Alimentos orgánicos no tendrían ventajas

Son productos más costos y en aras de la salud se justifica la mayor inversión. ¿Qué tan benéficos son las frutas, verduras y derivados orgánicos?

Un estudio de Stanford University acaba de dar su respuesta: no se diferencian de los no orgánicos.

“No hay mucha diferencia si usted es un adulto y hace su elección basado solo en la salud”, dijo Dena Bravata, autora senior de la investigación publicada en Annals of Internal Medicine en la que comparó los elementos nutritivos de uno y otro producto.

No solo no encontraron los científicos evidencias de un mayor valor nutritivo, sino que tampoco hallaron un mayor riesgo en el consumo de las alternativas no orgánicas, aunque el consumo de los orgánicos reduce la exposición a insecticidas.

La popularidad de productos orgánicos no ha dejado de ganar espacio. En Estados Unidos, entre 1997 y 2011, las ventas crecieron de US$ 3.600 millones a US$24.400 millones y no son pocos los consumidores que están dispuestos a pagar un mayor precio.

Y es que a menudo estos productos son el doble de caros que los no orgánicos. En su producción no se emplean pesticidas ni fertilizantes sintéticos, tampoco es rutinario el empleo de antibióticos ni de hormonas del crecimiento.

Bravata y su grupo analizaron estudios publicados a la fecha y encontraron un “cuerpo confuso de estudios, incluyendo algunos no muy rigurosos, que aparecen en publicaciones comerciales”. No hallaron una síntesis comprensiva que incluyera tanto beneficios como daños.

Los científicos analizaron miles de estudio, centrándose en los 237 más relevantes

No encontraron estudios de largo plazo sobre los resultados en la salud de quienes consumen productos orgánicos y de quienes no. Los estudios que incluían casos humanos iban de los 2 días a los 2 años.

Tras analizar los datos, se halló poca evidencia significativa en los beneficios de salud entre ambos tipos de alimentos. No se vieron diferencias consistentes en el contenido vitamínico de productos orgánicos y solo un nutriente, fósforo, fue mucho más alto en estos que en los no orgánicos (no es tan importante dado que pocas personas presentan deficiencia del elemento, dijeron los autores).

Tampoco hubo diferencias en el contenido de proteínas y grasas entre la leche orgánica y la convencional, aunque algunos pocos estudios sugieren que la primera tendría mayor contenido de ácidos grados omega-3.

Y tras toneladas de análisis, como dijo Bravata, no se identificaron frutas y verduras cuyo cultivo orgánico fuera una elección más sana.

Para sorpresa, tampoco se encontraron más amenazas por el cultivo con químicos. Se halló que la producción orgánica tiene 30% menos probabilidad de estar contaminada con pesticidas que la convencional, los alimentos orgánicos no necesariamente son 100% libres de pesticidas.

Solo futuros estudios con personas estudiadas durante varios años podrían entregar más luces sobre los beneficios reales o no de los alimentos orgánicos, una carencia que parece incidir en que hasta ahora no sea claro el beneficio.