Resumen científico de la semana

1. El valor de un buen grito

Puede que un avión esté volando encima de nosotros, el perro ladrando sin parar y el gato peleando pero siempre oiremos el grito de un bebé. ¿Por qué? Una explicación es que los gritos humanos poseen una propiedad acústica única para activar no solo el cerebro auditivo sino también el circuito cerebral del miedo. Para algunos es el timbre, pero hay sonidos iguales y solo el grito humano provoca tal reacción. Eso concluye un estudio publicado en Current Biology.

2. Tiro al blanco

Exitosa resultó la misión a Plutón. Luego de 9,5 años de viaje la nave New Horizons sobrevoló el planeta enano situado a más de 4.700 millones de kilómetros de la Tierra. Los datos enviados comienzan a revelar cómo es ese frío mundo y a cambiar algunas concepciones sobre su conformación, mostrando por ejemplo que mide un poco más de lo que se había determinado a hoy. Tiene además montañas de hielo. La nave siguió de largo adentrándose en la región del cinturón de Kuiper.

3. Claro, había pentaquarks

Un estudio en Physical Review Letters presentó el descubrimiento en el Colisionador de Partículas del Cern de una clase de partículas, los pentaquarks. En verdad no es una partícula, es una forma de agregar los quarks, componentes fundamentales de los protones y neutrones, la materia ordinaria de la que estamos hechos, una composición que no se había logrado ver aunque estaban predichos por la teoría.-

4. Un macho inteligente

El macho de la araña viuda negra Latrodectus hesperus, de Norteamérica, destruye el nido de la hembra enrrollándose en él para desestimular a otros machos que buscan aparearse con ella. Una telaraña en mal estado habla mal de la calidad de esa hembra. El estudio apareció en Animal Behaviour. La hembra se comunica vía vibraciones de su red y feromonas, siendo su telaraña un complejo centro de información en la que los machos pueden leer hasta la edad.

5. Con parche, por favor

Olvídese de los pinchazos. Bueno, aún no pero parece que llegará el día. Un estudio publicado en Biomaterials reporta que un sistema de microagujas que se disuelven en la piel y que están en un parche, adherido a ella mostró que protegía más que una vacuna tradicional. Son microagujas de un ácido que amortigua las coyunturas y se disuelven en agua. El ensayo, con la vacuna contra la influenza resultó prometedor.

6. Bacterias tramposas

Ha sido una larga lucha. Ellas por entrar, uno por eliminarlas. Un estudio de las bacterias patogénicas que viven en la cavidad nasofaríngea reveló que la forma de esos microorganismos ha variado en el tiempo, de bacilo a coccus, un cambio que pudo producirse para mejorar su forma de escabullirse en el cuerpo sin ser detectadas por las defensas del sistema inmunitario. El artículo apareció en Plos One. Hay que recordar que las infecciones respiratorias son la tercera causa de muerte en el mundo.

7. Un lindo pajarito

Una nueva especie de dinosaurio emplumado es la más grande descubierta hasta ahora. Vivió hace 125 millones de años y aunque se han hallado otros con alas, este es el que presenta la estructura más compleja de plumas. Se encontró en China y es pariente del afamado velociraptor, según el estudio publicado en Scientific Reports.

8. Memoria lenta

Un gen relacionado con la transmisión sana de información en el cerebro fue presentado en un artículo en Molecular Psychiatry. Se trata de una mutación vinculada a la velocidad de procesamiento, por lo que su hallazgo podrá tener a largo plazo implicaciones en el estudio de enfermedades cognitivas relacionadas con la edad, como el alzheimer y la demencia. Esa clase de hallazgos no ha sido fácil hasta ahora y de ahí la novedad.

9. El mellizo de Júpiter

Astrónomos identificaron un planeta tipo Júpiter en un sistema solar con la característica de que se encuentra de su estrella a la misma distancia que Júpiter está del Sol, lo que abre la posibilidad a la existencia de un sistema planetario parecido al nuestro. Esa estrella, HP 11915, tendría una edad, también, muy similar a la del Sol. Todo es posible. El estudio apareció en Astronomy & Astrophysicas.

