánchez Garcia
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El tema de los prejuicios es uno de los más estudiados dentro de las ciencias del desarrollo humano. Es normal que pensemos como los demás en algunos aspectos como parte de la validación social y por efecto de las neuronas espejo, también es normal que etiquetemos y juzguemos a los demás según nuestra visión particular, es casi inevitable, sin embargo en muchos casos las personas que usan en exceso los prejuicios demuestran carencia de inteligencia emocional.

Es por la importancia del tema, tan común y desconocido a la vez, que lo presentaremos en cuatro  entradas del blog, así:

¿Qué es un prejuicio?

Ejemplos comunes de prejuicios.

¿Cómo formamos los prejuicios en la mente y cómo los expresamos?

¿Por qué es difícil cambiar un prejuicio?

¿Para qué cambiar los prejuicios?

¿Cómo cambiar los prejuicios?

 

¿Qué es un prejuicio?

Un prejuicio (del lat. praejudicium, ‘juzgado de antemano’) consiste en criticar una situación o persona sin tener suficientes elementos previos, sin conocer desde una experiencia directa o real.

Casi siempre un prejuicio se relaciona con comportamientos o actitudes de discriminación pues incluye sentimientos de desagrado, aversión y conductas hostiles, que pueden llevar incluso a actos de violencia y agresión física o verbal.

 

¿Es normal tener prejuicios? Lo es, hasta ahora no se ha conocido a alguien que nos los tenga, el problema surge cuando nuestros prejuicios describen gran parte de lo que somos y en cómo los expresamos pues en muchos casos dejan huellas emocionales negativas y traumáticas a quienes son víctimas de ellos.

 

Los prejuicios son subconscientes pues son aprendidos durante nuestra vida y al repetirse con frecuencia se convierten en sistemas de creencias con los cuales juzgamos automáticamente, sin verificar la realidad, de hecho son muy subjetivos; también es muy usual que se conviertan en nuestra forma habitual de pensar y nos identifiquemos plenamente con ellos diciendo un profundo “SOY”.

Nos vemos la próxima semana con la segunda parte.

 

Daniel Sánchez García
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Vivir el presente…

Daniel Sánchez Garcia
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En cualquier faceta de la vida, Cuando se cometen errores que nos dan duro, al principio sentimos que no se va a poder continuar, que el dolor nos vence, que el pasado se mete  en nuestro presente y afecta nuestro futuro, la vida sigue y es cuando debemos descubrir si somos capaces de seguirle el paso y ver nuestras experiencias desagradables  como una oportunidad de aprender en vez de usarlo para condenarse e incluso seguir cometiendo  los mismos errores diciendo “Es que yo soy así”.

Hay que descubrir si se da la talla, con certeza lo logramos si no lo proponemos, la única manera de saberlo es venciendo los miedos, y claro está, dejándonos sorprender de nuevo por la vida, corriendo riesgos de nuevo, a vida en si misma ya es un riesgo, ¿por qué no correr uno más si puede valer la pena?  Quienes aun con el alma destrozada y sin posibilidades se han recuperado de fracasos gigantes a nivel financiero, sentimental, profesional, etc.. Piensan que en caso de no haber opciones hay que buscarlas o crearlas si es preciso.

Enterrarse en el pasado es una de las opciones menos deseables, incluso podría ser la peor, pues no revive muertos, no evita perder mucho dinero, no devuelve el tiempo, lo único que hace es dañar nuestro presente si no tomamos el aprendizaje y seguimos cometiendo los mismos errores.  Con esto no digo que buscar opciones o crearlas sea sencillo, muchas veces tenemos la mente nublada y hay que buscar ayuda de otros, no somos perfectos, no somos omnipotentes aun con nuestras capacidades extraordinarias a nivel cerebral.

Algunos científicos dicen que para el cerebro no hay tiempo, al pasado no viajas, es tu  mente la que recuerda y experimenta las emociones, al futuro tampoco viajas, solo experimentas ansiosamente emociones  que tal vez jamás lleguen a suceder pero que pueden llegar a sentirse reales, lo único que nos queda es vivir el momento presente, no hay otro, René Descartes dijo en una de sus cartas finales “Mi vida estuvo llena de desgracias, muchas de las cuales jamás sucedieron”, una afirmación bastante profunda.

