Una mosca se apodera de las abejas

Si le sorprende una abeja que parece borracha, anda en círculos como un zombie y permanece cerca a una luz, no se extrañe: ha sido invadida, no por un mal espíritu sino por un parásito volador.

Desde hace unos años preocupa la crisis de las abejas en Norteamérica. Mueren a ritmo acelerado. Se han encontrado virus y hongos asociados a esa letalidad, pero ahora se ve que tienen otro enemigo de cuidado.

En estudios previos, científicos han visto que la mosca parásita Apocephalus borealis infecta y mata los abejorros y las avispas de papel, mientras que la mosca decapitadora, un insecto del mismo género, implanta sus huevos en las hormigas, cuyas cabezas estallan luego de que la larva devora el cerebro de la hormiga y disuelve sus tejidos conectivos.

Ahora se ha encontrado que A. borealis parasita también las abejas, lo que se detectó en 24 de 31 sitios a lo largo de la bahía de San Francisco, así como en panales comerciales en California y Dakota del Sur.

Los tests genéticos revelaron que algunas moscas y abejas eran infectadas con el virus que deforma las alas y el hongo Nosema ceranae, implicados en el desorden de colapso de la colonia (CCD).

La hembra A. borealis inyecta sus huevos en el abdomen de la abeja poco después de entrar en contacto con ella, se vio en laboratorio. Unos 7 días después, unas 25 larvas maduras emergen del área entre la cabeza y el tórax de la abeja. En el medio natural, no se observaron más de 13.

Se detectó que en su medio natural, las abejas parasitadas abandonan el panal y se congregan cerca a fuentes de luz, donde comienzan a comportarse de manera extraña.

Cuando está cerca de morir, la abeja se pone en un sitio y se encorva, pero las parasitadas caminan en círculos, parecen desorientadas y con poco equilibrio y a menudo no son capaces de levantarse.

“Se mantienen estirando las patas y luego caen sobre el lomo”, dijo Andrew Core, coautor del estudio, de San Francisco State University.

“Parecen un zombie”.

En la iamgen aparecen:

a. Mosca A. borealis.

b. Abeja siendo parasitada por la mosca.

c. Larva emergiendo entre tórax y cabeza de la abeja.

Cortesía Plos One

Abejorros más rápidos que humanos para ver

No se sabe con qué fin, pero los abejorros y abejas perciben los colores tres a cuatro veces más rápido que los humanos.
Como la velocidad de la visión demanda algo de energía, los resultados sugieren que identificar pronto los colores debe ser valioso para estos insectos.
“La visión del color no tiene que ser tan rápida, si usted quiere rastrear con precisión algo que se mueve, usted requiere procesar rápido porque ese algo se está moviendo, pero los objetos no cambian de color rápido, es un rasgo que tiene a permanecer”, dijo Peter Skorupski, investigador de Queen Mary, University of London, en Inglaterra Pero para estos insectos parece algo importante.
El investigador con su equipo colocaron pequeños electrodos en los fotorreceptores de los abejorros para ver cuán rápido respondían a los cambios de luz.
La rápida visión de colores podría servir para identificar las flores, pero como éstas son fijas, tal vez no sería la mejor explicación, especulan los científicos, cuyo artículo apareció en el Journal of Neuroscience.
Una razón más válida sería la de mantener el rastreo en la luz variable e intensa, lo que se da cuando vuela rápido entre los arbusto