Qué listos son los abejorros

Foto Wikipedia commons

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Era exclusivo de los humanos. Luego se conoció en primates. Más tarde en mamíferos marinos. Después en aves. Y ahora… abejorros.

Un estudio publicó en Science mostró como esos insectos pueden ser entrenados para conseguir un objetivo usando una pequeña bola revelando capacidades de aprendizaje sorprendentes según científicos en Queen Mary University en el Reino Unido.

La investigación sugiere que las especies cuyos estilos de vida demandan capacidades de aprendizaje avanzadas podrían aprender nuevas conductas si existe una presión ecológica.

Nuestro estudio da la puntada final a la idea de que los pequeños cerebros de los insectos tienen una flexibilidad conductual limitada y solo capacidades simples de aprendizaje”, explicó el profesor Lars Chittka, coautor.

Otros estudios han demostrado que los abejorros podían resolver un rango de tareas cognitivas, pero hasta ahora habían imitado tareas similares a las rutinas naturales de las abejas de búsqueda de alimentos, como jalar cuerdas para obtener comida.

En este caso se examinó su flexibilidad para desarrollar tareas que no encuentran en su medio natural, para conocer los límites cognitivos de estos insectos y ver si podían usar un objeto no natural en una tarea que probablemente nunca encontró ningún abejorro en la historia evolutiva de la especie, según explicó Clint Perry, otros de los participantes.

El experimento exigía que los abejorros movieran una bola a un punto específico para obtener una recompensa en alimento. Primero fueron entrenados para conocer la ubicación exacta de la bola sobre una plataforma. Luego de obtener la recompensa, tenían que mover la bola al punto determinado.

Para aprender la técnica, fueron entrenadas bajo tres condiciones: unos observaban un abejorro ya entrenado mover la bola al centro para obtener el alimento, otros recibían una demostración fantasma, en la que un imán debajo de la plataforma movía la bola y un tercer grupo no recibió demostración, donde encontraban la bola en el centro con la recompensa.

Los abejorros que observaron la técnica de un modelo vivo aprendían la tarea con mayor facilidad que los que tuvieron la demostración fantasma o ninguna.

Olli J. Loukola, otro investigador, explicó que “los abejorros resolvieron la tarea de una manera distinta a la que les mostraron, sugiriendo que los observadores no copian solo lo que ven, sino que lo mejoran. Esto revela una impresionante cantidad de flexibilidad cognitiva, especialmente para un insecto”.

Resumen científico de la semana

Foto Leif Richardson UVM

1. Desaparecen los abejorros

Si se considera que los polinizadores nos dan la comida, la noticia es seria: un amplio estudio encontró que en Europa y Norteamérica se está reduciendo la población de abejorros como consecuencia del cambio climático. El estudio, que apareció en Science, sugiere que si prosigue este declive eso incidirá en precios más altos de alimentos, menos variedades y otros inconvenientes. Los investigadores hallaron que la reducción no se debe a los pesticidas ni los cambios en los usos del suelo sino a aquel fenómeno climático.

2. La falta de educación mata

No tener educación mata. Un estudio aparecido en Plos One y limitado a Estados Unidos sugiere que la falta de educación es tan letal como ser un fumador. Solo en 2010 se pudieron haber evitado más de 145.000 muertes si los fallecidos hubieran recibido una mejor educación. Se encontró que la tasa de mortalidad se reduce a medida que se avanza en el escalafón educativo. La investigación confirma lo que se ha dicho desde hace mucho y puede ser extrapolado a distintos países.

3. Mueren las aves

Los ecosistemas marinos no están funcionando bien. Una investigación sugiere que las poblaciones de aves marinas se ha reducido 70% desde los años 50. Equivale a una disminución de 230 millones de aves en solo 60 años. El declive es ocasionado por la alteración de los ecosistemas marinos, el cambio climático y la introducción de depredadores invasores. El estudio apareció en Plos One

4. Agujero glotón

Astrónomos detectaron un agujero negro que surgió solo unos 2.000 millones de años tras el Big Bang y que creció mucho más rápido que la galaxia donde residía. Su masa es la de unos 7.000 millones de soles, demasiado grande para una galaxia típica como la suya, dijeron los investigadores en el estudio publicado en Science. El hallazgo reta nociones previas sobre el tamaño de los agujeros con relación a sus galaxias.