Lo mejor que tenemos es la capacidad de apostarle al tiempo presente, tomando el control del único lugar donde podemos tener gran  dominio “Nuestra propia mente”, sobre los demás podemos  tener influencia, nunca dominio, cuando se llega a ese punto se es ciento por ciento  responsable de lo que se hace, dice, piensa y actúa, un estado bastante ideal y perfectamente posible  que le otorga el trono a lo que depende de nosotros mismos.

¿Quién escoge?  Solo uno mismo,  lo bueno o malo que suceda es porque lo permitimos, nos demos o no cuenta.  Hoy Ricardo Perret de la empresa Mindcode, compartió algo….“Según un estudio de Duke University el 40% de todas las acciones en un día normal son hábitos o rutinas que llevamos a cabo exactamente igual, sin racionalizar tanto, seguimos la misma rutina al bañarnos, al peinarnos, al vestirnos, al manejar al trabajo, etc, entre esos hábitos hay muchos como echarte un postrecito lleno de azúcar, mentarle la madre a alguien, reaccionar con envidia o enojo ante otros, sentarte con una amiga a criticar a alguien…. identifica los malos hábitos en tu vida y cámbialos…”

Daniel Sánchez García
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Yo decido como tomar lo que haga el otro.

Por
Daniel Sánchez Garcia
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La  historia a continuación ilustra una posición bien interesante desde la inteligencia emocional, al final les añado algo relacionado que trabajo con mis clientes.

Cuenta  que un  columnista  acompaño a un amigo a comprar un periódico. Su amigo al llegar al quiosco saludo  amablemente al vendedor, que le respondió de forma muy grosera, hasta le lanzó el periódico de mala manera. Aun con la reacción del vendedor su amigo sonrió y le deseó un buen resto de día.

Al retirarse el columnista le pregunto a su amigo…

¿Ese hombre siempre te trata así?

Si, a veces es peor, hoy estuvo mas amable que de costumbre. Responde el amigo.

¿y tu siempre eres tan amable y educado con el?

Si claro… responde de nuevo el amigo.

¿Y me quieres decir por qué lo haces cuando el es tan antipático hacia ti?

Simple… yo tengo clara mi mente y elijo como quiero tratar a los demás, no quiero que el sea quien decida como me he de comportar…

Me han preguntado muchísimas veces que hacer para controlar las reacciones automáticas negativas, y me dicen “Es que exploto con cualquier cosa y quiero aprender a controlarme” mi respuesta es simple…. ese es el error…  hay que hacer cambios profundos y reprogramar el cerebro emocional a través del cerebro consciente para que reaccionar bien sea un habito, si vuelven a leer la historia se darán cuenta que la persona agredida por el vendedor tiene muy claro quien es, como comportarse, sabe como quiere tratar a los demás  y no le presta atención al ataque, en resumen “El problema es del vendedor” y el día de la persona inteligente emocionalmente continua bien, su estructura mental le permite hacer caso omiso de la reacción equivocada de las personas problemáticas, no tuvo que controlar nada, su reacción natural fue de continuar su camino como si nada hubiese sucedido.

Piensen en una persona reactiva que con cualquier cosa reacciona de mala manera  y entra en conflicto hasta por una mala mirada, se le daña el día o como mínimo queda agotado mentalmente por el esfuerzo de controlar las emociones negativas, siempre lo he dicho, es mejor construir un sistema de emociones adecuadas y entrenarse cada día para ser mucho mas calmado, mas tranquilo y vivir en paz consigo mismo, dado el poder que tiene el cerebro emocional sobre nuestra vida.

Mi trabajo en empresas y conversaciones con otros colegas me ha mostrado que es mejor tener emociones sanas a tener que controlar un montón de emociones negativas que pueden salir en cualquier momento sin darnos cuenta y nos pueden traer serios problemas si se manifiestan.

Los invito a que estén mejor consigo mismos y con otros… vale la pena.

 

Hasta la próxima, un saludo para todos y seguimos en contacto permanente.

