Un troyano está cerca a la Tierra

Un troyano nos sigue. Sí, eso es lo que se dice.

El explorador Wise de la Nasa (Wide-field Infrared Survey Explorer) descubrió el primer troyano alrededor de la Tierra.

Los troyanos son asteroides que comparten órbita con un planeta cerca de puntos estables al frente o detrás. Como siempre se encuentran por delante o atrás, nunca habrá riesgo de colisión.

En nuestro Sistema Solar, los troyanos también comparten órbitas con Neptuno, Marte y Júpiter. Y dos de las lunas de Saturno la comparten con troyanos también.

Los científicos habían predicho que la Tierra debería compartirla con esta clase de asteroides, pero había sido difícil hallarlos dado que son relativamente pequeños y aparecen cerca del Sol desde el punto de vista de la Tierra.

“Estos asteroides viven más que todo en la luz del día, lo que hace difícil verlos”, dijo Martin Connors, de Athabasca University en Canadá, autor principal de un estudio que apareció esta semana en Nature.

“Finalmente encontramos un objeto porque sigue una órbita inusual que lo lleva más lejos del Sol de lo que es usual en los troyanos”.

La búsqueda de troyanos por el grupo resultó en dos candidatos. Uno es 2010 TK7, confirmado por el telescopio en Mauna Kea (Hawai). Mide unos 300 metros de diámetro. Posee una extraña órbita que traza un movimiento complejo cerca de un punto estable en el plano de la órbita de la Tierra, aunque también se mueve por encima y por debajo del plano. Se encuentra a unos 80 millones de kilómetros de distancia de nosotros.

Las mediciones sugieren que al menos en los próximos 100 años no se acercará a menos de 24 millones de kilómetros.

“Es como si la Tierra siquiera al líder”, expresó Amy Mainzer, del JPL.

Un manojo de otros asteroides también tienen órbitas similares a la de la Tierra y podrían ser candidatos a una misión de exploración robótica. 2010 TK7 no es una buena elección porque anda a mucha velocidad por debajo o por encima del plano, lo que demandaría mucho combustible.

Foto cortesía Nasa.

Primeras fotos del gran Vesta

Si no conocía un gran asteroide de primera mano, la sonda Dawn le presenta uno: Vesta. La sonda envió las primeras imágenes de ese cuerpo que gira entre las órbitas de Marte y Júpiter.

Dawn entró en órbita alrededor de Vesta el viernes pasado, cuando estaba a unos 16.000 kilómetros de distancia.

El asteroide tiene unos 530 kilómetros de diámetro y es el segundo más masivo del cinturón de asteroides y se cree que es gran fuente de meteoritos que han caído sobre la Tierra.

Para llegar a él, Dawn viajó 2.8 millones de kilómetros. En su viaje alcanzó la mayor velocidad obtenida por una sonda: 6,7 kilómetros por segundo.

Foto cortesía Nasa.

Un asteroide cansón: 250.000 años detrás de la Tierra

A nadie le gusta. No nos creamos tan indiferentes. ¿Quién se siente bien cuando alguien lo sigue todo el tiempo?

Astrónomos del Armagh Observatory en Irlanda del Norte descubrieron que un asteroide hallado hace poco ¡ha estado siguiendo la Tierra durante 250.000 años! Puede, entonces, estar íntimamente ligado con el origen de nuestro planeta.

Dos meses después de haber sido detectado por el satélite de infrarrojos Wise, lanzado en 2009 por la Nasa, el objeto llamó la atención de los científicos Apostolos Christou y David Asher. “Su distancia promedio al Sol es idéntica a la de la Tierra”, dijo Christou. “Pero lo que realmente me impresionó es cómo su órbita era parecida a la de la Tierra”. La mayoría de los asteroides cercanos (NEA en inglés) tienen una órbita muy excéntrica o en forma de huevo, órbitas que los traen cerca del Sistema Solar interior. Pero el nuevo objeto, llamado 2010 S016, es distinto. Su órbita es casi circular, por lo que no puede acercarse a ningún otro planeta diferente a la Tierra.

