Forma del vaso influencia cuán rápido bebemos

Si tomó más de la cuenta, debería echarle la culpa no a la bebida sino… al vaso.

Sí. Angela Attwood y colegas de Bristol’s School of Experimental Psychology reclutaron para dos sesiones experimentales 160 bebedores sociales de 18 a 40 años sin historia de alcoholismo.

En una de las sesiones, bebieron una bebida no alcohólica en un vaso recto o en otro curvo, y una alcohólica en los mismos recipientes.

Los participantes bebían casi dos veces más lento cuando tomaban alcohol en los vasos rectos en comparación con los curvos. No hubo diferencias para las bebidas sin alcohol.

Los investigadores sugieren que la razón podría ser que es más difícil determinar el punto medio de los vasos curvos. Como consecuencia, a las personas les queda más difícil saber cuánto han bebido.

El hallazgo fue corroborado en la otra sesión en la que establecían en imágenes de computador si un vaso con una de las formas tenía más volumen de líquido que el otro.

Los investigadores indicaron que hacer más lenta la ingestión de bebidas tendría un impacto positivo en la persona y a nivel general en la población.

Las moscas beben para olvidar sus penas

Hasta las moscas beben para olvidar, más cuando les han rechazado una propuesta de sexo.

Sí, eso que parecía conducta típica de humanos desesperados y despechados, se observa en las moscas de las frutas también.

Cuando a un macho de estas moscas se le ofrece comida bañada en alcohol o su equivalente no alcohólico, su decisión dependerá de su se ha apareado recientemente o si ha sido rechazado por una hembra.

Aquellos a los que las hembras les han puesto el tatequieto, son más proclives a elegir la comida impregnada con alcohol quizás para olvidar el mal trance.

Es la primera vez, según los investigadores, que se descubre en moscas de las frutas una interacción social que influye en una conducta posterior.

“Es un vínculo sorprendente”, dijo Troy Zars, neurogenetista de la Universidad de Missouri, Colombia, no implicado en el estudio, reportó Science. Entender cómo sucede esto en el cerebro, podría ayudara a explicar con mayor amplitud cómo la conducta que recompensa se refleja allí y cómo el cerebro media en conductas complejas.

Los científicos sabían ya que cuando las moscas de las frutas ingieren alcohol, las conexiones de recompensa en sus cerebros se activan, haciendo que sea una experiencia ‘placentera’.

Por eso, científicos encabezados por Galit Shohat-Phir, de la Universidad de California y ahora en el Howard Hughes Institute, querían determinar si los dos tipos de recompensa estaban conectados en el cerebro. “No esperábamos encontrar este resultado”, dijo.

Los investigadores pusieron 24 moscas macho (Drosophila melanogaster) en una de estas situaciones: la mitad en grupos de cuatro, cada uno con 20 hembras listas para aparearse, permitiéndoles a los machos aparearse con varias. La otra mitad solos, cada uno con una hembra que se había acabado de aparear, haciendo que rechazara cualquier cortejo. Tras 4 días de repetido rechazo, los machos fueron movidos a contenedores con capilaridades con alimento, algunas con alcohol, otras sin él, qen las que podían alimentarse.

Se encontró que los machos apareados rechazaban el alcohol, mientras que los rechazados lo preferían, comentó Shohat-Phir. En promedio, los rechazados ingirieron 4 veces más alcohol que los apareados.

Todo esto es mediado por químicos como el neuropéptido f (NPF): se encontró menos en aquellos que no se aparearon y al reducir el nivel en los que sí, también consumieron más alcohol. Y este responde también por la asociación sexo-alcohol.

En humanos existe un químico similar (NPY) que se ha encontrado que tiene relación con la depresión y el consumo de alcohol y drogas.

Un hallazgo bien interesante.

Foto moscas D. melanogaster apareándose.

Las moscas se emborrachan

Eso de ver personas borrachas es asunto de todos los días y, hoy, casi a toda hora. ¿Pero un animal?