10. Nuestras primitivas manos

Un estudio publicado en Nature sugiere que nuestras manos han evolucionado muy poco desde que la especie se separó de los chimpancés, no habiendo sido sometida a una presión selectiva durante la época del uso de herramientas de piedra. Un descubrimiento sorprendente. En los gorilas, nuestros ancestros humanos y nosotros los cambios han sido mínimos, a diferencia de chimpancés y orangutanes.

Esos olores que atraen

Dime a qué hueles y te diré a quién le interesas. El olor es un mensajero instantáneo de intercambio de información entre individuos, pero hasta ahora no se conocía que también los pájaros sacaban ventaja de esa información.

Un investigador de Michigan Satate University acaba de mostrar que en efecto estas aves se comunican mediante los olores, que predicen el éxito reproductivo. El estudio apareció en Animal Behaviour y se enfoca en los compuestos volátiles en las secreciones del proceso de aseo.

Las glándulas del acicalamiento se encuentran cerca a la cola. Los pájaros extraen aceite de ellas y lo frotan en sus plumas y patas. Se pensaba que esta actividad solo buscaba alargar las plumas. Danielle Whittaker, del Centro Beacon para el Estudio de la Evolución en Acción y su equipo han mostrado que en verdad juega un papel clave en mostrar la salud reproductiva.

“El estudio muestra una conexión fuerte entre la forma como las aves huelen cerca del comienzo de la temporada de apareamiento -cuando escogen pareja- y su éxito reproductivo para toda la temporada”, dijo. “Simplemente, los machos que huelen más a machos y las hembras que huelen más a hembra tienen un mayor éxito”.

Hasta ahora se había asumido que los métodos de comunicación y selección de pareja eran visuales y acústicos. Al estudiar los juncos de ojos oscuros, los científicos compararon cuál forma era más efectiva, si las señales químicas o el tamaño y el plumaje atractivo.

Los resultados revelaron que el olor individual se correlacionaba con el éxito reproductivo mientras el tamaño y el plumaje eran menos confiables. También se encontró que las hembras hacían múltiples decisiones basadas en cómo sus potenciales parejas olían.

“Basadas en el olor, las hembras parecían estar no solo eligiendo macho sino que también varias veces seleccionaban distintos machos para la crianza de los polluelos”, dijo Whittaker. “Muy interesante resultó que los machos ‘traicionados’ por la hembra tenían mayores niveles de un olor tipo hembra”.

Los investigadores creen que los olores sirven como faros para los niveles hormonales, la condición actual y la salud en general, así como sobre el respaldo genético.

Foto cortesía Nicole Gerlach Michigan State University

El sorprendente pez que prefiere yo con yo

Esta es la historia del pez que se aparea consigo mismo aunque a veces hace trampa: el killifish de los manglares, quien parece estar un paso delante de nosotros.

Este pez vive en estanques que son proclives a secarse, por lo que puede vivir en tierra por meses, a menudo dentro de huecos en los palos, en donde sobrevive respirando a través de la piel.

Es también uno de los dos vertebrados –el otro es el pariente cercano el pez ocellated rivulus- que pueden autofertilizarse.

Estas capacidades dan paso a una sociedad peculiar compuesta de grupos de clones que competen uno contra el otro por la supervivencia.

Muchos animales son hermafroditas, con órganos masculinos y femeninos a la vez, pero también tienden a aparearse con otros para mezclar un poco sus genes. Este killifish no. Los adultos poseen ovarios y testículos, así que cuando quieren reproducirse liberan esperma y huevos a la vez. Luego de que estos son fertilizados, los ponen en la grava.

La constante autofertilización dice que pierden toda variación genética. Aquellos que se han fertilizado por unas pocas generaciones se convierten en homocigotos: tienen dos copias idénticas de cada gen, por lo que dentro de cada población existen unos cuantos grupos de killifish genéticamente idénticos, cada uno clonado por un ancestro distinto.

