¿Eran caníbales los tiranosaurios?

Deformados por la serie de películas, mitificados por la humanidad, ¿cómo eran al fin los Tiranosaurios rex?

Hasta la ciencia, con distintos estudios, no se pone de acuerdo sobre ciertas características ni modos de vida.

Ahora, paleontólogos de Estados Unidos y Canadá aportan pruebas sobre una posible fuente de comida de los T. rex: otros T. rex.

El estudio fue publicado en Plos One ayer.

Mientras buscaba en colecciones de fósiles huesos con marcas de mamíferos, Nick Longrich, de Yale University, descubrió un hueso con marcas especialmente largas. Dada la edad y la ubicación del fósil, las marcas tenían que haber sido provocadas por otro T. rex. “Era el tipo de marcas que sólo un gran carnívoro podía haber hecho y hace 65 millones de años el único en Norteamérica era el T. rex”, dijo.

Dado ese hallazgo, se dio a la tarea de buscar en museos huesos de tiranosaurio y en una docena encontró tres del pie, incluyendo dos dedos, y uno del brazo que mostraban evidencias de canibalismo. Un porcentaje muy alto.

No se sabe si las mordidas representan el resultado de depredación o el producto final de una pelea, cabiendo la posibilidad de que si peleaban a muerte, el triunfador tenía un buen plato servido, algo que se ve hoy en distintas carnívoros grandes.

Hasta ahora sólo se conoce una especie de dinosaurio caníbal, el Majungatholus.

Sea correcto el análisis y la deducción o no, los dinosaurios y en ellos el T. rex siguen fascinando al mundo.

En la foto de Plos One, huesos con marcas de mordidas.

El meteoro que deslumbró a nuestros ancestros

Nos sorprendemos todos cuando vemos algo raro en el firmamento. ¿Se acuerdan de los recientes meteoros sobre dos regiones colombianas? De todo se dijo. Y con una gran ignorancia.

Hace unos pocos miles de años –no se ha precisado aún- un objeto rasgó el cielo africano y cayó cerca de lo que hoy es el borde entre Egipto y Sudán, en pleno desierto del Sahara.

Es muy probable que, dado su tamaño, hubiese sido observado por primitivos humanos. ¿Qué habrán pensado?

El cráter que dejó sólo fue hallado. En 2008, el minerólogo Vincenzo De Micheli, del Museo de Historia Natural de Milán, que buscaba rasgos naturales en el planeta utilizando Google Earth, lo detectó.

Se puso en contacto con el astrofísico Mario Di Martino, del Instituto Nacional de Astrofísica, que junto a Luigi Folco del Museo de la Antártica en Siena, organizaron la expedición.

El meteoro pudo alcanzar la superficie a una velocidad de 12.000 kilómetros por hora, medía 1,3 metros y pesaba una tonelada: era de hierro.

Calculan los científicos que pudo ser observado hasta a 1.000 kilómetros de distancia, como una bola de fuego que caía. El cráter tiene un tamaño de 16 metros de profundidad y 45 de ancho. Permaneció prácticamente igual hasta ahora.

Los primeros análisis sitúan la frontera del suceso hace 10.000 años, pero podrían ser varios miles menos.

El cráter se fue denominado Kamil, por un promontorio cercano.

Los científicos determinaron que un meteoro metálico de ese tamaño no se desintegra en la atmósfera, sino que explota al chocar con la superficie y produce un cráter. Una información que servirá para establecer el riesgo de pequeños asteroides.

El informe sobre este estudio fue presentado por Alphagalileo, que difunde notas científicas europeas.

¿Qué habrán pensado quienes lo vieron caer?

Foto cortesía L. Folco

Grasa en el abdomen, grasa en la cadera: efectos distintos

No es lo mismo arriba que abajo. Y aunque uno podría pensar que la acumulación de grasa en las distintas partes del cuerpo responde a los mismos mecanismos, parece que no es así.

De tiempo atrás se sabe que la grasa abdominal es un gran riesgo para el corazón, mientras que la que se acumula en la cadera, en las mujeres por ejemplo, no.

¿Cómo es eso?

A unos voluntarios, científicos de la Clínica Mayo les dieron helados, dulces y bebidas energizantes para ganar peso, con lo cual descubrieron los mecanismos que hacen crecer la grasa corporal.

