Se encogió la gigantona

Algún dolor de estómago debe tener. Betelgeuse, esa estrella rojiza que forma parte de la constelación Orión el guerrero o los Tres Reyes Magos, como muchos la conocen, es gigantesca: su radio es cinco veces la distancia Sol-Tierra, o una Unidad Astronómica, que es de 150 millones de kilómetros para redondear. Si estuviera en nuestro Sistema Solar, alcanzaría hasta la órbita de Júpiter.
Pues bien, mediciones realizadas durante años por investigadores de la Universidad de California en Berkeley, revelaron que esta súper gigante se ha contraído un 15 por ciento, aunque su brillo, que es medido continuamente por la Asociación Americana de Observadores de Estrellas Variables, no se ha reducido.
Esta estrella, que se encuentra a 640 años luz de la Tierra, es de las pocas que ante los ojos del telescopio espacial Hubble aparece como un disco y no un punto, como se ve la inmensa mayoría de estrellas independiente de la potencia del telescopio.
Charles Townes, físico y ganador del Nóbel en 1964, ha sido uno de los observadores de la contracción, cuyas razones no se conocen.

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>