Pese a ello, algunas poblaciones tienen unos pocos machos. Y aunque la autofertilización es la norma para los hermafroditas, ocasionalmente se aparean con un macho. Con eso distintos grupos clonales intercambian genes, usando machos como intermediarios.

Los peces en estas poblaciones no son homocigotos, pues tienen dos versiones distintas de sus genes.

Pese a ello, la mayor parte del tiempo no hay machos, sólo grupos de clones de hermafroditas, grupos que pueden ser muy diferentes, con tasas de crecimiento y número de descendientes distintos.

En Animal Behaviour, Mathew Edenbrow y Darren Croft de University of Exeter en el Reino Unido querían averiguar si pese a todo esto los grupos diferían en sus personalidad y hallaron que algunos son más maleables que otros, siendo más notorio en los jóvenes. Esto es una ventaja para acomodarse a los ambientes cambiantes.

Fuente: new Scientist

Silencio que las ballenas quieren hablar

¿Aló, con la ballenita? Sabido es que las ballenas hablan, hablan dentro del mar y tienen un amplio repertorio. Y como los humanos, desarrollan sus dialectos, que varían de lado a lado del océano.

Cuando nadan juntas, las ballenas de esperma ejecutan patrones hacia otras, llamados codas. Hallazgos recientes sugieren que no sólo distintas codas significan algo diferente, sino que una ballena puede distinguir cuál es la que está hablando, basándose en las propiedades del sonido de las codas.

Las ballenas del Pacífico y del Caribe tienen diferentes repertorios de codas, tal como un dialecto regional, pero los cinco llamados habituales –un patrón de cinco clics espaciados, parecería tener una función universal de identidad dado que es usado por ellas en todos los mares.

El descubrimiento fue publicado en Animal Behavior por Ricardo Antunes, Jonathan Gordon y otros.

La gran amenaza de estas ballenas es la polución humana, recuerdan los investigadores. No sólo se arrojan toxinas al mar, sino que aumenta la polución sonora, entre otras razones por el incremento del tráfico marino, las explosiones submarinas en busca de petróleo y los sonares militares, que contribuyen al ruido del océano que enmascara la comunicación entre los cetáceos.

Shane Gero, uno de los científicos, que ha viajado continuamente a Dominica a estudiar las ballenas de esperma, recuerda que las ballenas viven en un mundo sensorial totalmente distinto, pueden sumergirse hasta 1.000 metros y necesitan del sonido para comunicarse y navegar en la oscuridad.

Las ballenas viven en unidades sociales matriarcales, compuestas por madres, hijas y abuelas. Cuando los machos alcanzan la adolescencia, son separados del grupo y viajan a los polos, hasta que están listos para procrear. Por eso no se sabe tanto de ellos, como sí de las hembras.

Las ballenas cuidan las crías de otras mientras esta se sumergen, formando una comunidad fuerte. Son nómadas, por lo que lo más importante en sus vidas son las demás.

Ya se sabe que hablan.

Me gustan los ganadores

Vamos a ver qué macho gana, podría ser lo que dice la hembra de cangrejo de río (Procambarus clarkii). Sí, es que ella espía a los machos que pelean, para elegir su pareja, en un caso que muestra desconocidas capacidades de discriminación en un invertebrado.
No es raro que las hembras de muchas especies animales escojan lso machos dominantes como parejas, pero su capacidad para detectar el estatus jerárquico de ellos no es bien entendida por la ciencia.
Científicos de la Universidad de Firenze (Italia) reportaron en Animal Behaviour que las hembras de aquel cangrejo de río espían las peleas de machos y usan tanto su olfato como la vista para reconocer la identidad del ganador.
Cuando una hembra fue expuesta a dos machos, estuvo más tiempo con el dominante en vez del subordinado, lo que sucedió sólo cuando era expuesta a dos machos que había olido y visto previamente, lo que sugiere que reconocen los ganadores como individuos y no como dominantes genéricos.
Sorpresas te dan los animales.