Ciencia para reír un rato: los Ig Nobel

Los riesgos mentales de poseer un gato o las propiedades curativas de un tampón… nasal. O estudiar hacia cómo están alienados los perros cuando orinan.

Investigaciones que recibieron este año los premios Ig Nobel que entrega la revista Annals of Improbable Research con algunas dependencias de la universidad de Harvard.

Sí, los Ig Nobel, conocidos por premiar investigaciones serias que al comienzo hacen reír, pero después… ponen a pensar.

¿Quiénes fueron los ganadores 2014 de estos galardones entregados la semana pasada?

Hynek Burda de la Universidad Checa de Ciencias d ella Vida en Praga y colegas recibieron el premio por su investigación en la que tras analizar 70 perros concluyeron que mientras defecaban u orinaban los perros a veces alinean su cuerpo con el eje geomagnético de la Tierra.

Kiyoshi Mabuchi y colegas obtuvieron el reconocimiento en física por un estudio que midió la cantidad de fricción entre un zapato y una cáscara de banano y entre la cáscara y el piso cuando una persona se para en aquella.

Un estudio sobre qué pasa en el cerebro de aquellos que dicen ver a Jesús en una tostada quemada mereció la distinción en neurociencias para el sicólogo Kang Lee, de la Universidad de Toronto y colegas. Esa situación, concluyeron puede ser una función normal del cerebro. El estudio fue publicado en Cortex en abril.

En salud pública el premio fue compartido por tres grupos:

Jaroslav Flegr, de la Universidad Charles en República Checa y colegas cuyo estudio sugiere que la toxoplasmosis puede provocar cambios de personalidad en mujeres jóvenes y, en otro estudio, aumentar el riesgo de esquizofrenia en hombres.

Por su parte Lisa Seyfried de la Universidad de Michigan y colegas descubrieron que 41% de 750 pacientes con mordeduras por gatos se deprimen, una extraña correlación según el coautor David Hanauer.

Un tampón nasal a partir de tiras de carne de cerdo que curó una hemorragia nasal en un niño con problemas serios de salud ganó el Ig Nobel de Medicina. Fue realizado por James Dworkin de Michigan State University.

Los ganadores son seleccionados por los editores de Annals of Improbable Research. Esta vez se recibieron cerca de 9.000 nominaciones.

En Sicología ganaron Peter Jonason y colegas por haber hallado evidencias contundentes de que quienes se levantan tarde son más manipuladores y hasta con tendencias sicópatas que quienes lo hacen temprano.

En nutrición Raquel Rubio y colegas por la caracterización del ácido láctico aislado en las heces de bebés como potencial probiótico para cultivos de salsas fermentadas.

El premio Ártico fue para Eigil Reimers y colegas quienes estudiaron cómo los renos reaccionan ante humanos disfrazados de osos polares.