En el estudio que fue publicado en Proceedigns of the Nacional Academy of Sciences se explica lo que sucede. “El mecanismo celular es diferente”, dijo Michael Jensen, endocrinólogo de esa Clínica, autor del estudio.

“La acumulación de grasa abdominal sucede en su mayor parte por la expansión en tamaño de las células individuales, mientras que la ganancia de grasa en la parte femoral o baja del cuerpo se debe a que se incrementa el número de células adiposas”, comentó.

A diferentes, mecanismos, impacto distinto.

El hallazgo controvierte la la asumida idea de que el número de células de grasa en el cuerpo permanece estable en la edad adulta de las personas. Y apoya la idea de que una mayor capacidad de crear células en la parte baja del cuerpo proporciona cierta clase de protección contra la superior y podría ayudar a prevenir el síndrome metabólico que puede derivar en diabetes y otras complicaciones.

Cultivos transgénicos ayudan a los vecinos

El tema no es muy conocido. Provoca temor entre los poco entendidos o incluso en conocedores, pero hasta ahora funciona. Los productos transgénicos.

Ahora, un grupo de científicos agrícolas informaron en el journal Science que el maíz que ha sido modificado genéticamente para producir proteínas que matan insectos, aisladas de la bacteria del suelo Bacilus thuringiensis (Bt) da resultados económicos aún a los cultivadores vecinos que siembran variedades no transgénicas de maíz.

“La ciencia agrícola moderna juega un rol crítico en responder varios de lso temás más álgidos de la agricultura hoy (americana), incluyendo el manejo de pestes y la productividad, según Tom Vilsack, secretario de Agricultura de E. U.

Los investigadores estimaron que agricultores en Iowa, Illinis, Minnesota, Nebraska y Wisconsin recibieron beneficios acumulativos de cerca de 7.000 millones de dólares entre 1996 y 2009, con beneficios de más de 4.000 millones de dólares para los agricultores no-transgénicos.

Estimaron además que en tres de esos estados, las poblaciones de barrenadotes en cultivos no transgénicos adyacentes se redujeron de 28 a 73 por ciento.

Se atribuyeron los beneficios colaterales para los sembrados tradicionales a la supresión de amplias áreas de barrenadotes derivada de las plantaciones de largo plazo de los cultivos protegidos.

Del beneficio también disfrutaron plantaciones de otros cultivos, como papa y habichuela.

Los investigadores subrayaron la importancia del uso de cultivos refugio (la plantación de cultivos no-Bt adyacente a los transgénicos para que las pestes puedan retirarse, así como otras estrategias para disminuir la capacidad del barrenador del maíz para desarrollar resistencia al Bt y así mantener por largo tiempo la efectividad de las proteínas insecticidas.´

El año pasado en Colombia se plantaron 16.793 hectáreas de maíz genéticamente modificado en 10 departamentos, según la organización Agro-Bio. En el mundo se siembran 41,7 millones de hectáreas de maíz GM.

En la foto, cortesía de Usda y Keith Séller, un barrenador europeo del maíz.

A los hombres también se les sube aquello…

Todo por culpa de la hormona del amor. Y muchos de aquellos que se la dan de duros o tienen ganada la fama de insensibles, terminan rendidos, mostrando algo que se diría impensable.

La oxitocina es la hormona del amor, reconocida por su rol en el fortalecimiento de la conexión entre las mamás y sus bebés.

Ese papel se ha estudiado y demostrado en distintas oportunidades, pero ahora hay algo nuevo:

La oxitocina también ayuda a establecer un vínculo del papá con el bebé.

Un estudio encabezado por la psicóloga Ruth Feldman, de Bar-Ilan University en Israel, tomó muestras de sangre de 80 parejas que cohabitaban para establecer los niveles de oxitocina en padres primerizos durante las primera semanas de paternidad y repitió la toma seis meses después.

Para tener una visión más completa, correlacionaron los niveles de esa hormona con videos de los padres interactuando con sus bebés.

La explosión de oxitocina que las mujeres experimentan durante el parto y la alimentación con el pecho, ha sido bien documentada, por lo que el alto nivel hallado en ellas no sorprendió a los científicos.

Lo que sí les causó sorpresa fue el hecho de que aún sin esos grandes disparadores hormonales, los papás también presentaron niveles semejantes a los de las mamás, en los dos momentos.

