La vida no es nada fácil

Donde menos se piensa, salta la liebre. En este caso, aparece la vida. Sí, en un lugar donde ninguna persona cuerda podría afirmar que existe vida, ¡se encontraron microbios!
¿Dónde es ese inhóspito lugar? Se trata de un reservorio de agua algo salada similar al agua de mar pero enterrada bajo un glaciar de la Antártica, sitio frío, oscuro y sin oxígeno.
Tras analizar un flujo debajo del glaciar Taylor en la región oriental de la Antártica, se encontraron microbios que, se cree, al quedar en un ambiente sin luz ni alimento para realizar la fotosíntesis, se adaptaron durante los últimos 1,5 millones de años a manipular compuestos de hierro y azufre para sobrevivir.
Los microbios, de hecho, son muy similares en su naturaleza a otras especies halladas en ambientes marinos, lo que permite deducir que los encontrados bajo el glaciar son remanentes de una gran población de microbios que alguna vez habitaron un fjord o el mar en el que recibían la luz del Sol. Muchas de esas cepas marinas se extinguieron, mientras otras se adaptaron a las cambiantes condiciones cuando el glaciar Taylor se consolidó y selló con hielo lo que había allí.
En la foto, cortesía de Zina Deretsky /NSF, se aprecian esos microbios.
Sorpresas te da la vida.

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>