10 noticias científicas de la semana

Cortesía C. Young-M. Jeffords

1. Una pájara muy confianzuda

Que hay aves que colocan huevos en nidos de otros pájaros para que los críen y así evitarse el esfuerzo, no es noticia. Aves parásitas. Pero ahora científicos hallaron algo más sorprendente: una hembra molothrus de cabeza café que pone huevos pero nos e desentiende de su familia. La próxima vez los pone en el nido donde mejor cuidaron los anteriores, evitando aquellos donde no fructificaron . El estudio apareció en Proceedings of the Royal Society B.

2. ¿Alzheimer contagioso?

En una investigación que de confirmarse tendría grandes implicaciones, científicos reportaron lo que parece ser la primera transmisión de alzheimer entre personas durante un procedimiento médico que, en este caos, ya está en desuso. Hormonas contaminadas de cadáveres que produjeron en los receptores la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y las características acumulaciones de proteínas beta amiloides en el cerebro. De comprobarse se tendrían que extremar las medidas de seguridad en intervenciones quirúrgicas, transfusiones y otros procedimientos.

3. Ansiosos por las redes sociales

La necesidad de estar disponibles 24 horas 67 días a la semana en las redes sociales puede estar provocando depresión, ansiedad y reduciendo la calidad del sueño en los adolescentes y jóvenes, según un estudio presentado en Bristish Psychological Society, por el temor a no estar respondiendo de inmediato los mensajes. Una situación ayudada por las características mismas de la adolescencia, un periodo con propensión a la ansiedad y la depresión.

4. El extraño Plutón

La Nasa reveló nuevas imágenes de Plutón tomadas por la sonda New Horizons en su paso hace dos meses. Se aprecia una zona con cráteres y montañas, y valles que pueden ser cavados por algo que fluye sobre la superficie. Se observan posibles dunas, lo que es toda una sorpresa, y flujos de hielo de nitrógeno. Las montañas podrían ser enormes bloques de hielo de agua dura flotando sobre depósitos más suaves de nitrógeno. Un mundo raro e inexplicado hasta hoy.

5. Nuevo homo

Sin fecha probable aún de existencia, científicos reportaron en eLife el hallazgo de una nueva especie de homínino, el Homo naledi, de una caverna en Sudáfrica, que aún no se sabe dónde encuadra en la evolución del género. Se trata de fósiles de individuos pequeños, con un tercio de la capacidad craneana del H. sapiens. Aunque presenta rasgos morfológicos antiguos, también algunos más modernos. En lo profundo de la caverna se hallaron alrededor de 1.500 huesos de unos 15 individuos.

6. El niño se pone serio

El Centro de Predicción del Clima de Estados Unidos presentó un nuevo informe en el cual dice que existe 95% de probabilidad de que el fenómeno de El Niño se prolongue hasta finales del invierno del Hemisferio Norte y se vaya desvaneciendo en la primavera (marzo-junio) de 2016. El fenómeno alcanzaría máxima intensidad entre noviembre y diciembre próximos.

7. La primera tortuga

En Plos One científicos reportaron el hallazgo de la más antigua tortuga marina del planeta, hallada en alas afueras de Villa de Leyva (Colombia) donde vivió hace cerca de 120 millones de años. Es unos 25 millones de años más antigua que la que se tenía hasta hoy como tal. Fue bautizada como Desmatochelys padillai. Se encontró en depósitos del Cretáceo. Las tortugas marinas descienden de las de agua dulce que se originaron hace cerca de 230 millones de años.

8. Oxígeno mentiroso

Engañoso: la atmósfera terrestre contiene oxígeno porque lo producen las plantas a través de la fotosíntesis. Científicos reportaron que es posible la presencia del elemento mediante procesos abióticos. ¿Qué significa? Que cuando se busque vida en otros planetas podría haber falsos positivos. Eso se desprende del estudio presentado en Scientific Reports. Ese oxígeno es producido por la reacción fotocatalítica del óxido de titanio.

