Revelaciones de un fósil de hace 540 millones de años

Foto superior Jie Yang, inferior Yu Liu

No es sencillo encontrar fósiles de hace 500 millones o más y mucho menos que estén bien preservados.

Pero científicos reportaron en Proceedings of the National Academy of Sciences el hallazgo de un animal que vivió hace 540 millones en lo que hoy es el sur de China. Está tan bien preservado que contiene tejido blando y se puede ver el sistema nervioso central, toda una rareza.

Se trata de un animal tipo crustáceo en el que con detalle se pueden ver nervios gracias al estado de preservación. Esto ayudará a los investigadores a estudiar la evolución del sistema nervioso central.

El fósil es un Chengjiangocaris kunmingensis, que vivió durante la explosión del Cámbrico, un periodo de rápida evolución de las formas de vida, cuando apareció en el registro fósil la mayoría de los grandes grupos de animales. Perteneció a un grupo de animales llamados fuxianhuiidos, un ancestro de los artrópodos actuales, ese grupo diverso que incluye insectos, arañas y crustáceos.

“Nos da una mirada única a lo que era un sistema nervioso central”, según el coautor Javier Ortega-Hernández, del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge. “Es el ejemplo más completo de un SNC del periodo cámbrico”.

En los últimos años se han identificado sistemas nerviosos parcialmente fosilizados de ese periodo, pero eran de cerebros sobre todo y en todos solo había detalles preservados del cerebro, ofreciendo una información limitada, según un informe de la universidad.

C. kunmingensis parece una especie de crustáceo con una cabeza ancha con forma de corazón y un cuerpo largo con pares de patas de distintos tamaños. En su recuperación se detectó el tejido blando.

El SNC coordina todas las funciones motrices y neurales. En los vertebrados está compuesto de médula espinal y cerebro, pero en los artrópodos consiste de un cerebro condensado y una serie de masas interconectadas tipo cadena de tejido nervioso denominado ganglio que semeja una tira de hebras.

Como los artrópodos modernos, C. kunmingensis tenía un cordón de nervios, que es análogo a la médula en vertebrados, que iba por todo su cuerpo, con cada una de las cuerdas tipo ganglios controlando un par de patas.

Gusanos construyen casas de interés social

Este es el caso del gusano que construye casas de interés social. Sí, los gusanos enrolladores de hojas, considerados plagas en muchas regiones, cumplen un papel ecológico grande.

Los del género Anaea son las larvas de las mariposas alas de hoja, llamadas así porque sus alas semejan hojas muertas. Se protegen en su etapa de gusano al enrollarse en una hoja, como un cigarro envuelto y se aseguran con una seda que producen.

Los Anaea solo usan su ‘cabaña’ de hojas durante una semana más o menos, pero las hojas enrolladas permanecen hasta un año, lo que permite que distintos artrópodos tengan vivienda.

De acuerdo con un estudio aceptado para publicación en Ecology, esas moradas sirven de hogar a más de una docena de artrópodos.

Camila Vieira, ecóloga de la Universidad de Campiñas en Sao Paulo, Brasil y el biólogo Gustavo Romero tomaron hojas enrolladas o no de 67 plantas Croton floribundus, favoritas de esos gusanos. Enrollaron unas y las examinaron cada 15 días. Los resultados fueron contundentes: durante la temporada seca de junio a septiembre, el número de especies de insectos que usaron esas viviendas fue 9 veces más grande que el número d especies halladas en las hojas lisas. E incluso en la época lluviosa de diciembre a marzo, había 5 veces más especies en las hojas enrolladas que en las otras.

“Toda la comunidad de artrópodos que alberga esa planta están influenciados por las hojas enrolladas de los gusanos”, dijo Vieira a OurAmazingPlanet.

En total en las hojas enrolladas los investigadores encontraron más de 9.000 artrópodos de 433 especies. En la temporada seca, las hojas enrolladas en 60 plantas de la selva brasileña albergan más de 3.000 bichos, incluyendo arañas, escarabajos, grillos y gusanos, incluido otro distinto a los Anaea que parece toma ventaja del nido ya construido por lo que se evita ese trabajo.

Los autores creen que las hojas enrolladas son como unos micro ambientes que protegen los artrópodos de la nociva radiación ultravioleta y que evita que se deshidraten. Como aquellos gusanos están por todos lados, son fundamentales en el ecosistema.