El extraño y fatal beso de dos estrellas

Dibujo ESO/L. Calcada

También las estrellas pueden besarse, solo que su beso es ¡fatal!

Con el Very Large Telescope de ESO en los Andes chilenos, un grupo de astrónomos halló la más caliente y masiva estrella doble cuyos componentes están tan cerca que pueden tocarse. Un beso celestial.

Ambas, del sistema VFTS 352, podrían estar ‘labio’ con ‘labio’ en un final dramático de sus días, cuando se unen para formar una estrella gigante o formar un agujero negro binario.

El sistema está situado a 160.000 años luz en la nebulosa de la Tarántula, una zona especial porque es la cuna más activa del universo cercano donde nacen estrellas y las nuevas observaciones sugieren que este par de estrellas jóvenes está entre las más extremas y extrañas halladas.

El sistema se compone de 2 estrellas muy brillantes, calientes y masivas que orbita una alrededor de la otra en poco más de un día. Los centros están separados por solo 12 millones de kilómetros. De hecho están tan cercanas que las superficies se traslapan y se ha formado un puente entre ellas. No solo es el sistema más masivo conocido de esta clase de binarias en contacto -tiene una masa de 57 veces la del Sol- sino que también contiene los componentes más calientes con temperatura superficial de más de 40.000 grados centígrados.

Estas estrellas tienen un papel principal en la evolución de galaxias y se cree que son las principales aportantes de elementos como oxígeno. Estas estrellas dobles han sido ligadas a un comportamiento exótico como el que se observa en las ‘estrellas vampiro’, donde una compañera pequeña se chupa la materia de la superficie de su gran vecina.

Pero estas dos son de tamaño casi idéntico. El material no es robado sino compartido. Se estima que comparten un 30% del material.

Un sistema así es raro porque además esa fase de las estrellas es muy corto, difícil de cogerlo en el acto.

Los astrónomos predicen que ese ‘beso’ terminará en un cataclismo en uno de dos modos: la fusión de las dos estrellas, que podría producir una estrella gigante de rotación acelerada, y luego acabar con una gran explosión de rayos gamma, las explosiones más energéticas del universo.

El otro es que permanezcan compactas y no se fusionen y acaben sus vidas en explosiones de supernova formando un sistema binario de agujeros negros, objeto que produciría intensas fuerzas gravitacionales.

El estudio apareció en The Astrophysical Journal.

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

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