Se sabe que los gatos, por ejemplo, mastican una hierba común que los traba, pero eso está lejos de ser una borrachera provocada por alcohol.

Se acaba de encontrar un animal que ingiere alcohol, aunque por motivos distintos a los de nosotros: la mosca.

No es asunto de despecho, no, revelaron científicos en Current Biology, porque lo consumen por una razón antiséptica.

La larva de la mosca de las frutas como fruta podrida y fermentada. Estos insectos han desarrollado una fuerte resistencia al alcohol por razones claras: tienen que vérselas con parásitos.

Científicos estudiaron dos especies de avispas que ponen sus huevos dentro de la larva de aquellas moscas. Cuando las avispas eclosionan, se comen las larvas desde adentro hacia afuera. Pero cuando las moscas han consumido alcohol extra, a las avispas no es fácil poner sus huevos entre las larvas. E incluso si logran ponerlos e infectarlas, no muchas avispas sobrevivirán en la presencia del alcohol.

En el estudio los científicos encontraron que las moscas buscan el alcohol cuando resultan infectadas, una medicina antiavispas.

Un trago al día también puede afectar

En asuntos de alcohol, el corazón tiene la razón. Claro que nos confunde un poco.

Un metaanálisis del Centre for Adiction and Mental Health sobre la relación entre el consumo de alcohol y la enfermedad de corazón profundizó en el viejo dicho de que una copa de vino tinto al día podría proteger contra las afecciones cardiacas.

“Es complicado”, dijo Juergen Rehm, de ese centro y coautor del estudio aparecido en Adiction.

“Si bien existe una asociación cardioprotectora entre alcohol y enfermedad isquémica del corazón, no se puede asumir para todos los bebedores, incluso en niveles bajos de ingestión”.

Esa condición es una causa común de enfermedad y muerte en el mundo Occidental. Los síntomas son angina, dolor de pecho e insuficiencia cardiaca.

Basados en 44 estudios analizaron 38.627 eventos isquémicos del corazón entre 957.684 personas y “vemos una variación sustancial en los estudios. La asociación protectora puede variar por género, patrones de consumo y los efectos de interés en la salud. Se observaron curvas de riesgo diferenciales pro sexo, con un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad en las mujeres.

Es más: para un individuo en particular, la relación alcohol-enfermedad isquémica no debería aislarse de otras enfermedades provocadas. Incluso en niveles bajos de consumo, el alcohol puede tener efecto nocivo sobre otras enfermedades, como cáncer.

“Incluso un trago al día aumenta el riesgo de cáncer de seno, por ejemplo”, dijo. “Sin embargo, con esa cantidad el efecto neto sobre la mortalidad es aún benéfico. Luego de eso, el riesgo aumenta con cada trago”.

“Si alguien abusa de las bebidas una vez al mes, los beneficios en la salud de la ingestión suave a moderada desaparecen”.

El consumo alto de alcohol es definido como más de 4 bebidas en una ocasión para mujeres y más de 5 en hombres.

Los médicos deberían tener en cuenta al aconsejar a sus pacientes, la constelación de riesgos individuales, como la predisposición familiar a ciertas enfermedades.

Cerveza disminuiría riesgo cardiovascular

Contrario al pensamiento general, la cerveza sí tiene efectos benéficos sobre la salud cardiovascular, demostró un nuevo estudio. Eso sí: con moderación.

Al analizar por separado los beneficios del vino y la cerveza, un estudio de los laboratorios de la Fondazione di Ricerca e Cura Giovanni Paolo II, en Campobasso, Italia, se encontró que ambas bebidas son buenas para la salud.

La investigación, publicada en el European Journal of Epidemiology, utilizando un metaanálisis estadístico, escudriñó distintos estudios conducidos en distintas partes del mundo en los últimos años, con lo cual se pudo analizar datos de 200.000 personas en quienes los hábitos de consumo de alcohol estaban asociados con enfermedad cardiovascular.

