Hallazgos curiosos de la ciencia

Mal sabor. Confrontar creencias moralmente aborrecibles deja, literalmente, un mal sabor en la boca. Los cristianos religiosos que escriben pasajes del Corán musulmán o de La Desilusión de Dios de Richard Dawkin calificaron una bebida de limón mucho más chocante luego de la prueba que antes de ella, reportaron científicos en el Journal of Experimental Social Psychology. Al leer la Biblia el efecto no se daba. A los participantes a los que se les permitió lavar sus manos luego de copiar los pasajes objetables no mostraron diferencia alguna en el gusto, indicando que el aseo físico restauraba simbólicamente la pureza espiritual. Curioso.

Tormentas perpetuas. Las emociones fuertes, experiencias a veces traumáticas y desagradables permanecen mucho tiempo en el cerebro como recuerdos que no se borran. Científicos de la Universidad de California en Berkeley pudieron explicar cómo duran tanto: el centro emocional del cerebro, la amígdala, induce al hipocampo –un gran centro de comunicación- a generar nuevas neuronas. En una situación de miedo, esas neuronas nuevas son activadas por la amígdala y pueden servir como piedra de impresión en la que los recuerdos traumáticos pueden ser impresos con firmeza. Es decir, las nuevas neuronas, hablando en términos evolutivos, probablemente le están ayudando a la persona a recordar el león que casi la mató. En la imagen se ven nuevas células nerviosas (verde) y un marcador neuronal (rojo) que señala células inmaduras. De azul, los astrocitos (células gliales con numerosas funciones). Bien curioso.

Darwin tenía razón. Un estudio publicado en Ecology letters entrega evidencia experimental sobre una asunción de la biología evolutiva aceptada desde que Charles Darwin la propuso en 1859 en El Origen de las Especies: la competencia es mayor entre especies más relacionadas o cercanas. Investigadores del Georgia Tech establecieron 165 microcosmos experimentales –ecosistemas simplificados de laboratorio. que contenían una o dos especies de protistas ciliados con tres variedades de presas de especies de bacterias. Cada semana documentaron la abundancia de cada especie en cada microcosmo y hallaron que luego de 10 semanas, todos los protistas albergados en soledad sobrevivieron, pero en más de la mitad de los escenarios con dos especies una de las especies había crecido para dominar la población, conduciendo a la otra a la extinción. La competencia era más feroz en esos microcosmos cuando las especies estaban más cercanamente relacionadas. Curioso.

Aprendizaje variable. Científicos del Columbia University Medical Center entregaron evidencias de que el número de células madre neurales del hipocampo, esa región responsable de la memoria, el aprendizaje y la emoción, puede no ser constante sino que varían debido a condiciones ambientales. Al comparar el hipocampo de ratones expuestos a un ambiente estimulante o a uno solitario y estresante, hallaron que las células madre del hipocampo de aquellos en soledad generaban más células neurales que los que estaban en un medio estimulante, cuyas células madre neurales se diferenciaban para producir solo neuronas. Durante el estrés o la carencia, el cerebro se prepara almacenando células madre neurales para satisfacer la demanda de un ambiente más estimulante, que se sabe induce la producción de más neuronas. Curioso.

99 por ciento de mujeres embarazadas contaminadas con químicos

Si es allá, que existen ciertos controles, ¿qué pensar de acá? Y aunque muchos piensan que de algo tenemos que morir, se podría, quizás vivir más si no existiese tanto químico de por medio.

Los cuerpos de casi todas las mujeres en embarazo en Estados Unidos contienen múltiples químicos, incluso algunos prohibidos desde los años 70 y otros empleados en productos comunes como sartenes antiadherentes, alimentos procesados y artículos personales de aseo, según un estudio de la Universidad de California en San Francisco.

Es la primera vez, según los autores, que se cuenta el número de químicos a los que una mujer preñada está expuesta.

Los datos para 163 químicos, los científicos detectaron bifenilos policlorinados, pesticidas organoclorados, compuestos perfluorinados, fenoles, éteres difenil-polibrominados, falatos, hidrocarburos aromáticos policíclicos y perclorados, que se encuentran en el 99 por ciento de las mujeres.

Entre los químicos estaban los éteres, usados como retardantes de las llamas prohibidos en varios estados y el DDT, un pesticida organoclorino prohibido en Estados Unidos en 1972.

El bisfenol, que endurece y aclara el plástico y que se encuentra en resinas epóxicas usadas para sellar el interior de latas de alimentos y bebidas, se encontró en el 96 por ciento de las mujeres. La exposición prenatal a ese químico ha sido relacionada por diferentes estudios con problemas de la salud, al afectar el desarrollo del cerebro e incrementar la susceptibilidad al cáncer durante la vida.

Los hallazgos fueron publicados en Enviromental Health Perspectives de enero.

“Fue una sorpresa y una gran preocupación hallar tantos químicos en las mujeres embarazadas sin el pleno conocimiento de las implicaciones en la salud”, explicó el autor líder del estudio, Tracey Woodruff.

Lo que es peor: “Varios de esos químicos estaban en concentraciones que han sido asociadas con efectos negativos en los niños. Además, la exposición a múltiples químicos que pueden incrementar el riesgo de efectos adversos en la salud puede tener un mayor impacto que la exposición a uno solo”, agregó.

Entre lso efectos negativos figuran el nacimiento prematuro, defectos al nacer, mayor enfermedad infantil y en la edad adulta.