De todo un poco, como en farmacia

Veamos un poco de curiosidades científicas de las últimas semanas:

Nudistas: ¿hace cuánto comenzó el hombre a usar vestidos? Mediante exámenes de ADN, científicos rastrearon la divergencia evolutiva entre los piojos de cabeza y de zonas púbicas y concluyeron que el piojo púbico o corporal apareció primero hace cerca de 190.000 años, unos 10.000 a 15.000 después de lo que se considera el surgimiento del hombre moderno. ¿Qué india esto? Que aproximadamente en la misma época, nuestros ancestros dejaron de andar desnudos y comenzaron a vestirse como manera de protegerse, reveló Andrew Kitchen, de Penn University en el encuentro de la American Association of Physical Anthropologists. El estimativo anterior indicaba que el vestido comenzó a usarse en algún momento entre hace un millón de años y hace 40.000 años. ¡Cómo les suena?

Cuidado lo toca una mujer, porque puede arrojar por la borda toda su fortuna.
Un estudio publicado en Psychological Science encontró que cuando una mujer toca intencionalmente la espalda de un hombre que hace inversiones, este es más proclive a arriesgar más que si no recibiera ese contacto.
La posible explicación radica en que de niños recibimos mucho contacto físico de nuestra madre, lo que nos inyecta seguridad. Parece que en adultos funciona lo mismo, según la investigación de Jonathan Levav de Columbia University y Jennifer Argo de la Universidad de Alberta.

Abre los ojos y ve: científicos de Buffalo, Cleveland y Oklahoma dieron un paso hacia lograr que los ciegos vean y lo hicieron mediante una terapia genética que no involucra el uso de virus modificados, reportaron en el Journal Faseb.
Lo hicieron mediante un una nanopartícula sintética no viral que mejoró y salvó la vista de ratones con retinitis pigmentosa, una enfermedad hereditaria caracterizada por la pérdida progresiva de la visión y una eventual ceguera.

Aporte espacial: Los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el aceite de pescado pueden jugar un rol en la mitigación de la fractura de huesos por la osteoporosis, según una investigación espacial de la Nasa publicada en el Journal of Bone and Mineral Research. El estudio reportó datos a bordo del trasbordador, de la estación espacial y en tierra.
La pérdida de densidad ósea es uno de los problemas a los que se enfrentan los astronautas durante su permanencia en el espacio.

Insomnio: No se duerma frente a su televisor o la pantalla encendida del computador. Un estudio en Translational Science, reveló que la exposición a la tenue luz de las luces ordinarias de una habitación, monitores de computadora y otros aparatos electrónicos tarde en la noche puede estar interfiriendo con nuestros ritmos circadianos – haciendo aún más difícil el levantarnos en la mañana. Este es uno de los hallazgos de un nuevo estudio que muestra que, contrario a lo que pensábamos, las células en nuestros ojos que nos ayudan a ver las cosas también pueden estar involucradas en la regulación de nuestros ritmos circadianos; y podrían marcar la diferencia en cómo diseñamos la terapia de luz para tratar trastornos del sueño o depresión estacional.

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

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