Los resultados confirmaron lo que ya se sabía del vino: que dos vasos al día para hombres y 1 para mujeres pueden reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular hasta 31% comparado con no bebedores.

Lo que hace este estudio es agregar los efectos de la cerveza.

Al parecer por primera vez se demuestra el beneficio de esta bebida.

La máxima protección se observó para aquellas con un volumen del 5% de alcohol, ingiriendo algo más de una pinta por día, unos 568 mililitros.

“En nuestro estudio analizamos el vino y la cerveza por separado. Al comienzo se observa una reducción del riesgo cardiovascular con el consumo moderado. Luego, con un consumo mayor, la ventaja desaparece y el riesgo se torna más alto”, explicó Simona Costanzo, autora principal del estudio.

La cerveza y el vino son parte del estilo de vida de muchas personas, reconoció Augusto Di Castelnuovo, de los laboratorios que adelantaron la investigación. Un vaso va bien con comidas sanas, ingeridas en el momento adecuado, con la familia o los amigos. No se trata de beber mucho.

Los datos, tampoco, pueden ser extrapolados a todas las personas. En mujeres jóvenes en edad fértil, aumenta el riesgo de cáncer, lo que se contrapone al beneficio para la salud del corazón.

¿Qué hace que el vino y la cerveza tengan el efecto protector? Ambos contienen alcohol, pero también polifenoles. Falta averiguar más.

Especial fin de semana: un anticonceptivo masculino

El largo camino para detener tanto espermatozoide

Tanto tiempo llevan en uso los métodos anticonceptivos femeninos, que parece algo ligado a la mujer. Parece, no es que tenga que serlo.

Bromean los investigadores sobre contracepción masculina que un método aparte del condón y la vasectomía ha estado a entre 5 y 10 años de ser alcanzado… durante las últimas cuatro décadas.

La píldora masculina. ¿Existirá? ¿Cómo evitar que millones de espermatozoides no cumplan su cometido?

Es el tema que Nia Bai analizó en extenso en Scientific American.

Es que no es fácil. Aparte de ese gran obstáculo, persisten otros dos: la seguridad que toda nueva droga debe cumplir y si, después de todo, los hombres usarán el método, punto este que no parecería del todo imposible considerando que sobre la píldora femenina hubo también resistencia, toda suerte de conjeturas y mucho rechazo desde los campos político y, en especial, religioso.

Que los hombres son machistas y consideran que la mujer es la que debe tomar cartas en el asunto, es tan cierto que mucho porcentaje de los embarazos no son planeados.

Los condones han estado en la escena durante los últimos 300 años. Hoy siguen siendo relativamente baratos y ampliamente disponibles, siendo un 98 por ciento efectivos contra el embarazo fuera de ofrecer buen grado de protección contra enfermedades de transmisión sexual.

Pero vamos al grano: ¿qué tan lejos está la píldora masculina u otro método seguro y reversible? La vasectomía, por ejemplo, puede ser reversible pero tras una complicada y costosa microcirugía que no siempre es exitosa. Pero no es método de prevención: es la esterilización en carne y hueso.

Durante años las mejores promesas residían en un acercamiento hormonal –análogo al anticonceptivo femenino en pastillas- para controlar la producción de hormonas, pero los resultados inconsistentes y los efectos asociados al prolongado uso de testosterona, han hecho voltear las miradas hacia otros sitios.

Los nuevos métodos no hormonales se enfocan en varios nodos en el desarrollo de los espermatozoides, su movilidad y las capacidades de penetración del óvulo. También se trabaja en una especie de vasectomía reversible que involucra bloquear los vasos deferentes con un polímero que se puede disolver luego.

La mayoría de alternativas se dirige a hombres en relaciones estables que buscan un método reversible y confiable de anticoncepción.

Ellos desean hoy tener un mayor control sobre su fertilidad.