Los científicos se dieron a la tarea de investigar cuán estable era esa órbita. Encontraron entre otras, si pudiera llamarse así, que ese asteroide le tiene pánico a la Tierra. Es terrofobo: nunca se acerca a menos de 50 veces la distancia Tierra-Luna (de unos 380.000 kilómetros).

En la actualidad, se conoce la existencia de otros dos compañeros de la Tierra, pero a diferencia de 2010 S016 la siguen sólo unos miles de años para luego moverse a órbitas diferentes.

El nuevo asteroide tiene un diámetro entre 200 y 400 metros, siendo el más grande de los tres que siguen hoy al planeta.

Conociendo de Astronomía, con un telescopio profesional de tamaño medio se puede ubicar: permanece como un objeto al caer la tarde y así se mantendrá por muchos años.

El análisis dejó ver que surgió con la Tierra hace 4.500 millones de años y es parte de un grupo de objetos remanentes que la teoría predice pero que no han sido observados.

Cuentos: no se verá ningún asteroide

Un asteroide pasará hoy a unos 530.000 kilómetros de la Tierra. Mide unos 50 metros. Su nombre técnico es 2011 GP59 y fue descubierto hace poco. Contrario a lo que dicen españoles, es muy difícil verlo a no ser que se reúnan dos condiciones: se tengan conocimientos de Astronomía y se posea un buen telescopio, siquiera de unos 20 centímetros.

Ahora, el asteroide en cuestión sí ha resultado interesante. Los astrónomos aficionados y profesionales que lo han observado informan, de acuerdo con lo divulgado por la Nasa, que cada 4 minutos mata el ojo, es decir, como que pestañea. En otras palabras: destella un poco más.

Esto quiere decir, de acuerdo con Don Yeomans, director de la oficina del Programa de Objetos Cercanos a la Tierra (Near-Earth Objects), que se trata de un cuerpo elongado que rota cada 7:30 minutos aproximadamente, por lo que brilla cada 4 aproximadamente.

El asteroide fue descubierto en la noche del 8 a 8 de abril en el Observatorio Astronómico de Mallorca.

las predicciones indican que no hay posibilidad en el futuro cercano y mediano de que esta roca entre a la atmósfera terrestre.

El 11 de junio el asteroide 2009 BD pasará un poco más cerca, a unos 380.000 kilómetros o algo así. Mide 5 a 13 metros pero tampoco es un peligro.

Foto del asteroide 2011 GP59 cortesía Nasa

La historia de Cleopatra y sus dos hijos

No todos saben que Cleopatra tuvo dos hijos hace casi 100 millones de años y aún los conserva.

No están en Egipto ni en pirámide alguna. Tampoco exhibidos en un museo. Andan pandos y orondos girando alrededor de su madre, un asteroide de unos 217 kilómetros de longitud compuesto de pedazos de roca reunidos por la atracción gravitacional.

De la existencia de la madre se sabía, no así de estos mellizos. La confirmación de su existencia llegó en el journal Icarus y no por expertos egiptólogos, sino por un equipo de astrónomos franceses y americanos que hicieron el hallazgo y, a la vez, confirmaron que Cleopatra parece un hueso para perros, lo cual en este caso no es un insulto.

En el grupo estaban Franck Marchis, de la Universidad de California en Berkeley y Pascal Descamps, del Institut de Mecanique Celeste et de Calculs des Ephemerides del Observatorio de París.

Hasta ahora se creía que los asteroides de tal tamaño eran sólidos, no una sumatoria de pedazos rocosos y de metal, pero su composición se dedujo de la órbita de los dos satélites mellizos, dijo Marchis.

Los acompañantes de Cleopatra se llamarán, de acuerdo con aprobación de la Unión Astronómica Internacional, Alexhelios, el más cercano a ella, y Cleoselene, el exterior, tal como los hijos que la egipcia Cleopatra tuvo con Marco Antonio.