 

Daniel Sánchez García
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Cambiando el concepto de si mismo…

Por
Daniel Sánchez Garcia
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John H. Spalding dijo  “Los que creen en nuestra capacidad hacen algo mas que estimularnos. Nos crean un ambiente en el que es mas fácil tener éxito”   ¿Esto lo hacemos con nosotros mismos? ¿Cómo nos tratamos a diario? ¿Nos estimulamos positivamente en la mayoría de situaciones? ¿Creemos en nosotros mismos? Quienes  lo hacen tienen mucho de lo que quieren en la vida o crean entornos para lograrlo, en esta publicación hablaremos un poco de comenzar a cambiar el concepto de si mismo.

Todos inconscientemente  enviamos al cerebro nuestras propias expectativas e indicaciones,  si  esperamos limitaciones, eso se manifiesta a través de nuestro dialogo interno con frases del tipo  “No puedo” “No soy capaz” “Para que intentarlo” “Eso no esta hecho para mi” “No tengo como llegar a eso”…. Esa es  una de las razones para que muchas personas no  alcancen  resultados valiosos, la idea es comenzar a romper esos patrones automáticos  de forma consciente, pensar mejor sobre quienes  somos y lo que podemos lograr.

Vivimos en una sociedad donde recibimos mucha información dañina, en muchos ambientes sociales la conversación negativa es casi en un 80% del total, sin darnos cuenta todo eso nos va contaminando y logra aplastar el concepto de nosotros mismos,  vemos a diario que las personas no se creen las cosas,  se rinden ante cualquier dificultad, lo preocupante es que eso se vuelve un virus de fácil contagio,  terminamos copiando esas actitudes,  lo reforzamos entre todos  e  incluso llegamos a considerar a alguien exitoso como  inalcanzable y diferente.

¿Que hacer ante un panorama como este? Cambiar nuestro estado mental interno, es allí donde  somos responsables, tenemos poder, influencia, dominio y control, ya que lo externo (Personas, lugares, cosas) es algo donde solo podemos influir, pero muchas veces de sale de nuestras manos.

Hay varias opciones, enunciaré dos que suelen ser comunes…. una es la salida fácil, echarle la culpa a lo que esta fuera de nuestro control para encontrar una justificación y continuar en la zona de comodidad,  la otra es aceptar las cosas, replantear  y hacer el propósito  de guiar la vida a lo que depende de nosotros mismos.

Como coach y neuroentrenador siempre le apunto a que una persona  cambie la imagen de si mismo para mejorar sin dañar a otros, cualquiera que sea la imagen de usted  mismo hay que cambiarla, si ya es buena  hágala cada vez mejor, siempre habrá posibilidad de avanzar y crecer, para la mente hay pocos limites, si no es la mejor,  comience a enriquecer su vida con ambientes agradables, personas que influyan para bien,  pero siempre  enfocado en que  cambiar su propia imagen es su tarea.

Usted toma  las decisiones sobre quien quiere ser y hasta donde quiere llegar, llénese de optimismo, crea en sus capacidades y habilidades, recupere la capacidad de volar alto, soñar y superar las adversidades que le impiden realizar lo que  quiere, elimine esos esquemas arraigados y automáticos que le impiden expresarse libremente y sobretodo… Concéntrese más en las posibilidades que en las dificultades.

Somos nosotros mismos quienes nos quedamos desde el presente lamentando  el pasado y creamos realidades en la mente para que en un futuro las cosas no salgan como lo queremos,  lo hacemos sin darnos cuenta, muchas veces nos anclamos  a algo negativo, eso nos detiene para ver las verdaderas posibilidades.

Cuando era estudiante de coaching un profesor conto la siguiente historia….

Una vez un indio  le robo los huevos a un águila, cuando bajo a su aldea puso uno debajo de los huevos de una gallina y esta lo calentó como si fuera propio, nacieron los polluelos y el águila, al crecer aprendió a comportarse igual a una gallina, era su única expectativa,  su único espejo, cierto día miro al horizonte y vio un ave volando entre las nubes y le dijo a su hermana gallina… “Que hermosa ave, me encantaría ser tan espectacular y majestuosa”  su hermana gallina respondió…  “Es el águila, y tu nunca serás como ella, es imposible, ella es la reina de las aves, acepta tu realidad”, después de eso el águila vivió y murió como gallina.