En parejas en las que a las mujeres les queda muy difícil la anticoncepción por reacciones del cuerpo, mirar al hombre es la única opción segura: la mitad de los embarazos en E. U. no son planeados y de ellos la mitad termina en aborto.

Pese a la escasez de fondos, el trabajo continúa. Ninguno de los métodos no hormonales alcanza la etapa del ensayo clínico, pero siguen ganando espacio entre los investigadores.

John Amory, de U.W. se ha interesado por ejemplo en el ácido retinoico, un metabolito de la vitamina A esencial para la espermatogénesis, pero en modelos animales el compuesto usado inhibe también una enzima para el procesamiento del alcohol por el hígado. “Y si no existiera el alcohol, no se necesitaría un método anticonceptivo”, bromea el científico, que busca otro inhibidor más específico.

Un avance fue logrado por Debra Wolgemuth en Columbia University al alcanzar la reversión de la infertilidad en ratones con ese método.

Otros laboratorios buscan modos de impedir la habilidad del espermatozoide de localizar y nadar hacia el óvulo, para lo cual se acercan a un grupo de proteínas conocidas como CatSpers, reconocidas por controlar el movimiento de las colas tras la eyaculación. Como esas proteínas sólo aparecen en los espermatozoides, una droga específica tendría pocos efectos colaterales.

Se investigan además otros agentes, como gamendazole y adjunina, que se enfocan en las células de Sertoli dentro de los testículos que son cruciales en el alimento de los espermatozoides. Pero ninguna será probada antes de dos o tres años.

Uno de los métodos curiosos en marcha es impulsado por la activista Elaine Lissner: inhibición reversible de espermatozoides bajo guianza (Risug en inglés). Desarrollado en India, donde se efectúan ensayos clínicos experimentales, involucra una pequeña incisión en el escroto y la inyección de un polímero gelatinoso dentro de los vasos deferentes. El polímero poroso no bloquea el flujo del esperma, pero desactiva los espermatozoides al interrumpir la química de sus membranas.

El polímero se ha logrado disolver en primates mediante un solvente inyectado. Sobre su uso en humanos, no todos están seguros de la efectividad.

¿Y los métodos hormonales? De todas maneras hay que repasarlos. Porque no es que se haya dejado de trabajar.

Un anticonceptivo masculino incrementaría los niveles de testosterona para suprimir la producción de espermatozoides. Esa hormona inhibe la liberación de sos hormonas de la pituitaria (LH y FSH) que controlan la producción de testosterona en los testículos y la espermatogénesis respectivamente, funcionando en equilibrio. Un anticonceptivo que entregue testosterona adicional en la corriente sanguínea envía una señal a la pituitaria para suprimir las hormonas que promueven la producción de espermatozoides.

En las mujeres, la píldora replica el estado natural del cuerpo de infertilidad-preñez y engaña al cuerpo actuando como si estuviera preñado. Los hombres no tienen un tiempo análogo. Desde la pubertad producen espermatozoides hasta la muerte.

Mientras la mujer produce un óvulo por mes, cada latido del hombre entrega unos 1.000 espermatozoides, un serio problema. Pero como dijo Amory a Scientific American, la contracepción masculina no requiere eliminar la producción de espermatozoides. Solo 5 por ciento más o menos son funcionales y muy pocos además sobreviven el largo viaje hasta el óvulo. Al bajar el conteo de espermatozoides a menos de 1 millón por milímetro de eyaculado de los usuales 20 a 30 millones es de facto una condición de infertilidad.

Aunque se les llama la píldora masculina, los anticonceptivos hormonales en desarrollo para hombres son en su mayoría testosterona sintética vía inyecciones, implantes de liberación lenta o gelatinas para ser absorbidos por la piel. La ingestión oral de testosterona es menos efectiva porque la hormona es procesada por el hígado. Agregar progesterona (la hormona sexual femenina) que también suprime la espermatogénesis, a un régimen de testosterona mejora los resultados: una efectividad del 90 por ciento (el éxito de la píldora femenina es del 98%). Por razones no claras aún, existen hombres en los que la supresión de espermatozoides es insuficiente.

