Mamuts ayudarían en las salas de cirugía

Aunque se extinguieron hace miles de años, los mamuts vienen en ayuda de la medicina moderna, de acuerdo con un artículo publicado en Biochemistry.

Una proteína de la tolerancia al frío que tenían esos animales prehistóricos puede ser la próxima ayuda en aquellas intervenciones quirúrgicas que requieren inducir hipotermia artificial, un tratamiento médico que reduce el riesgo de daño isquémico en los tejidos luego de periodos de flujo insuficiente de sangre.

Los mamuts vivieron en tiempos fríos, en la edad de hielo del Pleistoceno hace más de 1 millón de años. Estos enormes mamíferos acumularon mutaciones genéticas en el gen de la hemoglobina, que codifica la proteína sanguínea que transporte el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.

Para comparar esa hemoglobina prehistórica con la de los elefantes modernos, científicos sintetizaron en el laboratorio la proteína sanguínea de mamut usando para ello secuencias de ADN fragmentadas de tres mamuts diferentes que vivieron hace 25.000 a 43.000 años en Siberia.

La hemoglobina resultante tenía una más fuerte tolerancia a la temperatura que la de los elefantes asiáticos y los humanos, indicando que aún podría conservar tejidos con oxígeno bajo condiciones de congelamiento.

Los investigadores piensan que esa hemoglobina tolerante al frío podría ser útil para los médicos que realizan operaciones de corazón y cerebro que requieren inducir hipotermia artificial, que reduce drásticamente la temperatura corporal del paciente.

Habiendo identificado dos mutaciones en el gen de la hemoglobina de los mamuts que podría responder por esta adaptación, argumentan que la proteína antigua podría servir como un modelo para una nueva línea de portadores de oxígeno basados en hemoglobina artificial para emplear en las operaciones.

¡Qué cuento!

Qué avance: éxito en trasplante de tráquea sintética

¡Qué inventarán después! El 9 de junio cirujanos suecos implantaron la primera tráquea artificial. Este jueves, el paciente, un hombre joven de 36 años, fue dado de alta para continuar su recuperación en Islandia.

Esa persona tenía un tumo agresivo del tamaño de una bola de golf que bloqueaba sus vías respiratorias y había resistido quimioterapia y radiación. Sin el trasplanta habría muerto, según reporte de la BBC.

Fueron científicos del University College London quienes construyeron la tráquea de nanomaterial poroso, usando escáneres de 3D de alto detalle de la tráquea del paciente para crear una réplica exacta.

Luego la sumergieron en células madre del tuétano tomadas de la nariz del joven para reducir el riesgo de rechazo y la necesidad de drogas inmunosupresoras. Tras crecer por dos días en un biorreactor desarrollado por Harvard Bioscience, los millones de poros de la superficie sintética porosa fueron sembrados con células y luego la tráquea fue enviada a Suecia.

El desarrollo prueba el concepto de que las estructuras sintéticas pueden ser alimentadas con las propias células del paciente, lo que indica que esa clase de pacientes no tendrán que esperar un donante de tráquea, dijo David Green, de Harvard Biosciene en un comunicado.

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