Qué arañas tan tramposas

Como en época de Navidad se acostumbran los regalos, qué tal esta nota de ciertas arañas muy dadivosas.

En una especie de arañas de telaraña, los machos a menudo cautivan a sus potenciales amigas hembras con regalos envueltos en seda. El apareamiento parece asegurado y durante el la hembra desenvuelve el regalo en busca de una apetitosa presa. Pero algunos machos, como entre humanos, son inescrupulosos: algunos les ofrecen semillas o el exoesqueleto ya hueco de un insecto.

Frente a tal abuso, ¿cómo escapar de la ira de ellas?

En un experimento, científicos les daban a los machos potenciales regalos, bien una mosca o algo no comestible, como una motita de algodón. A otros se les entregó regalo alguno.

Los que nada llevaron a su pretendida hembra, no tuvieron acceso a lo que deseaban: el apareamiento. Aquellos que sí llevaron el presente, pudieron copular. Pero si el regalo no tenía valor alguno, las hembras pronto se daban cuenta del engaño y desmontaban al macho, lo que no les daba tiempo de transferir el esperma.

El estudio apareció en el journal BMC Evolutionary Biology y fue de María J. Albo et al.

Las hembras preferían machos que les presentaban regalos comestibles. Unos machos saben que no tienen mucho espacio para la acción sin gastar la energía en un regalo real, mientras que ellas ponían la misma cantidad de huevos de machos que les daban regalos reales o de los que entregaban presentes falsos.

Como ambas estrategias parecen ser efectivas, esa conducta tramposa no ha desaparecido y la especie mantiene una buena reserva de padres irresponsables.