En abril pasado se suspendió un ensayo con progesterona sintética y testosterona debido a tasas muy altas de reacciones secundarias, como irritación y acné entre los 321 participantes.

La esperanza es que con el tercio de participantes que pudo completar los 12 meses de inyecciones se encuentran respuestas.

Este año o a comienzos de 2012 se iniciará un ensayo clínico con un implante anticonceptivo liderado por Population Council, de la Universidad de California en Los Ángeles y U. W. Se colocará bajo la piel del brazo y contiene un esteroide sintético modificado que semeja la testosterona pero que no debería tener el mismo efecto de crecimiento de la próstata asociado a veces con tratamientos de testosterona.

¿Usaría usted uno de estos métodos de convertirse en exitosos? Muchos dicen que sí. De hecho una gran encuesta en nueve países de cuatro continentes reveló en 2002 que 55 por ciento sí.

Mientras tanto, el condón y la vasectomía continuarán su camino. Y quizás, esta vez sí sean los últimos 5 o 10 años de esas cuatro o cinco décadas de espera.

Tomado con adaptaciones de Scientific American.

Descubrimientos curiosos

Con alcohol se recuerda. Llama la atención: beber alcohol activa ciertas áreas del cerebro para aprender y recordar mejor, según estudio del Waggoner Center for Alcohol and Addiction Research de la Universidad de Texas en Austin.

La expresión popular de que beber es malo para el aprendizaje y la memoria no es equivocada, afirmó el neurobiólogo Hitoshi Morikawa, pero sólo subraya un lado de lo que el consumo de etanol le hace al cerebro. “Usualmente cuando hablamos de aprendizaje y memoria, sólo nos referimos a la memoria consciente”, dijo. El alcohol disminuye nuestra capacidad de recuperar pedazos de la información, como el nombre de un colega, o la definición de una palabra, o dónde se parqueó el auto por la mañana. “Pero nuestro aprendizaje subconsciente también es aprendizaje y recordación y el alcohol puede, de veras, incrementar nuestra capacidad de aprender”. El estudio, publicado en The Journal of Neuroscience, mostró que la exposición repetida alienta la plasticidad sináptica en una región clave del cerebro y aportó otra evidencia de lo que se cree en la comunidad de las neurociencias: la adicción a las drogas y el alcohol es en esencia un desorden del aprendizaje y la memoria. Bien curioso. (Esta nota no es una invitación a ingerir bebidas alcohólicas).

Moscas listas. La sola invasión de una bacteria hace que una mosca evolucione con gran rapidez y obtenga ventajas. Un estudio demostró que la bacteria del género Rickettsia que infecta la mosca blanca, una peste de importantes cultivos en todo el planeta, como la papa, hace que esta mosca (Bemisia tabaci) evolucione en tan solo seis años: los insectos infectados ponen más huevos, se desarrollan más rápido es más posible que sobrevivan a la edad adulta en comparación con las moscas que no son infectadas, reveló el estudio del College of Agricultural and Life Sciences de la Universidad de Arizona. Curioso contrataque.

Bendito colesterol. El llamado colesterol bueno o HDL, que remueve el exceso de colesterol del hígado, parece tener otra función importante: destruir células cancerosas, de acuerdo con un estudio publicado este mes en Neoplasia. Nanopartículas cargadas con ARN pequeño de interferencia o ARN de silenciamiento para silenciar genes que promueven el cáncer redujeron o destruyeron tumores en el ovario de ratones, por lo que se espera realizar ensayos con personas. Curioso.

