Segunda detección de ondas gravitacionales

Dibujo de las ondas y la fusión de los agujeros. MIT

Dibujo de las ondas y la fusión de los agujeros. MIT

Cero y van dos. O sea, es un fenómeno común del que no habíamos tenido noticias por la falta de los detectores adecuados.

Sí, el 26 de diciembre de 2015, como un regalo de Navidad, científicos observaron otras ondas gravitacionales, ondulaciones en la fábrica del espacio- tiempo.

Como las primeras, producidas por la fusión de dos agujeros negros, uno de los eventos cósmicos más energéticos.

Ese día, tanto los detectores del Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory (LIGO) detectores en Livingston, Louisiana, y en Hanford, Washington detectaron el evento, marcado como GW151226 y que será publicado en Physical Review Letters.

Las ondas gravitacionales portan información sobre sus orígenes y acerca de la naturaleza de la gravedad que no puede ser obtenida de otra manera. Así, los físicos de los equipos Ligo y Virgo (otro interferómetro en Italia) concluyeron que los momentos finales de la fusión de los agujeros produjeron las ondas observadas el 26 de diciembre.

La primera detección en la historia de las ondas se produjo el 14 de septiembre de 2015, resultado de la fusión de dos agujeros con 36 y 29 veces la masa del Sol. En contraste, los de la segunda detección eran agujeros livianos, de 14 y 8 veces la masa del Sol. Su fusión produjo un solo agujero más masivo con 21 veces la masa solar, transformando parte de su masa en energía gravitacional.

La unión ocurrió hace cerca de 1.400 millones de años. La señal detectada provino de las últimas 27 órbitas de los agujeros antes de fusionarse. Basados en el tiempo de llegada de las señales -el detector de Livingston midió las ondas 1,1 milisegundo antes que el de Hanford- los científicos pueden determinar la posición de la fuente en el cielo.

Es muy significativo que esos agujeros fueran mucho menos masivos que los de la primera detección”, dijo Gabriela Gonzalez, vocera del Ligo en Louisiana State University. “Dadas sus masas más ligeras pasaron más tiempo, 1 segundo caso en la banda sensible de los detectores. Es un comienzo promisorio para mapear la población de agujeros negros en nuestro universo”.

GW151226 iguala las predicciones teóricas de cómo dos agujeros se mueven cada uno alrededor del otro varias decenas de órbitas hasta colapsar.

También se pudo inferir que uno de los dos estaba girando.

La detección de las ondas confirmó una predicción de la Teoría General de la Relatividad de Albert Einstein y marcó el comienzo de una nueva era en la astronomía, la de las ondas gravitacionales.

Hay otro evento, detectado el 2 de octubre, que no ha podido ser confirmado a plenitud.

 

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

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