¿Qué les provocó a los papás tal subida? Los niveles en los hombres fueron disparados por la paternidad estimulante: mientras los alzaban en brazos, ayudándole a sentarse, alentándolos a explorar o incluso riendo.

Los niveles en la madre, en contraste, se relacionaban con la afección, como los abrazos, las caricias, el hablarles o simplemente con mirarlos a su rostro.

Sensaciones extremas

No se les da nada. Pueden producir un mareo, algo extraño entre pecho y espalda. ¿Por qué hay personas arriesgadas en busca de sensaciones diversas, quizás extremas?

La montaña rusa no se hizo para todos. Ni hacer acrobacias sobre una moto o una bicicleta. Ni volar en parapente.

La necesidad de hacer cosas excitantes ha sido ligada a la dopamina, un químico que transporta mensajes en el cerebro.

Un grupo de científicos, en un estudio publicado en Psychological Science, analizaron los genes en el sistema de la dopamina y encontraron un grupo de mutaciones que ayudan a predecir si alguien está inclinado hacia esa búsqueda de sensaciones.

Esa búsqueda ha sido ligada, en distintas ocasiones y sitios, a una variedad de desórdenes del comportamiento, como la adicción a las drogas. Pero no es tan mala, después de todo. “No todos los que tienen una persistente búsqueda de sensaciones se convierten en drogadictos”, explicó Jaime Derringer, estudiante de doctorado en la Universidad de Minnesota y primer autor del estudio.

La investigadora usó una nueva técnica, basada en polimorfismos de nucleótido simple, un cambio en sólo una letra del ADN. Comenzó eligiendo ocho genes con varios roles relacionados con el neurotransmisor dopamina . Analizó un grupo de 635 personas que fueron parte de un estudio sobre adicción y encontró 12 polimorfismos potencialmente importantes.

Una caverna de 600 kilómetros y más…

No es precisamente una nota de ciencia, pero está relacionada. ¿Sabe usted que hay cavernas de decenas de kilómetros? O de centenares. Un mundo apasionante o asustador para quienes padecen claustrofobia y otros miedos.

¿Cuáles son las cavernas más largas del mundo?

La Fisher Ride en Kentucky, Estados Unidos: mide 181 kilómetros y fue descubierta en 1981. Se han hallado huellas antiguas y antorchas, de visitantes hace 3.000 años.

Caverna Holloch, en Suiza. Mide 195 kilómetros. Su nombre significa hueco del infierno.

Caverna Lechuguilla, en Nuevo México. Mide 206 kilómetros. Tiene microbios endémicos.

Caverna del Viento, en Dakota del Sur, Estados Unidos. Mide 216 kilómetros. Famosa por su infinidad de pasadizos sin par.

Caverna Optimisticeskaja. Mide 230 kilómetros. Está en Korolinvka, Ucrania. Tiene tres niveles.

Caverna Jewel. De 243 kilómetros, está también en Dakota del Sur. Fue cavada por aguas subterráneas ácidas.

Caverna del Mamut, Mammoth Cave: la más larga de todas. De 628 kilómetros (como ir  de Medellín a Cartagena por carretera). Se encuentra también en Kentucky. Tiene un domo de 58 metros de altura. Contiene peces ciegos, arañas fantasma blancas y escarabajos ciegos.

En la foto, detalle de la Mamut.

Los cuervos no sacan los ojos, sino las larvas

Como las tenemos ahí a la mano, no pensamos en ello. Desarrollar la capacidad de elaborar herramientas es todo un suceso para la especie que lo logra. Eso ayudó, indudablemente, a la transformación de los humanos. Hoy no podemos vivir sin ellas. Tenemos tantas que si cayéramos en una isla desierta sin ninguna, seríamos unos inútiles.

Los cuervos de Nueva Caledonia utilizan palos para sacar la larva de escarabajos de los troncos de árboles podridos.

Les toma mucho tiempo y práctica, pero la recompensa es el alto contenido nutricional de las larvas, reportaron científicos en un artículo en Science.

El uso de herramientas no es común en el mundo animal y sus orígenes evolutivos han sido difíciles de estudiar. Por eso, investigadores se han interesado en los cuervos salvajes de Nueva Caledonia en el Pacífico Sur. Estudios previos habían mostrado que este tipo de uso de herramientas es la manera principal con la que tienen acceso a las larvas, lo cual requiere una habilidad considerable que las aves jóvenes deben adquirir, y que lleva tiempo, incluso para las adultas, adeptas a ellas.