¿Qué le faltaba a esta águila criada entre gallinas? Simplemente creerse sus posibilidades, sacudirse y alzar el vuelo… solo con eso era suficiente…

¿A cuantos de nosotros nos ha pasado eso alguna vez por prestar demasiada atención a  un familiar, profesor, amigo, pareja  ó  entorno social? ¿Qué tanto nos dejamos limitar? ¿Qué tanto nos dejamos guiar por el deber ser  que la sociedad nos trata de programar en el cerebro día a día?

A veces solo nos falta atrevernos a descubrir el poder de acción que tiene nuestra mente, sin importar de donde vengamos, nuestra edad o nivel educativo, en cada uno de nosotros están las respuestas potenciadoras que nos hacen falta para el  logro de objetivos valiosos.

¿Será que nos falta activar nuestros niveles de consciencia sobre nuestros dones, talentos, habilidades y ventajas? ¿O tal vez las tenemos y solo nos enfocamos en lo negativo dado que es  más fácil?

Que tal hacer un ejercicio interesante….

Escribe con todo detalle una lista de aptitudes, actitudes, talentos únicos y hábitos positivos, busca en todos los campos… Profesional, familiar, personal, es de sentarse con calma a meditar sobre si mismo y encontrar lo mejor… Sin leerlo de en un libro, escucharlo en una conferencia o de otra persona, preste atención a su propia mente y valore lo mejor que tiene,  se sorprenderá  con la cantidad de cosas buenas que tiene y que había dejado de lado por escuchar las opiniones y afirmaciones limitantes  de otros… Después de hacer esto analice cada semana los resultados y añada algo bueno que descubra o que haya logrado para ser mejor.

Llegar a esos niveles de cambio mental es posible si se lo propone, verá que muchas de las respuestas a sus situaciones actuales están dentro de su mente, se trata de creer y ponerlo en práctica, le invito a que lo haga….

 

Daniel Sánchez García
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Para mis hermosas amigas gorditas

Por
Daniel Sánchez Garcia
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“Lo que hay dentro de tu mente  me hará sentir, vibrar, apasionarme, dejará una huella imborrable en mi vida y me hará  enamorarme de ti a cada momento y para siempre, lo demás es posible que se acabe, se caiga o se arrugue”…

 

Me referiré a este tema de las mujeres  de un modo diferente,  escribo esto por hacer una valoración a mis amigas gorditas o las que posiblemente lo serán, por todas esas mujeres hermosas que tienen mil emociones que ofrecer a los que las rodean.

Particularmente difiero y no estoy de acuerdo con los comentarios negativos hacia las mujeres con sobrepeso porque tengo amigas gorditas y les digo así de cariño, he tenido novias gorditas y las he querido mucho, son totalmente encantadoras, y puedo decir con conocimiento de causa que nada tienen que envidiarle a una flaca, delgada  y/o  esbelta. Si lo miramos desde la realidad gran parte de las mujeres tarde que temprano tendrán que hacerse amigas de las estrías, la celulitis y los bananitos,  solo que las gorditas por múltiples razones que a veces ni tienen que ver con su voluntad pues se adelantaron un poco, a veces contra eso hay muy poco que hacer.

Como sociedad hemos creado un patrón colectivo  de “Chica deseada” que para la gran mayoría de mujeres es muy difícil de alcanzar, seamos realistas, casi todas las mujeres a nivel mundial son normales, nada que ver con las modelos, muchas tienen tendencia a engordarse por falta de tiempo para ponerse en forma (o se mantiene  en un gimnasio o trabaja y estudia para sobrevivir en una economía agresiva)  o después de tener hijos, otras son gorditas por

genética o salud   o simplemente porque no les interesa  cumplir con el parámetro social.