5. Cosas del nivel del mar

Lo que nos espera: un estudio sugiere que el nivel del mar aumentó varias veces 6 metros sobre el nivel actual en los últimos 3 millones de años, esto debido al derretimiento de las regiones polares. El estudio apareció en Science sugiere que el proceso toma su tiempo, pero no se detiene y eso es lo que podríamos estar experimentando en la actualidad. Un aumento de 6 metros será catastrófico para grandes ciudades de todo el planeta situadas en línea de costa.

6. Ojo con el exceso de agua

Tan mala la deshidratación. Y tan nociva la sobrehidratación. Una nueva guía internacional para deportistas advierte sobre los riesgos de esta última. Tomar agua o bebidas hidratantes en exceso durante la actividad física conduce a una condición llamada hiponatremia asociada al ejercicio, que se presenta cuando el cuerpo tiene mucha agua en relación con sus niveles de sal. Cuando se reducen mucho estos niveles, se presentan situaciones neurológicas serias y hasta fatales. El informe apareció en el Clinical Journal of Sport Medicine.

7. Escondites calientes

Los océanos Índico y Pacífico estarían escondiendo calor, reduciendo temporalmente el calentamiento global, algo que viene intrigando a los científicos en los últimos años. Esto sugiere un estudio de la Nasa publicado en Science. Sobre el tema han surgido distintas hipótesis, ninguna contundente, de investigadores preguntándose a dónde se ha ido el calor, pues los gases de invernadero no han disminuido. El Pacífico es la fuente principal de agua caliente bajo la superficie, aunque una parte ha ido a parar al Índico.

8. Ya no es sorda

Ahora la rata oye. Mediante una terapia genética investigadores recuperaron la capacidad auditiva en una rata con una forma genética de sordera. Se conocen más de 70 genes que provocan sordera cuando mutan. Los científicos se enfocaron en uno, TMC1, causa común de sordera, respondiendo por el 4 al 8 por ciento de los casos y el cual codifica una proteína que tiene un papel central en el oído, ayudando a convertir el sonido en señales eléctricas que viajan al cerebro. El avance fue publicado en Science Translational Medicine.

9- Habitantes del pasado

Algunos de los animales más antiguos del planeta, como gusanos con corazas y hasta una langosta gigante vivieron más de lo que se creía. El sorprendente hallazgo de una formación fósil muy bien preservada en Marruecos, permitió encontrar que unos 485 animales, de los primeros que poblaron los mares, vivieron hace 444 millones de años, en el Ordoviciense. Allí se han documentado 160 géneros. Muchos de ellos vivieron hasta 20 millones de años después en el cámbrico.

10. No estoy lleno

Ante una porción de papas fritas, pocos se resisten. Es más, se comen todo. Un estudio sugiere que los alimentos altos en grasa producen cambios en las poblaciones de bacterias en los intestinos alterando la comunicación con el cerebro. Como consecuencia este no recibe las señales de llenura, la persona sigue comiendo y se produce la obesidad. El estudio, con ratas, fue presentado por la Society for the Study of Ingestive Behavior.

Ciencia de la buena: Mis 10 noticias científicas de la semana (11-17)

1. Las aves conocen bien la V

En la Universidad de Londres científicos parecen haber resuelto una vieja pregunta de la humanidad: ¿por qué las bandadas de aves vuelan en V? Las aves ganan impulso del ave que va adelante manteniéndose cerca de su ala. Las aves además sincronizan el aleteo, demostró la investigación publicada en Nature. Es decir, sacan provecho del aire que se mueve hacia arriba generado por el que va adelante; si recibieran el aire que va para abajo, descenderían. El ritmo cardíaco, además disminuye. Naturaleza sabia.

