Resumen científico de la semana del 29 al 2 de abril

Lunes: se me creció una mano

Una inquietud que parece loca pero, qué cuerda es. ¿Se ha preguntado cómo, durante su desarrollo, un órgano grita: paren, me detengo, dejo de crecer ya?
¿Por qué su mano es de un tamaño y no más grande que la otra, por ejemplo?
Una proteína descubierta en los ojos de la mosca de las frutas, descubierta por un grupo de investigadores de la universidad John Hopkins, es un paso adelante en el entendimiento de porqué el corazón y otros órganos se ajustan automáticamente a un tamaño, un tema encaminado a encontrar pistas que permitan el control del cáncer.
La proteína, Kibra, está ligada a señales químicas responsables de darle forma y tamaño al crecimiento de los tejidos al coordinar el control de la proliferación de células y de su muerte, según el estudio publicado en Developmental Cell.
Los científicos manipularon el papel de Kibra en una red de señales llamada la secuencia Hippo, consistente en varias proteínas que trabajan juntas. Contrapartes de los componentes del sistema Hippo e encuentran en la mayoría de lo animale, lo que sugiere que esa secuencia puede actuar como un regulador global del control del tamaño de los órganos, dijo Duojia Pan, profesor de Biología Molecular y Genética.
“La gente ha sentido curiosidad acerca de qué hace que un hipopótamo crezca mucho y un rató no”, indicó Pan, “así como nuestras dos manos que se desarrollan independientemente alcanzan el mismo tamaño”.
Los estudios muestran que Kibra regula a Hippo, que mantiene los órganos con su tamaño característico, evitando que el corazón y el hígado, por ejemplo, crezcan como los de un hipopótamo.
Kibra debe su nombre a kidney (riñón) y brain (cerebro) pues parece estar presente en estos dos órganos.
Hace dos años se demostró, al manipular la secuencia en el hígado de un ratón, que crecía mucho más que su tamaño habitual y se volvía canceroso.
Entender el sistema Hippo-Kibra sería importante para entender y tratar el cáncer, que literalmente es una enfermedad de crecimiento descontrolado.

Martes: un desempeño no esperado

Animar a las personas antes de emprender una tarea o actividad es lo más común. Pero hay un aspecto que no siempre se tiene en cuenta: la recompensa rápida.
Cómo se desempeña alguien en el estudio depende de factores como el tiempo dedicado y el interés en el tema. Ahora, según hallazgos publicados en Psychological Science, la rapidez con la que esperamos obtener la calificación también influye en el desempeño.
Los psicólogos Keri L. Kettle y Gerald Häubl, de la Universidad de Alberta en Canadá, investigaron la influencia del tiempo en que se espera la recompensa en el desempeño individual.
Para eso reclutaron estudiantes que debían hacer una presentación oral de 4 minutos, las que fueron calificadas por los compañeros de 0 a 100 y el promedio era la nota dada.
Los estudiantes participantes recibieron un e-mail 1, 8 y 15 días antes de la presentación y se les invitó a participar en el estudio. Los que aceptaron fueron informados de cuándo se les entregaría la nota y se les pidió predecir su calificación. Fueron luego asignados, al azar, a una cantidad específica de días en los cuales les entregarían la nota, de 1 a 17 días.
Los estudiantes que sabían que tendrían su calificación pronto, obtuvieron mejores resultados a aquellos que sabían que demoraría su nota. Es más: los que esperaban recibir su calificación pronto, esperaban obtener una nota peor que aquellos que iban a tener el resultado tarde.
El patrón sugiere que una retroalimentación rápida por anticipado mejora el desempeño porque la amenaza de una desilusión es más prominente.
Así, la gente se desempeña bien cuando las predicciones sobre su propio desempeño son menos optimistas, concluyeron los científicos.

Miércoles: la nebulosa de hidrógeno

El European Southern Observatory, una serie de telescopios en las montañas andinas chilenas, tomó una imagen en infrarrojo de la poco conocida y tenue nebulosa Gum 19, localizada en dirección a la constelación Vela a unos 22.000 años luz, en la que la mitad es oscura y el resto brillante.
En un lado, el hidrógeno caliente está iluminado por una estrella azul súper gigante, V391 Velorum. En la cinta de material luminoso y oscuro a la izquierda de V391 se desarrolla una fuerte formación de estrellas.
Luego de varios milenios, estas estrellas jóvenes, emparejados con los remanentes de la explosión de V391 Velorum en una supernova, alterarán la forma de Gum 19, que debe su nombre de una publicación de Colin Gum en 1955.
Esta nebulosa sirvió de base para la primera gran muestra de las regiones HII del cielo del sur.
HII se refiere al hidrógeno ionizado o energizado al punto de perder sus electrones. Tales regiones emiten luz en una longitud de onda bien establecida, dándoles a las nubes cósmicas un resplandor característico y, tal como ocurre en las nubes terrestres, las formas y texturas de estas regiones HII cambian a medida que pasa el tiempo, no uno corto sino durante largos periodos.
El horno que alimenta la luminosidad de Gum 19 es la gigante y súper caliente V391 Velorum, una estrella variable que puede cambiar repentinamente de brillo como resultado de una fuerte actividad que peude incluir la eyección de conchas de materia. La temepratura en su superficie es de 30.000 grados centígrados.
Estas estrellas no tienen larga vida. Tras unoa 10 millones de años, explotan como supernovas.