Gústele o no a las delgadas, mantener un cuerpo espectacular es bien complicado y llega un punto donde no se puede mas, incluso las mas agradecidas físicamente hacen esfuerzos y sacrificios por verse bien, hasta para las mujeres con dinero se complica el asunto en algún punto de la vida así sean dueñas de un SPA o de un centro de estética, teniendo en cuenta  esas cosas ¿Vale la pena mantener el  paradigma mental de la belleza de una manera tan obsesiva? ¿La autoestima y el amor propio si será suficiente basada únicamente en el aspecto físico?

 

Llevando las cosas a la lógica, tanto hombres como mujeres deberíamos pensar distinto y relajarnos, muchas veces no nos hemos detenido a pensar en las consecuencias para la mente de una mujer pasada de kilos, en como afectan los juzgamientos, los comentarios pesados y el rechazo social, para ellas eso tiene sus consecuencias en la autoestima, el autoconcepto, la autoimagen y la seguridad para afrontar las situaciones de la vida, pero hemos sido tan olímpicos que solo miramos desde nuestra posición y no pensamos en las mal llamadas gorditas como personas que sienten y les  afecta la forma en que son tratadas.

Me  pregunté en estos días  ¿Somos  los hombres tan espectaculares como para exigir tanto a las mujeres y presionarlas con nuestros comentarios y prototipos?

¿Conseguimos  una mujer super espectacular para disfrutarla en realidad o para elevar nuestro  ego social y mostrar un trofeo?

¿A que estamos llevando a las mujeres?

¿El problema será de las mujeres o de nosotros los hombres que al no aceptarnos las llevamos a ellas a no aceptarse, esclavizarse y hacer locuras con su cuerpo?

¿Será que las mujeres físicamente hermosas no les pasan los años  o tienen vacuna contra la obesidad que critican tanto a una gordita?

De hecho considero como una enorme falta de seguridad y pobre autoestima a las personas que critican, rajan, juzgan y se burlan de una gordita, porque eso muestra que tienen que aplastar a otra persona para sentirse bien e importantes, y si no lo habían visto de esa forma consulten con un experto para ver que le contesta sobre su actitud ante esa situación.

Acá  vienen las cosas chéveres,  he hablado con mis amigos, clientes de coaching y  hombres que considero muy valiosos y estructurados,  la opinión general es que las mujeres que encantan son las que cultivan su mente, saben quererse y manejan seguridad con lo poco o mucho que tienen.

En mi caso particular prefiero  una mujer que como amiga se entienda conmigo en muchísimos aspectos, me ponga a pensar, mantenga una conversación interesante, y en cuanto a relación sentimental que tenga lo anterior,  que sea romántica  y logre conectar con mis emociones, eso lo puede hacer una mujer que trabaja  desde el ser, en ese orden de ideas  una gordita es una perfecta candidata para una buena relación.

A las lectoras gorditas de este blog les digo que de verdad existen hombres que las quieren por lo que son, no por lo que pretenden mostrar, las quieren por esa personalidad arrolladora y llamativa que las hace destacarse, las quieren  por lo que tienen adentro de su mente y su corazón,  quien las hace sentir mal y las rechaza solo por el aspecto físico es porque no tiene la capacidad de ver mas allá, no es capaz de sacar lo mejor de un ser humano y simplemente tiene la mente tan ocupada en lo superficial que no ve lo que verdaderamente vale a pena, en general hay  muchísimas personas que las aprecian por lo que son.

Lo que he comentado hasta ahora es simplemente unas cuantas ideas  que he tomado de las conversaciones con mis amigos y las cosas que pienso sobre  esas mujeres que injusta y lamentablemente  cada día se sienten pisoteadas por la sociedad y por el prototipo que nos han vendido  los medios de comunicación, a las mujeres  y  hombres que no sufren de obesidad les pediría que si no van a decir algo aportante mejor se quedan callados y respeten a las mujeres pasadas de kilos, pues hay unas que cuentan con su buena autoestima y una estructura mental adecuada al punto que nada de lo que se diga les afecta, pero hay otras que si sufren por ese tipo de cosas, basadas en la inseguridad que nosotros como sociedad a nivel mundial les hemos generado, traten de hacerlas sentir mejor, ellas merecen que mucha gente las quiera y las trate con dignidad, merecen ser amadas y respetadas.