2. Hay reinas tan represivas

En las colonias de muchas hormigas, abejas y avispas las reinas son las únicas hembras que se reproducen. Su privilegio es guardado mediante control químico: feromonas que emiten que vuelven infértiles las obreras. Estas sustancias han evolucionado a partir de otras que… alentaban la reproducción. Esta semana científicos agregaron nuevos insectos sociales que utilizan la ‘represión’ química: la hormiga del desierto, el abejorro Bombus terrestris y la avispa común Vespula vulgaris. Una práctica muy común. El estudio apareció en Science.

3. El Helicobacter pylori, el cáncer y Colombia

Un estudio en dos poblaciones colombianas, Túquerres en las montañas y Tumaco en el mar, la primera de población amerindia, la segunda de ascendencia africana permitió detectar la incidencia del Helicobacter pylori en el cáncer. Este bicho por lo general no ocasiona más que inflamación, pero la población de Túquerres tiene alta prevalencia de cáncer gástrico. Se encontró que la cepa de origen europeo, que portan los de Túquerres causa más cáncer que la africana de los de Tumaco. El estudio apareció en PNAS.

4. Borracheras mortales

El alcohol fue la causa de muerte de casi 80.000 personas en 16 países de Norte y Latinoamérica reveló un estudio de la Organización Panamericana de la Salud en el journal Adiction. Las enfermedades hepáticas fueron la principal causa, pero para los investigadores es apenas la punta del iceberg, pues detrás hay otra serie de condiciones ligadas al abuso del alcohol como suicidio, tuberculosis, enfermedad cardíaca, derrames, epilepsia y otras.

5. Póngale pesas a la diabetes

Se había insinuado ya hace unos años, pero ahora un estudio aparecido esta semana en Plos Medicine lo refuerza: para disminuir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 no solo el ejercicio es recomendable sino que levantar pesas también ayuda. Si es una combinación, mejor. Este hallazgo no se había reportado para mujeres. El efecto mayor se halló en mujeres que hacían 2,5 horas de levantamiento de pesas a la semana.

6. Los planetas de M67

A unos 2.500 años luz, en el cúmulo estelar Messier 67 (M67) astrónomos que usaron el instrumento Harps del telescopio de 3,6 metros en La Silla (Chile) detectaron por primera vez 3 planetas en una de esas estructuras. Esta tiene unas 500 estrellas. Lo más llamativo es que uno de los planetas gira alrededor de una estrella que parece el alma gemela del Sol. Todos son planetas grandes que giran cerca a sus estrellas por lo que es imposible que tengan vida.

7. Los árboles viejos merecen vivir

Eran considerados por muchos como basura y debían ser remplazados por jóvenes que trabajaran mejor. Pero no. Ahora una investigación amplia publicada en Nature sugiere que los árboles viejos no dejan de almacenar CO2 sino que por el contrario se mantienen creciendo a una tasa muy alta. Para el estudio se analizaron 600.000 árboles de 403 especies. Con esto podría echársele tierra a esa vieja creencia de que los árboles viejos deben ser cortados.

8. La historia del perro

Los perros y los lobos descienden de un ancestro común entre hace 9.000 y 34.00 años, antes de que los humanos establecieran las sociedades agrícolas de acuerdo con un análisis de genomas publicado en Plos Genetics y que muestra además que los perros están más relacionados entre sí que los lobos independiente del origen geográfico. Esto sugiere que la parte de la superposición genética observada en algunos perros modernos y lobos es el resultado de una mezcla luego de la domesticación del perro, no una línea directa de descendencia. Un artículo que generará polémica.

9. Exceso de velocidad

Más rápido que el cerebro humano. Pensaría uno que ver una docena de fotos en una fracción de segundo es imposible. Pero un grupo de neurocientíficos del MIT descubrió que el cerebro puede procesar imágenes completas que los ojos ven por tan solo 13 milisegundos, primera evidencia de tal velocidad de procesamiento. Esa velocidad es más rápida que los 100 milisegundos que sugerían estudios previos. El hallazgo fue publicado en el jorunal Attention, Perception and Psychophysics.

10. Apenas 1.000 dólares

La firma Illumina anunció que se convirtió en la primera firma que logra la secuenciación de un genoma por solo US$1.000 dólares, una suma que se había sugerido hace años como barrera mítica para la generalización de esta clase de procedimientos. El nuevo sistema, HISeq X Ten, que comprende 10 secuenciadores, lo ha logrado. Puede secuenciar 5 genomas por día y 16 en 3 días. La empresa está vendiendo solo pedidos de a 10 equipos a un costo inicial de US$10 millones. ¿Una revolución en macha?