Adelgazamiento. Un grupo de investigadores encabezados por John Gunstad de Kent State University parece haber encontrado un vínculo entre la pérdida de peso y una mejor memoria y mayor concentración. El estudio con 150 pacientes demostró que personas intervenidas con operación bariátrica (bypass gástrico) tenían una mejor memoria a las 12 semanas de ser operados. El hallazgo será publicado en el Journal of the American Society for Metabolic and Bariatric Surgery y se convierte en esperanza para personas obesas que sufren de problemas de memoria y la concentración. Curioso.

Especial fin de semana: el cáncer hoy

Un enemigo duro de roer

Con los tiempos que corren en ocasiones se pierde la perspectiva del terreno, aunque, reconocerlo se debe, no todas las cosas cambian mucho de año en año.

¿Se está ganando la batalla contra el cáncer? Difícil respuesta. En Estados Unidos, donde conmemoran los 40 años del Instituto Nacional del Cáncer las conclusiones son ambivalentes. En esas cuatro décadas se han gastado 90.000 millones de dólares en investigación y tratamientos. Cada año el costo de la enfermedad demanda 125.000 millones de dólares, que hacia 2020 serán 157.000 millones. Eso, en un solo país.

El cáncer es un enemigo nebuloso en algunos casos y elusivo en grado sumo. Hoy se reconocen más de 100 formas de cáncer, por lo que es imposible crear modelos uniformes. Para ajustar, en cada categoría los casos individuales presentan innumerables variables, que han permitido pensar en terapias personalizadas, como Provenge, autorizado en 2010.

Aún dentro de un paciente, la población de células en un tumor es muy heterogénea, haciendo improbable que una sola terapia las pueda abarcar a todos”, como explica Bruce Alberts, editor jefe de Science. Han escapado a la detección o acción de los mecanismos que defienden el cuerpo.

El paisaje se complica más al ver que aún no se conocen los mecanismos por los cuales un cáncer se extiende a otros órganos, la temida metástasis, que como explican Christine Chaffer y Robert Winberg, del Whitehead Institute for Biomedical Research y el Massachusetts Institute for Technology “provoca la mayoría de las muertes por cáncer, permaneciendo como uno de los aspectos más enigmáticos de la enfermedad”.

El cáncer es un grupo de enfermedades caracterizadas por el crecimiento descontrolado y la diseminación de células anormales, provocado por factores externos (tabaco, químicos, radiaciones y organismos infecciosos) a internos (mutaciones heredadas, hormonas, condiciones inmunológicas y mutaciones que se presentan por el metabolismo).

En las últimas décadas el estudio de esa enfermedad se ha ido extendido a otras disciplinas, de la genética y la genómica a la inmunología, sabido que el sistema inmune desempeña su papel en la protección frente al mal. “Controla no solo la cantidad del tumor, sino su calidad”, expresaron investigadores en un reciente artículo en Science.

En algunos países, las tasas de mortalidad van en descenso, pero en solo Estados Unidos se esperaban 1.500.000 nuevos casos en 2010.

La situación es mucho más difícil en los países en desarrollo o más pobres, en donde de 10 niños diagnosticados con leucemia 9 fallecen, mientras en Europa occidental la tasa de supervivencia es 85 por ciento.

La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer estimaba el número de nuevos casos en el planeta, en 2008, en 12.667.500, 7,1 millones en países en desarrollo y de ellos 650.100 en Suramérica, región donde se estimó que 386.000 personas murieron por la enfermedad. En el mundo murieron por esa causa 7,6 millones de personas, 28.000 cada día.

Se considera que a 2030, de acuerdo con el reporte Global Cancer Facts & Figures 2011, habrá 21.4 millones de casos nuevos y 13,2 millones por el simple hecho del crecimiento poblacional y el envejecimiento. Unos datos que podrían ir al alza por la adopción del estilo de vida occidental en países en desarrollo: cigarrillo, alcohol, dieta inapropiada, baja actividad física y factores reproductivos.

