Hallan el origen de nuestro tic-tac interno

La cosa comenzó, menos mal, hace unos 500 millones de años: fue entonces cuando se originó una enzima requerida para producir la melatonina, hormona que entre otras funciones regula el reloj interno del cuerpo.

La ‘tempozima’, como se le conoce, comenzó probablemente su rol cuando los vertebrados divergieron de sus ancestros invertebrados.

El hallazgo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences y refuerza la teoría de que esa enzima se originó para remover compuestos tóxicos del ojo y gradualmente se transformó en la llave maestra que controla l ritmo de ciclos corporales de 24 horas.

Entender el funcionamiento de esta enzima antes y luego de la divergencia de animales puede contribuir a entender condiciones relacionadas con la melatonina como el desorden afectivo estacional, el jet lag, así como para entender problemas relacionados con la visión.

David Kelin, autor senior del estudio, explicó que la hormona es producida en la glándula pineal en el cerebro y está en bajas cantidades en la retina. La melatonina es producida a partir de la serotonina como fin de una secuencia de reacciones químicas de varios pasos. El paso siguiente es la unión con una pequeña molécula del grupo acetilo, de la casi terminada molécula de melatonina. Esto es realizado por una enzima, la Aanat, que como es clave en producir la melatonina, hormona reguladora del reloj interno.

La forma de Aanat en los vertebrados se da en la glándula pineal. Otra forma, la de los invertebrados, solo se ha encontrado en otras formas de vida como bacterias, plantas e insectos. Esta parece eliminar una amplia variedad de químicos potencialmente tóxicos. En contraste, la Aanat de los vertebrados está muy especializada en agregar un grupo acetilo a la melatonina y se diferencian tanto en la velocidad de reacción como en la activación y desactivación.