9. El ritmo de la violencia

Los jóvenes que tienen una menor tasa cardíaca en reposo son más propensos a desarrollar violencia criminal años después en su vida, de acuerdo con una investigación presentada en Jama Psychiatry. Esa baja frecuencia ha sido asociada en el pasado a conductas antisociales en niños y adolescentes, pero hasta ahora se vincula a acciones violentas severas.

10. Bacterias en dieta

Dime qué bacterias intestinales tienes y de diré qué debes comer. Sí, un estudio reveló en detalle cómo nuestras bacterias más comunes interactúan durante el metabolismo, sugiriendo que con base en esa configuración podría establecerse una dieta para rebajar peso y reducir el riesgo de enfermedad. Mediante cálculos matemáticos los investigadores logran predecir cómo distintos pacientes responderán a una dieta modificada, con base en las microbioma intestinal. El estudio apareció en Cell Metabolism.

¿Reduce la marihuana el cociente intelectual?

Que sí, que no. Parecemos deshojando una margarita. Que la marihuana hace, daño, que no. Que lo así, que lo hace asá. Y esto lo que pone de presente es la dificultad de difundir la ciencia al tenerse que presentar estudios sin contar la otra cara de la moneda.

Bien, un estudio publicado en agosto sugería que la marihuana reducía en varios puntos y para siempre el coeficiente intelectual de los adolescentes. Un nuevo estudio publicado en Proceedings ot the National Academy of Sciences sugiere que factores relacionados con la clase económica y la vida en el hogar, no el uso de la marihuana, son los que pueden incidir en la caída del CI.

Los investigadores del nuevo estudio no tuvieron acceso a los datos del otro basado en una cohorte de adolescentes neozelandeses. En ves de eso, Ole Rogeberg, economista del Frisch Center en Noruega usó una simulación de computador para demostrar que, en teoría, los mismos efectos sobre el CI podrían ser explicados por los factores socioeconómicos que provocan conductas reductoras del coeficiente. Los nuevos resultados le echan leña al fuego de la discusión sobre los daños permanentes de la marihuana.

“Los tipos de ambientes en los que uno se mueva afectan el CI”, dijo Rogeberg. La buena educación y trabajos retadores pueden mejorar la inteligencia, pero “si la gente no tiene acceso a ellos o se sale de tales ambientes, tenderán a ver una declinación en el CI, y serán además del tipo de personas que tienen a fumar marihuana en la adolescencia”.

El estudio original no descartó la posibilidad de que otros factores pudieran tener un rol en el vínculo entre CI y uso de marihuana, dijo Susan Tapert, citada por LiveScience, neuróloga de la Universidad de California en San Diego, quien no participó en la investigación.

El estudio inicial, de Madeline Meier, Terrie Moffit y Avshalom Caspi de Duke University, se basó en una gran cantidad de datos de una cohorte de 1.037 personas de Dunedin, Nueva Zelanda, seguidos durante más de 3 décadas. El estudio siguió los sujetos desde los 7 años en adelante, sometiéndolos a pruebas de CI, muestras de sangre y entrevistando sus padres y profesores.

La investigación halló que la marihuana disminuía el coeficiente intelectual hasta en 8 puntos en aquellos que consumían mucha marihuana. Esta no tenía efecto si el vicio se cogía en la edad adulta, lo que sugiere que el daño afectaba cerebros en desarrollo.

Pero la clase socioeconómica y la estructura familiar también puede cambiar en el tiempo el CI.

Rogeberg creó un modelo matemático para ver si el efecto aparente de la marihuana podía ser explicado por factores socioeconómicos. Y encontró que sí.

¿Entonces qué?

El ejercicio mantiene bien la cabeza

El ejercicio no solo trae beneficios para la salud corporal, como se ha demostrado por todos los medios. No. También es benéfico para la salud mental. Y eso cuenta si está en la adolescencia.

