Cómo borrar las huellas dactilares

Se lo desearía cualquier criminal., pero lo que la cirugía no da la naturaleza sí y a manera de desviación genética.

Científicos descifraron el enigma de una ciudadana suiza sin… huellas digitales.

Aunque parezca tema de una película de suspenso, el cuento tiene su historia diferente.

En 2007 esa mujer, que andaba terminando su tercera década de vida, intentó cruzar la frontera de Estados Unidos. Agentes de inmigración no pudieron confirmar su identidad. Aunque la foto del pasaporte era igual a su cara, cuando escaneaban sus manos descubrieron algo que los inquietó: sus dedos no tenían huellas dactilares.

La mujer tenía una extraña condición, conocida como adermatoglifia, llamada por el dermatólogo Peter Itin de la University Hospital Basel en Suiza como “la enfermedad del retraso en inmigración”, por razones obvias. Además de yemas de los dedos lisas, las personas sudan menos de lo normal.

Como otros 9 miembros de la familia de la mujer también carecían de huellas, Itin y colegas, incluyendo a Eli Sprecher, del Tel Aviv Sourasky Medical Center sospechaban que la causa podría ser genética.

Recogieron ADN de la familia y compararon con otros miembros que no la tenían. Se hallaron diferencias en 17 regiones cercanas a genes. Luego secuenciaron esos genes pretendiendo hallar al culpable.

No encontraron nada. Sprecher pensaba que habían hecho mal el examen o una mutación estaba oculta en la región basura del genoma. Janna Nousbeck analizó bases de datos de transcripciones raras del ADN de las regiones sospechosas y encontró una secuencia corta que se sobreponía en parte a un gen llamado Smarcad1.

Un análisis reveló que ese gen era el culpable. Estaba mutado en los miembros de la familia con la extraña condición, pero no en los otros, publicaron en The American Journal of Human Genetics.

El trabajo de Sprecher será, en adelante, determinar exactamente cuál es la función del gen y cómo contribuye a la formación de patrones de huellas.