Échele ojo al acetaminofén

Ojo con el acetaminofén. Muchos lo prefieren sobre la aspirina y en condiciones normales, cuando se trata de tratamientos cortos, no importa tanto. Pero si hay ciertos estados cardiacos…

Un informe de Harvard Medical School cita un reciente estudio suizo que revela que ese medicamento no sería tan inofensivo.

Muchos lo ingieren como alternativa sana a la aspirina y las drogas antiinflamatorias no esteroides (AINE) como el ibuprofeno, pero el grupo suizo en un estudio pequeño encontró efectos del acetaminofén en la presión arterial de quienes padecen enfermedad arterial coronaria, lo que incluye aquellos con angina (dolor de pecho con el ejercicio o el estrés) y quienes han sido sometidos a bypass o angioplastia. También entre quienes han sido diagnosticados con obstrucción arterial por el colesterol.

Tras la retirada de Vioxx del mercado en 2004, los analgésicos quedaron en la picota excepto el acetaminofén, por lo que pudo haber un mayor uso.

Esta droga sienta mejor al estómago que la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroides y es quizás una buena opción para quienes toman warfarina. Pero como es tan usada y percibida como segura se toma sin pensar en sus consecuencias, por ejemplo problemas del hígado y rechazo de órganos trasplantados.

Si usted tiene enfermedad cardiovascular, está bien que tome acetaminofén antes que un AINE para una fiebre, dolor de cabeza u otro problema ocasional, pero si necesita calmar todos los días el dolor de la osteoartritis o la artritis reumatoidea no es una mejor opción que un AINE y puede elevar la presión.

Medicina para el dolor lo puede despachar del todo

Tómese esa pastillita para el dolor de cabeza y… ¡desaparezca para siempre! Sí. Analgésicos de uso común para la inflamación pueden aumentar el riesgo de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular o muerte, sugiere una revisión de investigaciones existentes.

Investigadores suizos analizaron los resultados de 31 ensayos sobre medicamentos antiinflamatorios no esteroides (los llamados Aine) y concluyeron que se debe considerar el riesgo cardiovascular antes de recetar cualquiera de ellos.

“Se usan mucho en todo el mundo para tratar el dolor y la inflamación”, dijo Gregg Fonarow, de la American Heart Association y profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles.

“Varios estudios han mostrado que muchos de estos agentes se asocian con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, sobre todo cuando se usan en dosis más altas y por periodos más largos, pero sigue habiendo incertidumbre en cuanto a la magnitud del riesgo y cómo el riesgo cardiovascular podría variar con los distintos Aine”, dijo Fonarow, que no participó en el estudio.

Todos los medicamentos estudiados aumentaban el riesgo de eventos cardiovasculares, pero la magnitud del riesgo es pequeña en términos absolutos, de cerca de un evento cardiovascular por 100 pacientes-años de seguimiento, agregó Fonarow.

“En muchos pacientes, los beneficios podrían superar el riesgo y se pueden tomar otras medidas para reducir el riesgo cardiovascular”, aseguró.

El informe aparece en la edición en línea de la revista BMJ.

En 2004, el Vioxx (rofecoxib), una clase de AINE llamada inhibidores de la COX-2, se retiró del mercado debido a su vínculo con un mayor riesgo de ataque cardiaco.

Ahora, un equipo liderado por Peter Juni, del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna, revisó 31 ensayos que incluyeron a 116,429 pacientes.

Entre los analgésicos que tomaban los pacientes se encontraban naproxeno, ibuprofeno, diclofenaco, celecoxib, etoricoxib, rofecoxib, lumiracoxib o un placebo.

En general, el número de eventos cardiacos entre pacientes que tomaban AINE fue bajo. En 29 ensayos hubo 554 ataques cardiacos. En 26 ensayos, se informó sobre 377 accidentes cerebrovasculares y en 28 ensayos murieron 676 personas.

En comparación con los pacientes que tomaban un placebo, los que tomaban rofecoxib y lumiracoxib tenían el doble de riesgo de ataque cardiaco, mientras que los que tomaban ibuprofeno tenían más de tres veces el riesgo de accidente cerebrovascular. Los mayores riesgos de muerte cardiaca se asociaron con el etoricoxib y el diclofenaco, donde el riesgo fue unas cuatro veces mayor que para el placebo, encontraron los investigadores.

El naproxeno, señalaron, pareció ser el medicamento menos dañino.

“Aunque sigue habiendo incertidumbre, existe poca evidencia que sugiera que alguno de los fármacos investigados sea seguro en términos cardiovasculares. Se debe tomar en cuenta el riesgo cardiovascular al recetar cualquier medicamento antiinflamatorio no esteroide”, concluyeron.