Reviven plantas congeladas hace 400 años

Musgo que revivió, cortesía C. La Farge

Qué fuerza tiene la vida: tras permanecer bajo el hielo cerca de 400 años, plantas volvieron a germinar, reportaron científicos en un artículo en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Esas plantas fueron cubiertas por el glaciar durante la Pequeña Edad de Hielo, un periodo frío entre 1550 y 1850 más o menos.

Un equipo de científicos de la Universidad de Alberta en Canadá exploraba la zona cerca del glaciar Teardrop en Sverdrup, ártico canadiense, cuando notó un asomo de vegetación extraño.

Eran colonias que salían debajo del glaciar, dijo Catherine La Farge, investigadora líder del estudio. En esa región los glaciares se han venido derritiendo de manera acelerada desde 2004, a un ritmo de 3 a 4 metros año, lo que expone terrenos que no veían la luz del día desde entonces.

Las plantas halladas son briofitas, plantas terrestres no vasculares como los musgos. En el Ártico sobreviven inviernos duros y vuelven a germinar al subir la temperatura.

Al llevarlas a laboratorio observaron que de algunos tallos habían brotado nuevas ramas laterales verdes, indicando que se estaban regenerando en el terreno.

Al retroceder, el Teardrop deja al descubierto diferentes especies, incluidas cianobacterias y algas verdes terrestres. Algunas son nuevas para la ciencia.

En la sangre se pueden medir 4.000 compuestos

Creo que todos lo hemos visto: cuando nos mandan hacernos un examen de sangre, en el resultado aparecen dos decenas, máximo, de indicadores o químicos y compuestos que nos midieron.

Parece tan simple la sangre y tan vital a la vez. Dice muchas veces cómo anda nuestra salud.

Bien: luego de tres años de investigación, un exhaustivo estudio encabezado por científicos de la Universidad de Alberta mostró que la sangre contiene más de 4.000 compuestos químicos.

“Hoy, un médico al analizar la sangre de un paciente mira algo así como 10 o 20 químicos”, indicó David Wishart. “Hemos identificado 4.229 que los médicos pueden usar potencialmente para diagnosticar y tratar problemas de salud”.

El estudio fue posible gracias al concurso de más de 20 investigadores de seis instituciones que emplearon tecnología de punta para validar la información.

Los químicos de la sangre son el canario en la mina de carbón, dijo el investigador. “Es lo primero que cambia cuando una persona está desarrollando una condición peligrosa, como el colesterol”.

La base de datos obtenida es de público acceso para que la miren las personas interesadas.

Los investigadores creen que la adopción de la investigación se hará poco a poco por parte de los hospitales, para ir incorporando nuevos protocolos y equipo para unos cientos de los nuevos químicos.

¿Será necesario un examen con todos los compuestos en una larga lista de varias hojas? ¿Cuánto costará? ¿Se sabe qué quiere decir cada uno de los elementos hallados? ¿Se anticipará el diagnóstico de muchas enfermedades? Mucho para responder.

El estudio, The Human FERUM Metabolome fue publicado en el journal de libre acceso Plos One.