El asteroide fue descubierto en 1880 y en 2000 se reveló que poseía una estructura parecida a un hueso para perros. Quizás surgió de la reunión de pedazos tras una colisión con otro asteroide, lo cual sucedió en algún momento después de la formación del Sistema Solar hace 4.500 millones de años.

Cleopatra es uno de varios asteroides que se encontró recientemente se formaron de restos rocosos reunidos por atracción gravitacional. Otros son Silvia, de 280 kilómetros de diámetro; Antiope, de 86 kilómetros; Hermione, de 190; y Kalliope, de 166.

Curiosidades y hechos de la ciencia

Escuchando por la nariz. O algo así. Científicos en Australia descubrieron que pacientes que sufren de problemas auditivos nacidos en la infancia y la niñez podrían beneficiarse del trasplante de células madre… de la nariz. El estudio fue publicado en Stem Cell y muestra que células madres derivadas de la mucosa pueden ayudar a preservar el funcionamiento del oído durante las fases tempranas de la pérdida de escucha sensorianeuronal, causada por la pérdida de células sensoriales o neuronas en la cóclea. Curioso.

Una sorpresa: el 3 de febrero, sólo un día antes de que rozara el planeta, se descubrió un pequeño asteroide, 2011 CQ1, que pasó por encima del Océano Pacífico a 5.500 kilómetros de altura, 1/17 de la distancia Tierra-Luna, y más bajo que la órbita que siguen algunos satélites. No entró a la atmósfera, pero no salió indemne del encuentro: la fuerza de gravedad de la Tierra le cambió su trayectoria en casi 60 grados. Sólo fue visible brevemente. Que nos coge mal parados. Qué curioso.

A 25 años del desastre nuclear de Chernobyl en Ucrania, los efectos de la radiación se siguen descubriendo. Las aves que viven cerca del sitio del accidente tienen en promedio un cerebro 5 por ciento más pequeño que aves no expuestas, según un estudio publicado en Plos One. Esa reducción puede derivar en menor capacidad cognitiva, dijo el autor del estudio Timothy Mousseau. Estremecedor. Y curioso.

De esos descubrimientos que no parecen muy útiles para la humanidad. Miles de vikingos no podían estar errados. Un consejo cuando se sube a un barco es mirar al horizonte si no se siente bien. Un estudio publicado en Psychological Science reveló que las personas se mantienen más firmes en las embarcaciones cuando fijan su mirada en el horizonte. El hallazgo es de Thomas A. Stoffregen, de la Universidad de Minnesota, quien a estado estudiando por décadas el movimiento adelante y atrás del cuerpo en diferentes situaciones. Curioso.

Los celulares están metidos en nuestras cabezas. Un científico alemán descubrió que con sólo marcar los números que corresponden a la palabra amor puede activar el significado del vocablo en nuestra mente: 2667, para ese caso. Los resultados fueron publicados en Psychological Science. Y así sucede con otras, como temor: 83667. ¿Será? Muy curioso.

Hallazgos curiosos de la ciencia

Abracadabra… patas de cabra… usted dejará de fumar… se lo dice el gran mago… Una investigación de la Universidad de Michigan dice que escaneos del cerebro mostrando reacciones neuronales pueden predecir cambios mucho mejo que la persona cuyo cerebro está siendo examinado. Emily Falk, del Communication Neuroscience Laboratory, condujo un estudio de la actividad cerebral de 28 fumadores para investigar si mensajes a favor de la salud tendrían algún impacto en su capacidad de dejar de fumar. Se encontró que existe una relación positive entre la actividad cerebral y el éxito en dejar el cigarrillo, aún cuando las personas en el estudio predijeran erróneamente su probabilidad de éxito. Es más, el reporte concluye que la actividad neuronal es un complemento útil para las medidas de autoreporte existentes. El hallazgo se publicará en Health Psychology. Es decir: el investigador sabe que usted dejará o no de fumar mriando el cerebro, lo que usted desconoce. Qué curioso.