Christian Rutz y colegas investigaron los beneficios de utilizar herramientas al analizar cómo contribuyeron es larvas a las dietas individuales de los cuervos. Con datos isotópicos de las plumas y la sangre de los cuervos salvajes, estimaron cuánto dependían de la búsqueda asistida por herramientas. Y con un modelo estimaron qué tanta energía les proporcionaron estas.

Los resultados muestran que tan solo unas cuantas larvas pueden satisfacer los requerimientos de energía diarios, subrayando las recompensas disponibles para hábiles usuarios de herramientas y sus crías.

La foto cortesía Science.

Los genes que marcan la estatura

Si mi papá era alto y mi mamá bajita, ¿cómo debo ser yo? Los dos eran bajitos y crecí mucho. O soy el bajito de la casa… ¿Qué es todo esto?

Que entre 200 instituciones más o menos, dirigidos por investigadores del Children’s Hospital Boston, the Broad Institute y otra media docena de centros en Estados Unidos y Europa, identificaron cientos de variantes genéticas que responder por cerca del 10 por ciento de las variaciones heredadas en la estatura entre las personas.

No es que no se tome la sopita. Es que los genes tienen mucho que ver. Aunque factores ambientales pueden incidir, seguramente.

El esfuerzo fue denominado Giant (obvio), queriendo decir Genetic Investigation of Anthromometric Traits.

Los científicos recogieron datos de más de 180.000 personas, incluyendo millones de resultados genéticos de cada uno de 46 estudios distintos en Estados Unidos, Canadá, Europa y Australia. Los hallazgos fueron publicados en Nature.

Los investigadores reportaron cientos de variantes genéticas asociadas con la altura, localizadas en al menos 180 distintos puntos del genoma, conocidos como loci.

Mostraron que esas variantes se agrupaban consistentemente alrededor de los genes de al menos seis caminos biológicos diferentes. Muchos están situados cerca de genes que se sabe están involucrados en síndromes del crecimiento esquelético, mientras otros implican reguladores genéticos del crecimiento que no se conocían, abriendo una nueva frontera para los estudios biológicos de la estatura.

“La estatura tiene que ver claramente mucho con la genética –padres bajos tienden a tener hijos bajos, y los altos a tener hijos altos”, dijo Joel Hirschhorn, co autor señor del estudio.

Campeones en tomar café

Café. Esa antigua costumbre ligada a la alimentación, las buenas conversaciones, los ratos en familia y… la vigilia.

Estudiantes que lo toman para resistir noches en vela acompañados de libros y cuadernos, médicos para pasar sus ajetreadas jornadas, vigilantes para no caer en los brazos de Morfeo…

Café. La bebida. ¿Quiénes son los campeones en beberlo?

Aunque los datos son de Estados Unidos, pueden proporcionar una idea de lo que sucede en otros lados.

Las enfermeras y los médicos, en ese orden son los que más toman café. En ese país, le siguen los trabajadores de hoteles, los diseñadotes y arquitectos, los representantes de ventas y los preparadores de alimentos.

No aparecen piensa uno con relación a nuestro medio, vigilantes, periodistas, estudiantes y otras personas que deben pasar largas horas trabajando, a veces hasta el amanecer.

Un dato de la encuesta de Harris Interactive, creería uno que sí podría aplicarse a nuestro medio:

Los investigadores encontraron que el 43 por ciento de los bebedores de café dicen que son menos productivos si no lo toman en el trabajo. Y un tercio dice que lo necesitan durante el día.

¿Cómo podría explicarse esta situación? La fuerza laboral de hoy trabaja muchas horas y tiene cargas pesadas, indica Richard Castellini, de CareerBuilder, que ordenó el estudio.

“La encuesta muestra que tener una adición de energía en la mañana y a lo largo de la jornada, puede mejorar los niveles de productividad”.

Aunque algunos cuestionan los beneficios del café, distintos estudios no han encontrado a la fecha evidencias claras de sus perjuicios.

Por ejemplo, un estudio de Tony Chou y Neal Benowitz en Comparative Biochemestry and Physiology, concluyó que no existía evidencia, al revisar la literatura existente, de que el café y la cafeína incrementen el riesgo de infarto, muerte repentina ni de arritmia.

¡Alce esa taza de café!