El olor de los pies es el que atrae… la fatal malaria

Algo los llama. ¿Será el olor? La malaria, transmitida por hembras del mosquito Anopheles, provoca al menos 1 millón de muertes al año en países tropicales.

La hembra es guiada al cuerpo por el CO2 que expiramos los humanos. Pero, curiosamente, no se dirige hacia donde sale el dióxido de carbono. No. Va directo hacia… ¡los pies!

El científico Remco Suer descubrió cómo esas hembras utilizan el olor de los pies en los últimos metros de su recorrido para alcanzar el sitio preferido para extraer sangre.

El estudio se hizo con Anopheles gambiae, principal transmisor de malaria en África. Emplea sus órganos olfatorios (dos antenas, un par de apéndices de la mandíbula y el proboscis (proyección tubular de la cabeza o de la parte anterior del tubo digestivo de un organismo) en busca de una fuente para obtener su alimento.

Desde una distancia de varias decenas de metros, los mosquitos detectan el CO2, que es parte del aire exhalado por los humanos; pero no lo siguen hasta la fuente, sino que a cierta distancia, ya más cerca de su víctima, se dirigen a los pies, donde prefieren picar.

Suer, del grupo de Entomología de Wageningen University, en la que presentó hoy el estudio que le sirve de tesis de doctorado, descifró el mecanismo para tal comportamiento.

Un estudio previo dentro del proyecto, financiado por la Fundación de Bill y Melinda Gates, había mostrado que una bacteria que reside en el pie produce varios olores e identificó 10 olores bacteriales en esa extremidad, los que mezclados son atractivos para el mosquito.

Suer demuestra ahora que 9 de esos 10 olores son detectados por las neuronas olfatorias presentes en estructuras tipo capilaridad en las partes de la boca del insecto.

Es más: descubrió que 5 de los 10 olores microbianos son capaces de bloquear la respuesta al CO2. Al bloquearse esa señal, el mosquito deja de orientarse hacia esa fuente y les presta atención a los olores que emanan de los pies.

Los olores que bloquean el CO2, entonces, pero que activan otras neuronas olfatorias pueden tener algún uso en barreras de olor que atrapen la atención del insecto y, por ende, no piquen a la persona sino que encuentran un final inesperado.

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

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