Feroz lucha entre espermas

La competencia es dura y furiosa. En especies en las que las hembras se aparean con varios machos, el fluido seminal puede dañar el esperma de otros, según un estudio de investigadores de The University of Western Australia publicado en Science.
Parece extraño, pero no lo es. Boris Baer, profesor, indicó que el estudio provee la primera evidencia de que es el fluido y no el esperma que el daña el de los otros machos en la hembra, hasta que una sustancia en ella previene estragos peores.
Qué contraste: mientras el esperma humano decrece sin interrupción en las sociedades occidentales, la selección ha mantenido con una alta viabilidad el de los machos de los insectos sociales dado que el esperma es usado para fertilización mucho después de que el macho ha muerto, lo que ocurre al aparearse o poco después.
“Estos insectos son muy eficientes en mantener el esperma vivo, pero es muy pronto para extrapolar la importancia de nuestros resultados para alterar la fertilidad humana”, expresó Baer.
Él, con colegas de la Universidad de Copenhague, estudió el fluido seminal de dos especies de abejas, la abeja de miel de múltiples apareamientos y el abejorro con un solo apareamiento y tres especies de hormigas cortadoras de hojas, dos de ellas con apareamiento múltiple.
Encontraron, para sorpresa, que solo el fluido seminal de las especies con múltiples apareamientos parece tener la capacidad de dañar el esperma de sus rivales. En los abejorros referidos, el macho inserta una especie de sellante una vez se aparea para prevenir un re-apareamiento, por lo que el eyaculado de distintos machos nunca entra en contacto y no han evolucionado sistemas de ataque espermicida.
“Las reinas de las hormigas y las abejas sólo se aparean durante un breve periodo temprano en sus vidas y almacenan en un órgano especializado -espermateca- el esperma de sus compañeros por el resto de sus vidas”, dijo Baer. En algunas especies como las hormigas cortadoras de hojas, las reinas pueden almacenar cerca de 500.000 millones de espermatozoides y utilizarlo durante varias décadas para engendrar un millón de descendientes.

Especial fin de semana

Editorial: Hacia una nueva tierra

La semana pasada partió una sonda, que se situará a unos 320.000 kilómetros de la Tierra, para estudiar lo que sucede en las fronteras del Sistema Solar.
Esta semana salió una sonda con tecnología de la India, para situarse a 100 kilómetros sobre la Luna y recoger más información del satélite natural.
Hacia Plutón viaje la sonda Nevos Horizontes y la semana que viene la Nasa revelará la información que envió hace dos semanas la nave Messenger en su segundo sobrevuelo sobre mercurio.
Para muchas personas, incluso para la generalidad de las personas, acostumbradas a mantener los pies, quizás no tanto la cabeza, sobre la tierra, esa viajadera es un despilfarro de dinero, que podría usarse para otros fines.
La Tierra tiene unos 4.500 millones de años y depende del Sol. En unos 4.000 a 5.000 millones más, el Sol morirá y así nuestro planeta lo hará. Algunos cálculos indican que será destruido, engullido por un Sol inflado al acabársele su combustible. Otros indican que será inhabitable de todas maneras, así no desaparezca como roca espacial.
Quizás no haya tanto tiempo. Hay evidencias de que el Sol se está recalentando. En 1.100 millones de año, dicen los nuevos estimativos, será un 11 por ciento más brillante. Eso hará que la temperatura media del planeta sea de unos 50 grados centígrados. Se evaporarán los océanos y, tras ellos, la vida.
La carrera espacial tiene como finalidad buscar nuevos mundos, habitables, donde los humanos puedan esparcirse por el universo conocido hoy. Si hace tan solo 7 millones de años aparecieron los primeros simios que derivaron en el Homo sapiens tras la evolución y hace solo 200.000 años el hombre moderno hizo presencia como tal, no parecería descabellado pensar en que es posible y deseable intentar y proseguir la aventura espacial.
Hoy hay nuevas hipótesis: que mediante ciertas acciones, se podría alejar la Tierra, cuando el Sol se caliente, para situarla no a 150 millones de kilómetros que está hoy, sino a unos 225 millones, de modo que la temperatura siguiera siendo la ideal.
Sea lo que sea, el hombre se resiste a quedarse quieto. Mujer y hombre se aparean en un esfuerzo por perpetuarse en sus descendientes. Querer que la humanidad no desaparezca, ahora que se entiende el futuro que le espera (si es que antes el cambio climático no hace de las suyas), parecería estar en la esencia genética de los humanos.
Por eso hay que seguir buscando salidas.