Para dar una idea de ese mundo de objetos afuera, vemos el resultado de la misión Neowise de la Nasa, que acaba de completar su objetivo: Halló 20 cometas, más de 33.000 asteroides en el cinturón entre Marte y Júpiter y 134 objetos cercanos a la Tierra (a menos de 45 millones de kilómetros). Si un objeto extraterrestre como un asteroide (no piense mal) se acerca a 50.000 o más kilómetros por hora, sería catastrófico para la Tierra. Gregory Matloff, investigador de la Nasa cree que sólo se podría destruirlo o cambiar su trayectoria. Para ello sugiere enviar un rayo que lo caliente, de modo que cambie de rumbo. Es el caso de Apophis, que se acercará a la Tierra en 2039 y en 2036. y mide al menos lo mismo que un edificio de 90 pisos y pesa unas 25 millones de toneladas. Su paso cerca al Sol en 2029 podría calentarlo y desviar su camino… siguiendo hacia la Tierra. Bien curioso.

Nada tontas. Ni estáticas. Las plantas se preparan para futures invasiones activando genes durante momentos del día cuando es más probable que encuentren patógenos que puedan afectarlas, reveló un estudio en Nature. Logran esto gracias a la sincronización de genes de resistencia con su propio reloj circadiano, los ritmos diarios que regulan varios aspectos de la fisiología de las plantas, reportaron los autores. Sin un sistema inmune especializado, las plantas dependen de un gran conjunto de genes que codifican por receptores y otras proteínas que específicamente reconocen moléculas de un amplio rango de patógenos. Conocidos como genes de resistencia a las enfermedades, son responsables de iniciar una serie de procesos fisiológicos que reducen el progreso de las infecciones. Qué curioso.

Amputados cuyo sentido del tacto ha sido reorientado de la extremidad perdida ven su prótesis no como una herramienta sino como parte de su cuerpo, sugiere un estudio en Brain. Tal sentido reforzado de propiedad, podría conducir a prótesis que operen sin, por decirlo así, costuras en el lugar de la extremidad amputada. Tal parece, indicó Steven Hsiao, de John Hopkins University, que el cerebro puede tomar esa sensación anormal y atribuirla al brazo o la mano: el nervio remanente había sido reenfocado hacia un sitio del brazo encima del punto de amputación. Qué curioso.

Un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco diseñó una bacteria E. Coli con un circuito molecular que les permite a los ingenieros genéticos programar células para comunicarse y realizar cómputos. El trabajo crea en las células el mismo sendero lógico que se encuentra en los computadores electrónicos y crea un método para crear circuitos redirigiendo la comunicación entre las células, informaron en Nature. Muy curioso.

