Si… los tenían los egipcios

Resulta interesante conocer de vez en cuando detalles de la vida en las antiguas ciudades, cuna de grandes civilizaciones que forjaron lo que es hoy la Humanidad. ¿Cómo vivían?
En Egipto, por los años 1630 a 1520 antes de Cristo, hubo una ciudad, Tell Edfu, situada en el camino de las actuales ciudades Luxor y Aswan.
En ella, arqueólogos de la Universidad de Chicago con Nadine Moeller a la cabeza, encontraron lo que pudo ser el centro de la floreciente urbe, y los silos en los que se almacenaban los granos traídos del fértil Nilo.
Los granos, precisamente, mostraban el poderío del faraón y servían como moneda y para la alimentación.
Los silos hallados son al menos siete, redondos, levantados con adobes de barro y un diámetro de 5,5 a 6,5 metros, los más grandes hallados hasta ahora en la zona céntrica de una ciudad egipcia. Se encuentran junto a la sede administrativa.
Es que en esas urbes habitaban desde los burócratas locales, hasta los sacerdotes, los artesanos y los agricultores.
El diseño de la entrada al lugar, indicaría que allí estaba el palacio del gobernador, lo que fue típico en los pueblos de las provincias.
La foto muestra los silos. Cortesía de la U. de Chicago.

Eso era cuento viejo entre nosotros

Cualquiera que haya estado en una tradicional clase de Historia en el colegio, escuchó al profesor decir que la sífilis había venido con los españoles, que se las habían transmitido a los nativos americanos.
Un estudio de la Universidad Nacional concluye que esa mortal enfermedad, para entonces, estaba en la región hace 5.000 años.
Esta enfermedad es transmitida por el Treponema pallidum y se adquiere por contacto sexual y la madre la puede transmitir al feto hasta el quinto mes de embarazo.
En sus primeras manifestaciones, ataca la piel o las mucosas. En estado avanzado, compromete órganos como el hígado y el corazón.
Uno de los rasgos de la sífilis de tercer grado es la caries Sicca, lesión que fue encontrada en restos precolombinos hallados en lo que es hoy la hacienda Aguazuque en Soacha (Cundinamarca).
Los profesores Gonzalo Correal, Javier Burgos, Camilo Arregocés y Hugo Sotomayor encontraron ese clase de lesiones en los fósiles.
Los hallazgos dan un voto a la hipótesis que habla de que la sífilis coexistieron en Europa y América, a donde llegó quizás, solo quizás, por el estrecho de Bering.
En la foto se aprecia un caso moderno de sífilis terciaria en la boca.

Pelea por mujeres: eso no es nuevo

Si usted encontrara un viejo cementerio con decenas de esqueletos de personas que vivieron hace cerca de 7.000 años y la mayoría fueran hombres, ¿qué se le ocurriría?

Se encontraron restos de mujeres, pero no pertenecían al pueblo. Las osamentas de los lugareños pertenecían a niños y hombres adultos. ¿Por qué?

Alex Bentley, de Durham University, junto a un grupo de investigadores analizó los hallazgos en Talheim, al sudeste de Alemania y dedujo por los análisis en dientes y huesos, que se trató de uno de los primeros saqueos en busca de… ¡mujeres!

En esa región y en esa época, debía haber recursos suficientes para todos. Si una tribu atacara a otra, las razones tendrían que ir más allá.

Algunos presentaban signos de haber sido abatidos con golpes en el cráneo y luego rematados. Otros pudieron morir alcanzados por flechas mientras trataban de huir.

Y aunque hay hallazgos documentados de confrontaciones entre pueblos en la antiguedad, se dieron por sobrepoblación, recursos o expansión de los dominios.

Mujeres para asegurar y aumentar la descendencia pudo ser una buena razón para el ataque en esos tiempos pre históricos. Si hoy en día, en cualquier bar se arma una pelea por un piropo a la pareja de alguien o un coqueteo descarado, no es descabellado pensar en que pudo suceder en aquellos remotos días.

El informe de Bentley, que trabajó con científicos del University College London y la Universidad de Wisconsin, apareció en Antiquity.