A mis amigas, las adoro así como son y lo saben porque las veo mucho desde el ser, desde las emociones y les he aprendido mucho, aun me falta mucho y espero hacerlo cada día mejor.

 

Un abrazo, en especial a mis amigas gorditas, simplemente somos muchos los que las queremos y las valoramos y no nos importan esos kilitos de mas.

 

hasta la próxima…

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Decidir hacer parte del grupo del cambio….

Por
Daniel Sánchez Garcia
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Hay un montón de situaciones que el humano debe superar y adaptarse a las circunstancias, cuando hablo de adaptación es porque el cambio siempre va a estar presente en nuestra vida así lo queramos resistir.

Todo cambia, pocas cosas se quedan estáticas, el cambio es una constante, lo más sorprendente es la velocidad  con que pasan las cosas en la actualidad, cuando pensé en eso con un alto nivel de consciencia me hice varias preguntas…. ¿Soy parte de la dinámica del cambio o espero a que otros hagan algo por mí? ¿Hago parte del problema o de la solución en diversas situaciones? ¿Cómo mi actitud individual afecta o beneficia mi vida, la de mis personas cercanas o a la sociedad en general? Es allí donde comencé a pensar en ser parte de un cambio dinámico para lograr buenos resultados.

Ten la certeza que mientras estás leyendo esto, están sucediendo cambios en muchísimas cosas, incluso dentro de ti mismo tu cerebro dirige la orquesta de manera química para que vivas mejor, siempre hemos estado en tiempos de cambio y mucho más ahora  por la generación del conocimiento y su velocidad de difusión, es una de las razones por las cuales  podemos perder grandes oportunidades cuando la vida nos plantea situaciones que nos sacan de nuestra comodidad y no tenemos claridad sobre lo que podemos hacer dada la nueva situación.

Cuando nos detenemos a lamentar las derrotas caemos en la desesperación que nos oculta las salidas a lo negativo que nos pasa, siempre es posible vencer obstáculos y debemos estar preparados para hacer del cambio un gran aliado y no un enemigo, el cambio es la mejor opción que puede tener un ser humano, si las cosas no están saliendo tal y como queremos es un motivo perfecto para hacer las cosas de manera distinta, y si van bien podemos y debemos mejorar para mantener los buenos resultados.

Pasa bastante que cuando alguien alcanza buenos resultados se relaja y se estanca, no busca  mejorar y cree que todo seguirá bien, y es ahí cuando  pueden haber problemas, el pensar que solo debemos cambiar cuando estamos mal es el gran error que muchas veces cometemos y lo he visto bastante en mi trabajo como coach, neuroentrenador  y consultor empresarial, el cambio es una actitud que debe permanecer constante, hay un lema muy contundente proporcionado por los ejecutivos de Toyota “Nuestro actual éxito es la mejor razón para cambiar las cosas” la realidad es que muchas personas se resisten a los cambios, pero lo importante no es enfrentarlos o dejarlos pasar sino participar de ellos, se requiere tomar la decisión, podemos  ser solo unos observadores o  cambiar para bien.

¿Podemos hacer algo al respecto? La respuesta es sí….

En una sociedad donde recibimos un 80% de información negativa, un 10% de información conformista y solo un 10% de información positiva el llamado es para hacer parte de un grupo de personas que piensan que se pueden hacer muchísimas cosas, podríamos quedarnos haciendo miles de análisis para determinar por qué las cosas no funcionan sin embargo  el reto es  pensar diferente, Anthony Robbins comenta en uno de sus libros lo siguiente… “Cuando nos concentramos en la mejora de cualquier aspecto de nuestra vida desarrollamos singularidades acerca de cómo mejorar ese ámbito en particular, una de las razones por las que pocos de nosotros alcanzamos lo que realmente deseamos es que nunca dirigimos nuestro foco de atención hacia un punto concreto, soy convencido de que la mayoría de la gente fracasa en la vida sencillamente porque pone mucho interés en cosas menores”

Los individuos que en realidad mueven la dinámica mundial son aproximadamente el 10% de la población y tienen mucho de lo que mencionaré a continuación…

