Hoy: se crece más y se vive más

Ser alto podría ayudar a vivir más años hoy en día.

La estatura podría estar ligada a una mayor longevidad, de acuerdo con el libro The Changing Body, presentado la semana pasada. En él, al analizar la relación entre nutrición y desarrollo económico en Europa y Norteamérica desde comienzos de los años 1700, los autores vincularon los cambios en el tamaño, forma y capacidad del cuerpo humano con el cambio económico y demográfico.

La investigación encontró que hace 200 años había diferencias grandes en estatura entre las personas de la clase obrera y la clase alta. En el siglo XIX en Europa, era dramática la diferencia en estatura entre los niños pobres de Londres y los que asistían a la Academia Militar Real de Sandhurst, entre los reclutas del Ejército y los estudiantes que asistían a la Escuela Politécnica en Francia, así como entre los hijos de las familias de la élite y aquellos que crecían en los hogares de personas sin educación en Holanda.

En los años 1780 la estatura promedio de un adolescente de 14 años de la clase obrera era 1,3 metros, mientras que uno de la clase alta medía 1,55 en promedio.

Hoy, cuando los servicios de salud, nutrición, sanidad y educación son más universales, los niños de las clases más adineradas han continuado creciendo más, pero a un ritmo menor que los niños de familias menos favorecidas. La diferencia entre los adultos de ambas clases se ha estrechado a menos de 0,06 metros.

Bernard Harris, uno de los autores, de la Universidad de Southhampton, recordó que hay una relación entre mejorar la salud de los niños y su salud en los años adultos.

Lo hallado podría aplicarse a otras regiones. En nuestro medio, por ejemplo, es claro que los niños de hoy tienen mejor biotipo que sus antepasados y, quizás, eso ha incidido también en que la expectativa de vida sea mayor.