La disposición de recursos tecnológicos y médicos hace la diferencia entre la vida y la muerte. Y, junto a ellos, los estilos de vida. El citado reporte indica que las diferencias en los tipos de cáncer incluyen variaciones regionales en la prevalencia de grandes factores de riesgo, la disponibilidad y el uso de prácticas médicas como los exámenes, la disponibilidad y calidad del tratamiento y la distribución por edades.

Dos de los cuatro cánceres más comunes en hombres en 2008 (estómago e hígado) y en mujeres (cerviz y estómago) en países en desarrollo estaban relacionados con infecciones, siendo el de estómago relacionado con las infecciones el más común en todo el mundo. Cerca del 15 por ciento de todos los cánceres en el mundo son atribuibles a esa causa, un porcentaje tres veces más alto en los países en desarrollo (26%) que en los desarrollados (8%).

Todos los esfuerzos, toda la afectación y todas las pérdidas a pesar de que se considera que más de la mitad de los cánceres son potencialmente prevenibles, como aquellos vinculados con el tabaco, el alcohol y la obesidad.

Aunque cualquier persona puede desarrollar una de las formas del mal, el riesgo aumenta con la edad. En los países más desarrollados, 78% de los casos nuevos ocurren después de los 55 años o más, en comparación con el 58 por ciento en los países en desarrollo.

Se cree además que un 5 por ciento de todos los cánceres son hereditarios. Esta condición genética, junto con los factores ambientales, responde por la mayoría de todos los casos.

Cada año, 175.300 niños de 0 a 14 años desarrollan la enfermedad, el 80 por ciento de ellos en países en desarrollo, en donde el subregistro es alto por las frecuentes muertes por desnutrición y enfermedades infecciosas.

Células de cáncer de pulmón

Las estadísticas revelan con crudeza la importancia e incidencia de todas las formas de cáncer en la vida moderna. El Foro Económico Mundial enfatizó que el cáncer y otras enfermedades no comunicables (diabetes, cardiovasculares) son una de las tres causas más probables y severas de amenaza a la economía mundial, pese a lo cual se considera que son males subestimados por la comunidad mundial: menos del 1 por ciento de los fondos públicos y privados para salud están destinados a prevenir y controlar el cáncer y esos otros problemas en países de ingresos medios y bajos.

El panorama preocupa, pero la ciencia sigue enfrentando el problema y propone alternativas todos los días. En uno de los últimos anuncios, por ejemplo, Peter Rothwell, del John Radcliffe Hospital y colegas, analizaron pacientes que tomaban una aspirina al día para prevenir enfermedades del corazón y advirtieron que esas personas tenían una menor tasa de mortalidad por cáncer, un hallazgo que se compadece con estudios previos que mostraban que el uso diario de aspirina y otras medicinas antiinflamatorias no esteroides durante periodos prolongados reducían el riesgo de cáncer de colon o la recurrencia de pólipos. La aspirina podría aliviar el riesgo en otros tipos de cáncer.

Un hallazgo casi a la par del descubrimiento de que las células madre en el tejido óseo serían responsables de la metástasis a los huesos de las células cancerosas de próstata y que implicaría otros tipos como el de colon, pulmón y seno, que también tienden a dirigirse hacia los huesos, hallazgo revelado en el journal of Clinical Investigation.

Quizás, dada la complejidad de la enfermedad, ese sea el futuro: soluciones parciales para compartimentos cancerígenos específicos.

Por ahora, mantener el enemigo a raya parece ser el mayor logro, con victorias parciales y la conciencia de que la prevención es condición vital para contenerlo, una alternativa secundaria en países en desarrollo, como el nuestro, con sistemas de salud centrados más en la intervención a posteriori.

Una buena cerveza y un buen cáncer gástrico

Es un placer, pero para algunos no deja de ser riesgoso a largo plazo. Sí, la cerveza, esa bebida milenaria puede complicar la salud de ciertas personas.