Dos asteroides rozan hoy la Tierra

Como de asteroides y meteoritos se habla con insistencia en Colombia, del espacio llega más tema.
A las 5:51 de esta mañana un asteroide rozó la Tierra a tan sólo 248.000 kilómetros de distancia, 0,6 veces la distancia Tierra-Luna, reveló l Nasa.
No es el único cuerpo que nos visita. A las 5:12 de la tarde, un segundo cuerpo pasará a tan solo 79.000 kilómetros.
Ambas distancias se consideran, en términos astronómicos, como un gran acercamiento.
Si no fuera por la hora, los cuerpos podrían ser observados mediante telescopios de tamaño reglar que usan los aficionados.
El primer asteroide, llamado 2010 RX30, mide de 10 a 20 metros, mientras el segundo, denominado 2010 RF12 mide de 6 a 154 metros de longitud. Unas piedritas en el mundo de los objetos espaciales.
Los dos cuerpos fueron descubiertos el domingo pasado en la mañana por Catalina Sky Survey cerca de Tucson, Arizona en Estados Unidos.
Se estima que cada día un asteroide de 10 metros, de una población de unos 50 millones que no han sido descubiertos, pasa todos los días a una distancia similar a la de la Luna. Uno golpea e ingresa a la atmósfera terrestre cada 10 años en promedio. Por lo general caen en áreas deshabitadas o en los océanos.
Ninguno de los dos cuerpos ofrece peligro alguno para la Tierra, de acuerdo con los cálculos del Centro de Planetas Menores en Cambridge.
El tema se torna interesante al recordar que en el último mes dos meteoritos han sido observados en los cielos de Urabá y Santander, aunque no han sido hallados: la mayoría son pequeñas rocas de pocos kilos de peso.
El, programa de Objetos Cercanos a la Tierra del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa estima que en promedio cada 100 años cae un asteroide de unos 50 metros, que puede provocar desastre local en el sitio de caída.
Cada día, cerca de cien toneladas de polvo y rocas pequeñas ingresan a la atmósfera terrestre. En la foto de la Nasa, el asteroide Gaspra, un gigante de verdad.

Viaje a un asteroide

¿Cómo es un asteroide? No es fácil imaginarlo desde la Tierra, en donde solo los muy aficionados a la Astronomía logran observarlos, amén de los científicos.
Pues bien, el sábado 10, la sonda Rosetta, una misión de la Agencia Espacial Europea, sobrevoló uno, Lutetia, a una distancia de apenas 3.162 kilómetros.
Sobre este cuerpo existían dos hipótesis: que era un remanente de la formación del Sistema Solar o que se trataba de una gran roca de hierro, producto del choque de dos objetos.
Todo indica, según las primeras imágenes, que la primera es más cierta, por la conformación esponjosa del distante asteroide, repleta de cráteres conseguidos durante miles de millones de años.
Se observó además una gran depresión, viéndose que es un objeto elongado de unos 134 kilómetros de longitud.
Rosetta tardó 15 segundos en pasar sobre él, pero desde mucho antes y aún después continuó observándolo con sus instrumentos.
La sonda proseguirá su viaje para encontrarse en 2014 con el cometa Churyumov-Gerasimenko, y lo seguirá casi desde la órbita de Júpiter hasta las cercanías del Sol. En noviembre de 2014 liberará la sonda Philae, que aterrizará en el núcleo del cometa.
¿Interesante?
Foto cortesía ESA

Un asteroide chocó contra Júpiter

Imagínese un enorme asteroide que caiga en el Océano Pacífico. ¡Qué vaciad!
Pues eso acaba de suceder. Obvio, no acá, sino en Júpiter. El telescopio Hubble captó de agosto a noviembre pasados un objeto que golpeó la atmósfera del enorme planeta y produjo un hueco del tamaño del Océano Pacífico. ¡Menos mal no hay jupiterianos allí!
El culpable pudo ser un asteroide de unos 500 metros de longitud y es la primera vez que se observa en vivo y en directo un choque de estos. Pero en 1994, habían observado cómo los 20 pedazos en que se partió el cometa Shoemaker-Levy 9 se adentraron en la atmósfera del llamado planeta joviano.
El suceso recuerda que el Sistema Solar es un lugar donde puede ocurrir una amplia suerte de eventos impredecibles. Aunque hay sondeos permanentes para descubrir asteroides, más de uno puede haber pasado desapercibido.
¿Qué tal que viniera con dirección a la Tierra?
Se pensaba que un golpe como el observado se daba cada pocos cientos o miles e años, pero dos en 15 años… es para poner a pensar.
Los análisis revelaron diferencias entre las dos colisiones observadas por el Hubble, reportó la Nasa.
El planeta tiene una gruesa atmósfera compuesta en su mayoría de helio e hidrógeno, la que lentamente hace su transición al líquido interior, queriendo decir que el asteroide se sumergió en ella y se perdió hacia el fondo.
Foto cortesía Nasa-ESA