De cómo se desestabilizará la Amazonia

Sequía en tierras dedicadas a la soya en el extremo sudeste de la Amazonia. Foto Chris Linder

Lo que le pasa a la Amazonia le pasa al mundo. Y no es por alardear. Un nuevo estudio concluyó que toda la gran región estará más expuesta a sequías extremas, lo que afectará todo el planeta.

Las sequías extremas implicarán alteraciones en la estructura del bosque, su composición, biomasa y emisiones de carbono.

Hasta hoy la principal fuente de emisiones de dióxido de carbono de la Amazonia provienen de la acción humana, en especial la deforestación, pero en el futuro el cambio climático puede producir una exacerbación de las emisiones por cambios en el medio ambiente amazónico, lo que es más difícil de controlar.

El estudio, que tomó en cuenta 35 modelos del clima sugiere que el cambio climático incrementará la frecuencia y la extensión geográfica de las sequías en la mayor parte de la Amazonia, lo que puede contribuir a la degradación de la selva y por ende a un aumento en las emisiones de CO2 a la atmósfera, acrecentando el calentamiento global.

No es mentira. El año pasado la sequía casi mata de la sed a Sao Paulo, mientras en otros puntos hubo inundaciones severas, como en Rodonia. Porque las lluvias intensas también serán extremas y más frecuentes, explicó Philip Duffy, uno de los autores de este estudio publicado en PNAS.

Es que el efecto no será total en todas las zonas, pero el área que experimentará más sequías se doblara y triplicará hacia 2100 y también aumentarán las lluvias hacia 2040.

En Colombia la Amazonia abarca 483.000 kilómetros cuadrados, 41,3 del territorio nacional y 5,76% del total de la Amazonia, de los cuales cerca de 10% ha sido deforestado, una región cuyo clima incide de manera directa en el clima andino, por lo que un cambio ambiental severo afectaría al resto del país.