Un estudio sugiere que los que ingieren cerveza en exceso y poseen una mutación genética vinculada con el metabolismo del alcohol, podrían enfrentar un mayor riesgo que otras personas de desarrollar cáncer de estómago.

Tal parece que para ellos, beber tres o más latas de cerveza al día (355 ml cada una) incrementa de manera contundente el riesgo de cáncer gástrico no cardial.

El estudio debe replicarse en otras poblaciones, dijo Eric Duell, autor líder del estudio y epidemiólogo en el Instituto Catalán de Oncología de Barcelona, pues es la primera vez que se establece ese vínculo.

Ahora, para los bebedores compulsivos, una prueba para saber si portan esa mutación o deben dejar de beber en caso de que consuma mucha cerveza, aún no está a la vuelta de la esquina.

El estudio analizó la variante rs1230025 en un grupo de tres genes que habían sido relacionados con la digestión del alcohol.

Los investigadores hallaron también que cada factor, la mutación y el consumo intenso de alcohol, eleva por su cuenta el riesgo de desarrollar ese cáncer, aunque no de manera tan marcada. El riesgo era elevado entre los no bebedores con la mutación y entre los bebedores empedernidos que no la poseían.

El hallazgo fue presentado en la reunión anual de la Asociación Estadounidense de Investigación Oncológica.

Este tipo de cáncer es en todo el mundo la segunda causa de muerte por cáncer.

El científico aclaró que hay que considerar que el cáncer gástrico es multifactorial, con muchas causas, por lo que quizás alguien que beba intensamente nunca lo adquiera y hay otros problemas de salud relacionados con él que juegan un papel activo.

Curiosidades y desarrollos de la ciencia

Tengo hambre. En el UT Southwestern Medical Center identificaron una señal cerebral que es suficiente para inducir resistencia a la leptina, problema que disminuye la capacidad del cuerpo de oír, por decirlo así, que está lleno y debería parar de comer. La leptina es una hormona que liberan las células grasas y se sabe que le indica al cerebro llenura o saciedad. Quizás ahí esté la culpa de la gordura de algunas personas. Curioso.

Alcohol y memoria. Hace tiempo atrás, los expertos consideran que el abuso del alcohol es dañino para el funcionamiento de la memoria y puede provocar enfermedad neurodegenerativa. Pero según un estudio nuevo publicado en Age and Ageing, existe evidencia de que el consumo suave a moderado de alcohol puede reducir el riesgo de declinación cognitiva o demencia. La demencia relacionada con el alcohol es de 10 por ciento, pero se halló que aquellas personas de 65 o más años bebedores moderados tenían menos índices de demencia. Bien curioso.

Araña glotona. Las arañas viuda negra se convierten a veces en desperdiciadoras de alimentos. Cuando la comida abunda, en ocasiones atacan presas pese a no estar hambrientas, un fenómeno inusual en el mundo animal. “Son como los humanos cuando tienen mucha comida alrededor, que se vuelven perezosos y desperdiciadores”, dijo el biólogo J. Chadwick en el blog WiredScience. “Cazan alimento que no necesitan y no se lo comen”. Esta araña acostumbra comerse al macho tras la cópula. Muy curioso.

 Potente microscopio. Puede ser el más potente dispositivo desarrollado. Científicos produjeron uno, reportado en Nature Communications, que puede ser empleado para entender la causa de distintas enfermedades. Este rastrea el más pequeño objeto que el ojo puede ver con ayuda óptica, venciendo el límite de difracción, dijeron los científicos de la Universidad de Manchester. Con su uso se puede ver 20 veces más pequeño que con el más poderoso microscopio existente hasta este nuevo desarrollo: 50 nanómetros (5 x 10-8 m) bajo luz normal, más allá del límite teórico para un microscopio óptico. El récord estaba en alrededor de un micrómetro, 0.001 milímetros. Con él se puede ver dentro de las células humanas y examinar virus vivos en gran detalle. Útil y curioso.