  • Están  interesados en introducir cambios en sus vidas incluso sin plantearlos, solo con querer cambiar y pasar a la acción es suficiente.
  • Motivan a los demás con ejemplo y resultados.
  • Les gusta cambiar  y salirse de lo cotidiano, ellos inspiran.
  • Solucionan, están buscando alternativas para crecer y nunca están conformes porque piensan que cualquier cosa puede ser aún mejor de lo que ya se hace, siempre quieren más y más, este tipo de personas son transformadoras de las circunstancias.
  • Evitan  resistir a las dinámicas de cambio y no son  tercos, más bien se adaptan al mejor estilo de los planteamientos de Charles Darwin,  “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio”.
  • Pretenden el bien de la comunidad, crean ideas y alternativas de solución.
  • Sueñan, esperan lo mejor de la vida y están dispuestos a trabajar en equipo para conseguir mejores opciones.
  • Reconocen sus fortalezas y limitaciones pero no se quedan en ellas porque tratan de superarlas.
  • No le temen a la crítica y se exponen constantemente a ella.
  • Saben trabajar bajo presión, no pierden de vista sus objetivos.
  • Por lo general son cálidos, alegres y entusiastas, motivan al resto de las personas, además creen que todo es posible.
  • Las personas que pertenecen al grupo del cambio están dispuestas a colaborar, promover la calidad y la efectividad, son capaces de aceptar las diferencias.
  • Son personas realmente comprometidas y viven lo que hacen.

Aparte de todo lo que he mencionado estas personas se comportan diferente a los pesimistas y a los conformistas, buscan siempre oportunidades, son capaces de asumir riesgos, tienen una gran capacidad para superar obstáculos, es cierto que no se puede permanecer todo el tiempo viviendo de esa manera porque en algún momento algo nos pone mal y nos hace comportar como el resto, lo que si podemos hacer es no vivir conforme a las circunstancias y estar por encima de ellas en la medida que dependan de nosotros, lo mejor del asunto es que si tú no tienes  todo lo mencionado anteriormente pues relax… son hábitos  que se pueden adquirir  si se desarrolla la capacidad de enfoque en buenas ideas y se confía en que podemos cambiar lo que queramos desde que se trate de nuestra propia mente.

En el artículo de la próxima semana tocaremos varios puntos que pueden orientar mejor a quienes desean hacer parte de la sociedad del cambio y el mejoramiento continuo.

 

Un gran abrazo para todos.

 

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com

Los principios morales son innatos, incorporados en nuestro cerebro.

Por
Daniel Sánchez Garcia
Mercadólogo – Profesional en Coaching y Neurociencia aplicada
Instagram y facebook:   @dsanchezga
Correo: dsancheg@gmail.com

 

La moral, los principios, los valores  y la buena actitud  hacia los otros  es uno de esos asuntos  sumamente interesantes que han llamado nuestra atención por mucho tiempo.

Alguna vez hablaba con mis amigos y nos pusimos a pensar  si eso tendría algún tipo de  explicación desde una óptica científica, cuando se estudian las  neurociencias y la biología surgen preguntas como:

¿La moral y los principios vienen con nosotros genéticamente o se aprenden?

¿La biologia ya nos tiene programados comportamientos predeterminados o la unica forma de aprender la diferencia entre lo bueno y lo malo es por medio de la interacción social, la religión y el entorno?

Uno comienza a cuestionarse, pues hemos oído hablar a todo tipo de personas acerca de lo que es bueno y es malo desde múltiples visiones de la realidad (Todas muy respetables y validas), sin embargo los  cientificos han demostrado que al nacer tenemos aproximadamente el 50% del cerebro configurado, lo cual es un resultado que tiene mucha lógica.

Me encontré este interesante video, el cual comparto con todos ustedes a continuación, saquen sus propias conclusiones. Disfrútenlo.

 

Hasta la próxima.

Daniel Sánchez García
Mercadólogo – Profesional en coaching y neurociencia aplicada
Certificación internacional Asociación Española de Coaching (ASESCO)
Administrador de Mercadeo
Institución Universitaria CEIPA
https://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/
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Móvil: (57) 302 392 38 62
Correo: dsancheg@gmail.com