El cerebro que nunca se fue

Cortesía de PNAs.

Cerebro. Fue por casualidad. Y parece un hito. ¡Saben por qué? Pues porque nunca ha sido tarea sencilla sino casi imposible recuperar tejido blando con varios millones de antigüedad.

Mientras examinaban el cráneo de un iniopterigio con una holotomografía sincrotrónica, científicos franceses se encontraron una sorpresa: que tenía cerebro.

Este pez fue un antiguo pariente de los tiburones y peces rata que vivió hace cerca de 300 millones en aguas poco profundas y pantanosas del fondo marino. No medían más de 50 centímetros y de él se conservan pocos cráneos en tres dimensiones: la mayoría están aplastados.

En una de las muestras se encontró una estructura peculiar: era más densa que la matriz que rodeaba y llenaba la cavidad craneal y la cual está hecha de calcita cristalina.

Para ver bien la estructura en detalle, utilizaron una segunda técnica, la holotomografía. Sorprendentemente los resultados revelaron un objeto simétrico, elongado colocado donde hubiera estado el cerebro.

Cortesía de PNAS

La reconstrucción en 3D reveló diferentes partes del cerebro, como el cerebelo, los lóbulos ópticos y los tractos, entre otros. No se pudo apreciar el área frontal, quizás muy pequeña para haberse mineralizado.

¿Cómo se mineralizó? Para Alan Pradel, principal autor del estudio, se debió a la presencia de bacterias que cubrieron el cerebro poco después del fallecimiento e indujeron la fosfatación.

Sorprendente e interesante: ¡un cerebro de hace 300 millones de años!

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>