Agresividad verbal se mide por los dedos

La agresividad podría estar escondida en la vida de la persona antes de nacer. De acuerdo con un estudio que determinó que la exposición prenatal a la testosterona tiene que ver con la agresión verbal tanto en hombres como en mujeres.

El estudio publicado en el Journal of Communications vincula esos dos elementos y según los autores es el primer estudio que examina la proporción de los dedos de la mano como determinante de una característica de la comunicación.

Los investigadores de las Universidades de Nueva York, Tennessee y Michigan State predijeron un factor neuroendocrino, la testosterona prenatal, podría conducir a una mayor agresión verbal. Para comprobarlo, Allison Shaw, Michael Kotowski, Franklin Boster y Timothy Levine usaron la medición 2D:4D, la relación del tamaño del segundo dígito (dedo índice) y del cuarto (dedo anular) para medir la exposición a la hormona. El método involucra medir cada dedo de donde se une a la palma de la mano a la punta.

La relación es una medida de la exposición prenatal a andrógenos como la testosterona.

A los participantes además se les fotocopió cada mano con la palma y dedos extendidos. Llenaron luego una escala de agresión verbal, así como un inventario de personalidad y una escala argumentativa.

Los hallazgos sugieren que hombres y mujeres con relaciones 2D:4D menores se reportaban como más agresivos, una característica necesaria en ciertas situaciones pero nociva en muchos otros en la vida y las relaciones personales.

El hallazgo podría ser útil para tratar a las personas más proclives a agredir verbalmente.