Un artículo publicado en Clinical Psychological Science exploró si determinados factores sicosociales ayudan a explicar los beneficios de la actividad física en la salud mental de los adolescentes.

El asunto fue examinado por Karin Monshouwer, de Trimbos Institute en Holanda y colegas.

La hipótesis de la autoimagen sugiere que la actividad física tiene efectos positivos en el peso y la estructura corporales, derivando en una retroalimentación positiva de los conocidos y una imagen propia mejorada, incidiendo al final sobre la salud mental.

La hipótesis de la interacción social, de otro lado, sostiene que son los aspectos sociales de la actividad física –como las relaciones sociales y el apoyo entre los miembros de un conjunto- los que contribuyen a los efectos positivos del ejercicio sobre la salud mental.

Los investigadores encuestaron 7.000 estudiantes, de 11 a 16 años de edad. Hallaron que los adolescentes físicamente inactivos o percibían sus cuerpos como muy gordos o muy delgados estaban en más riesgo de internalizar problemas (depresión, ansiedad) y de externalizar otros (agresión, abuso de sustancias). Aquellos que participaban en deportes organizados tenían menor riesgo de problemas de salud mental.

El resultado sugiere que ciertos factores sicosociales –imagen corporal e interacción social- pueden ayudar a explicar al menos parte de la conexión entre la actividad física y la salud mental. Sin embargo, reconocen que otros factores, como los efectos fisiológicos del ejercicio, tendrían que ver también.

“Estos hallazgos son importantes para los determinadotes de políticas y quienes trabajen en el sector de la prevención en salud. Los resultados indican que la actividad física puede ser una herramienta útil para prevenir problemas mentales en la adolescencia.

Cáncer: cómo decirles a sus hijos

Si posee usted los genes que aumentan el riesgo de contraer cáncer de seno ¿se lo diría a sus hijos?

Los nuevos tiempos, de la mano de los increíbles desarrollos científicos, plantean inquietudes insospechadas.

Un estudio encontró que cuando los padres se someten a exámenes para detectar genes que predisponen al cáncer de seno, muchos de ellos están dispuestos a compartir la información con sus hijos, así sean muy jóvenes.

El estudio, publicado en el journal Cancer, reveló además que la mayoría de los papás piensan que sus hijos no se sentirán mal cuando conozcan los resultados.

Para los padres, una de las razones fundamentales para examinar genes cancerígenos hereditarios es entender mejor el riesgo que enfrentarán sus hijos. No obstante, muchos se enfrentan con la difícil decisión de si les dicen a sus hijos más pequeños y cuándo.

En el estudio, Angela Bradbury, del Fox Chase Cancer Center en Filadelfia y colegas entrevistaron 253 papás que tenían tests para mutaciones de dos genes comunes en cánceres de seno, BRCA1 y BRCA2, que pueden ser heredados. Todos tenían hijos menores de 25 al momento de los tests.

Los investigadores les preguntaron a los papás si les dirían a sus hijos sobre los resultados y si decían que sí, cómo creían que reaccionarían sus hijos.

Los exámenes genéticos revelaron que 29% de los padres tenían una mutación del gen BRCA que confieren un riesgo aumentado de desarrollar cáncer de seno. La mayoría de los papás en el estudio compartieron el resultado con al menos uno de sus hijos (334 de 505 hijos).

La mayoría era más dada a reportar los resultados a sus hijos mayores, pero cerca de la mitad de aquellos de 10 a 13 años y aún algunos más jóvenes, fueron informados de los resultados.

Los papás compartían más el resultado cuando no se poseía la mutación, en especial si se trataba de una hija.

¿Se lo diría usted a sus hijos? Se sabe que muchos comportamientos sobre la salud se adquieren en la niñez y la adolescencia y continúan en la edad adulta.

¿Crearía zozobra en sus hijos? ¿Lo asumirían bien en caso de un positivo?