Llegan noticias de un mundo raro: cometa ISON

El reaparecido cometa visto así el lunes

Vivo y coleando reapareció el cometa ISON luego de estar sumergido en el resplandor solar. Fue avistado por un astrónomo aficionado con su telescopio de 11 pulgadas.

El cometa del siglo ha sido llamado así desde su descubrimiento por el brillo que tenía en ese momento mucho más allá de la órbita de Júpiter. Se dijo que podría ser observado casi a plena luz del día. ¿Pero, sí será?

Las expectativas están latentes aunque las dudas persisten. Ya lo había dicho hace un mes el astrónomo de la Universidad de Antioquia, Ignacio Ferrín: permaneció tanto tiempo sin aumentar de brillo que esa característica permitiría afirmar que no será tan brillante.

El cometa reapareció y lo observó Bruce Gary en Arizona, Estados Unidos. No está muy brillante. Entonces, todos se han puesto a pensar. Un cometa muy brillante en agosto significaría un cometa muy brillante en diciembre.

El ISON pasará muy cerca del Sol a fines de noviembre. Si sobrevive a ese encuentro tan cercano (algunos han perecido en ese acercamiento, otros han sobrevivido), debe aparecer visible al ojo desnudo. Pero ¿con un brillo similar al de la Luna?

El cometa tiene ahora un brillo menor al que se esperaba. El experto Alan MacRobert comentó incluso en Skky&Telescope: “… comparado con la primera fórmula que hizo que astrónomos predijeran que sería un gran cometa a simple vista antes del amanecer a comienzos de diciembre… la versión corta: el cometa podría ser aún muy llamativo o podría ser que nunca se viera a simple vista”. Tal es la incertidumbre.

Se espera que en una o dos semanas el cometa se pueda apreciar en pequeños telescopios y el derrotero en los siguientes dos meses sería:

Septiembre y octubre: debe aparecer frente a la constelación Leo. Pasará primer cerca a la brillante estrella Régulo y luego cerca a Marte.

Hallan galaxia vecina que no se había dejado pillar

A veces resulta más fácil conocer personas lejanas que los propios vecinos. Y con el telescopio espacial Hubble se han hallado galaxias formadas apenas 400 millones de años tras el Big Bang.

El asunto es que a tan solo 5 o 6 millones de años luz fue encontrada una vecina, la galaxia Leo P, según publicación en The Astronomical Journal. Lo extraño es que parece que no ha interactuado con otras galaxias, como sí lo hacen muchas otras.

Se trata de un entre la casi docena de galaxias que no andan en enjambre alrededor de la Vía Láctea ni de su masiva hermana Andrómeda, que han sido muy observadas para conocer sus galaxias acompañantes.

Pero galaxias que andan solas como Leo P son difíciles de hallar porque son débiles y distantes. Esta parece haber llevado una vida serena, sin los disturbios que provocan los jalones de otra galaxia. “Es producto de un ambiente sedado, lejos de grandes galaxias”, en palabras de Ricardo Giovanelli de Cornell University, uno de los astrónomos que participó en el descubrimiento.

Primero se encontró una nube de hidrógeno con el radiotelescopio de Arecibo y luego se confirmó con telescopios ópticos en el Kitt Peak National Observatory en Arizona, que identificó estrellas individuales en la galaxia.

Mientras nuestra galaxia posee miles de millones de galaxias, Leo P posee unos cientos de miles, aunque se detectó que está activa produciendo más: se hallaron brillantes estrellas azules y una región de gas ionizado que indica la presencia de una estrella joven luminosa

La galaxia se encuentra hacia Leo y la P indica prístina, pues ha sido poco tocada por otras galaxias. En su hallazgo, se indicó, se contó con suerte de que tuviera estrellas azules brillantes, pues si no hubiera pasado desapercibida.

En la foto, la galaxia.

Si eres rudo, no consigues chicas

Las hembras patinadoras del agua rechazan a menudo los pretendientes más persistentes y agresivos y prefieren los machos que no son tan cansones ni pegajosos, según una nueva investigación.
Estos insectos, de la familia Garridae, se encuentran por lo general deslizándose sobre las aguas de los arroyos. Los grupos de machos menos insistentes se aparean más que aquellos altamente agresivos sexualmente, reveló el estudio conducido por Omar Tonsi Eldakar de Arizona Research Laboratoriesde la Universidad de Arizona.
La investigación contradice estudios que hablan de que los machos más agresivos sexualmente son los más exitosos en reproducirse, dijo Eldakar.
“A los chicos agradables no siempre les va bien”, agregó. “Hemos demostrado que es posible que los machos más calmados tengan una ventaja”.
Para John Pepper, co autor, “si los otros estudios fueran una representación real de la naturaleza, esta debería estar sobreplagada de machos súper agresivos y no es así”.
En los estudios previos, las hembras no fueron capaces de salir de áreas pobladas por machos agresivos sexualmente.
Simulando una situación más natural, el estudio mostró que las hembras patinadoras del agua se alejaban de las áreas donde eran acosadas por los machos y preferían copular en sitios donde los machos no las perseguían con tanta insistencia.
El nuevo estudio explica porqué los machos súper agresivos son una minoría en el mundo de los patinadores de agua, dijo Pepper, profesor de Ecología y Biología Evolutiva. Los grupos integrados por hembras y machos menos agresivos tenían en total más éxito en el apareamiento.
Los hallazgos respaldan la idea de que la selección natural actúa simultáneamente sobre individuos y grupos de individuos, explicó.
La foto es cortesía de Omar Tonsi Eldakar.

Las flores buscan el cielo

Suben. Y suben rápido. Se ha visto en Los Alpes europeos. Y en otros sitios. Las plantas están floreciendo a mayores alturas, a medida que la temperatura sube, según una investigación de la Universidad de Arizona en Tucson.
Los rangos de floración de 93 especies se movieron hacia colina arriba de 1994 a 2003, tan solo 10 años, comparadas con los 10 años previos. Durante esos 20 años, las temperaturas del verano en la región se incrementaron cerca de 1 grado centígrado.
Theresa Crimmins, del Centro de Información de Tierras Áridas de esa universidad, junto a su esposo, el climatólogo Michal Crimmins y el naturalista Dave Bertelsen, recorrieron la región de Finger Rock una o dos veces a la semana para registrar qué plantas florecían.
Los datos revelaron que algunas especies florecían más hacia arriba que antes y otras dejaron de florecer a menores elevaciones. Algunas especies se comportaron de las dos maneras.
En la foto de David Bertelsen se aprecia la planta miniatura Eriastrum diffusum, una de las que está floreciendo a mayores alturas en las montañas de Santa Catalina en Arizona.