Agarren flotador

Para rascarse la cabeza: la cobertura de hielo en el Ártico alcanzó la mínima extensión del año en septiembre de 2007 y presentó el segundo registro más bajo desde el advenimiento de los estudios satelitales, reportó el Centro de Datos del Hielo y la Nieve en Boulder, Colorado (E. U.)
Las observaciones refuerzan la tendencia negativa durante el verano en los últimos 30 años. La marca más baja para un septiembre fue en 2005.
El hielo cubría del 50 al 60 por ciento del Ártico en marzo, fin del invierno septentrional, pero en el invierno de este año apenas llegó al 30 por ciento.
¿Efectos del calentamiento global? Uhmmm…. no huele nada bien.
En la foto cedida por la Nasa, se observa la cobertura de hielo en el Ártico, tomada por el satélite Aqua

Cuando el hielo dice la verdad

No caben dudas. La quema de carbón en Norte América y Europa sí afecta la salud de las capas polares y sus ecosistemas, de acuerdo con un estudio publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences. Pero, saben qué, los investigadores liderados por Joe McConnell, del Laboratorio de Química de Ultra-trazas, se encontraron con una inesperada sorpresa:
Al analizar un bloque de hielo extraído del Ártico, los contaminantes encontrados no coincidieron con los mayores picos de actividad industrial de los años 60 y 70.
De hecho, “la polución en el hielo de Groenlandia era más alta hace 100 años cuando las economías de aquellos países se basaban en el carbón, antes de que se introdujeran tecnologías más limpias”.
En el hielo se encontraron metales pesados tóxicos como el cadmio, el talio y el plomo en niveles más altos de lo pensado.
En la foto se observa un bloque de hielo analizado en laboratorio. Cortesía de la NSF.