Las plantas escogen pareja

Hace pocas semanas se reveló que cuando son atacadas, las hojas de las plantas emiten una señal, que es captada por la raíz, que secreta un producto con bacterias que acuden a defensa la hoja.
Pues bien: otra grata revelación: las plantas escogen con quién se aparean. Sí, tal como lo lee. Pese a que están fijas, pueden hacerlo.
Investigadores de la Universidad de Missouri identificaron unas proteínas en el polen que pueden influir en el proceso mediante el cual una planta acepta o rechaza los granos de polen para reproducirse.
Tal como en los humanos, el juego del apareamiento no es fácil para las plantas, que dependen de factores externos: que el viento o los animales les traigan las potenciales parejas en forma de polen.
Cuando llega un grano, se presenta, mediante una especie de conversación entre él (la parte masculina) y el pistilo (la parte femenina de la flor). En ese diálogo, las moléculas hacen las veces de las palabras y le permiten al polen identificarse ante el pistilo. A diferencia de los animales, en los que las señales visuales son claves en el apareamiento, en las plantas son las moleculares, explicó Bruce McClure, investigador de esa institución.
El pistilo debe entonces identificar al polen, entonces interactúan proteínas de los dos, lo que determina la aceptación o el rechazo.

Tan pequeño y comiendo matas…

¿Qué diría si se encontrara con un dinosaurio de frente? Qué susto y qué carrera. Pero si fuera un heterodontosaurio quizás no. Científicos de Londres. Cambridge y Chicago identificaron el más pequeño cráneo de dinosaurio jamás hallado: mide 4,5 centímetros. Perteneció a un joven que apenas pesaba en ese momento unos 200 gramos.
Los científicos describieron en el Journal of Vertebrate Paleontology el hallazgo, que tiene un ingrediente adicional: parece indicar cuándo y cómo los ornitischianos, la familia de los dinosaurios herbívoros que incluyen al heterodontosaurio, hicieron la transición de comer carne a comer plantas.
“Es probable que todos los dinosaurios evolucionasen de ancestros carnívoros”, explicó Laura Porro, coautora del estudio.
Los heterodontosaurios vivieron en el jurásico temprano, hace unos 190 millones de años. Los adultos alcanzaban unos 90 centímetros de longitud y pesaban cinco o seis libras.
Los dientes sugieren que los heterodontosaurios eran a veces omnívoros: los caninos eran usados para defenderse o agregar pequeños animales a su dieta, basada esencialmente en plantas.

Síganme todos

Un abejorro encuentra comida deliciosa y corre a avisarles a los demás. Baila frente a ellos, moviéndose sinuosamente. ¿Es esta señal suficiente advertencia del manjar hallado?
Para muchos animales, hallar comida por su cuenta puede ser costoso por ineficiente, pero los animales sociales reducen estos problemas informando a sus congéneres el lugar y reclutándolos para ir al sitio.
Los abejorros no pueden, mediante la danza, comunicar la distancia y la dirección de la fuente alimenticia. Mathieu Molet, Lars Chittka y Nigel Raine, expertos en el tema, de Queen Mary, University of London, expusieron colonias a una esencia anisada mezclada con la feromona expelida para reclutar abejorros y monitorearon los patrones de búsqueda.
Los insectos aprendieron que las flores con esencia de anís eran las de mejor alimento, lo que aprendieron cuando el olor de la flor fue llevado al nido por un abejorro o también cuando lo sintieron en el aire.