Jueves: los genes del pájaro que canta

No es reciente el interés por las aves canoras. Su estudio ha revelado una variedad de las propiedades fundamentales de sus sistemas biológicos. En particular, los estudios neurobiológicos han revelado la presencia de neuronas nuevas en el cerebro adulto, de cómo las hormonas esteroides afectan el desarrollo cerebral, las bases neuronales y la mecánica de las vocalizaciones y cómo la experiencia modifica la fisiología de las neuronas.
También han sido usados estos pájaros como modelos en el aprendizaje por imitación, una conducta que se cree es un sustrato para la adquisición del habla en los humanos.
Bueno, ahora un grupo internacional de científicos, reveló el Journal of Biology, descifró el genoma de los pájaros zebra (Taeniopygia guttata, junto a un análisis de la secuencia. Un proyecto comenzado en 2005 por diferentes iniciativas.
Pues bien, el genoma está constituido por 17.475 genes que codifican por proteínas, lo que provee una plataforma única para investigación genómica en este organismo, así en un futuro se afinen los detalles del genoma.
Se identificaron también las regiones reguladoras de ARN no codificante.
Se podrá, por ejemplo, comenzar a clarificar el proceso evolutivo de su fisiología.
Se encontró, por ejemplo, que cerca de 10.000 genes están expresados en la parte frontal de los pajaritos a los 50 días de nacidos, dentro del periodo crítico de aprendizaje vocal, lo que indica que en cualquier momento el 60 por ciento de los genes están expresados en el cerebro.

Viernes: regreso triunfal del halcón

Desafiando todas las posibilidades, la sonda japonesa Hayabusa se encuentra a sólo tres meses de su regreso a casa.
Hayabusa, halcón en español, estuvo extraviada durante las maniobras de aproximación al asteroide 25143 Itokawa, al que llegó en noviembre de 2005, lo que le produjo una alta pérdida de combustible, fallos en las baterías y una incomunicación que duró dos meses.
La pérdida de tres de sus cuatro motores accionados con xenón significaba que le tomaría tres años más el retorno a Tierra.
El único motor, dijo Junichiro Kawaguchi, director del proyecto, le permitió acelerar a 900 millas por hora, 400 metros por segundo durante el año pasado.
Se espera que a mitad de año descienda en paracaídas sobre una región de Australia, trayendo su preciada carga: el material recogido en Itokawa para su análisis y confirmar el origen de esta clase de cuerpos, remanentes de la formación del Sistema Solar.

La Luna se desnuda por dentro

No demoró mucho en estar ahí, ligada a la Tierra, cuando ¡pum! Sí, la Luna, poco después de su formación, recibió el gran impacto de un asteroide que le dejó una enorme cicatriz de 2.400 kilómetros de diámetro por 11 kilómetros de profundidad. El sitio: la región Aitken del polo sur.
“Es el mayor y más profundo cráter en la Luna, el cual podría engullir Estados Unidos de la costa este a Texas”, dijo Noah Petro, del Centro Goddard de la Nasa. El impacto arrojó polvo por todas partes, incluso enviándolo al espacio. Y el tremendo calor que generó el golpe, derritió parte del piso del cráter, volviéndolo un mar de roca derretida.
Fue el anuncio de lo que vendría: la Luna ha sido golpeada una y otra vez por asteroides que han dejado su huella, cráteres de todos los tamaños, polvo y lava. Hasta ahora poco se ha podido ver de la corteza lunar original, una mirada que podría darse en la región Aitken, en un cráter en todo el borde, llamado Apolo, que mide unos 480 kilómetros.
Sería una oportunidad única para ver algo que no se ha captado hasta ahora, pues la base de ese cráter parece sin ceniza volcánica, una oportunidad para conocer más la historia lunar, un cuerpo que, como indican las pruebas, se formó del golpe de la Tierra con un asteroide o planetoide del tamaño de Marte hace cerca de 4.500 millones de años.
¿Usted ve la Luna? Sí, como los astronautas que la pisaron, pero de su interior no se ha conocido nada. Es el momento, parece.

Resumen científico de la semana

Lunes: se inundó la Luna

Más agua: analizando datos del radar de la Nasa a bordo de la nave india Chandrayaan-1, científicos confirmaron la existencia de depósitos de hielo cerca del polo norte de la Luna.
El mini instrumento SAR encontró más de 40 pequeños cráteres con hielo de agua, cráteres que van de los 2 a los 15 kilómetros en diámetro. Y aunque la cantidad de hielo dependerá de su grosor e cada cráter, se considera que podría haber al menos 600 millones de toneladas métricas de hielo.
Paul Spidos, principal investigador de ese mini componente, afirmó que el retrato que se tiene de las múltiples mediciones indican que la creación de agua, su migración, depósito y retención se están dando en la Luna.
“Los nuevos descubrimientos muestran que la Luna es un destino atractivo para la exploración y operación, más de lo que se había pensado”.
Foto cortesía Nasa.

Martes: agua congelada con calor

Increíble: las mismas proteínas anticongelantes que previenen que los organismos se congelen en ambientes fríos, pueden prevenir el derretimiento del hielo a temperaturas más tibias, reveló un estudio de Ohio University y Queen’s University publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Las proteínas anticongelantes se encuentran en insectos, peces, bacterias y otros organismos que necesitan sobrevivir en temperaturas muy frías. Se encargan de proteger los organismos evitando el crecimiento de cristales de hielo en sus cuerpos.
Hace 20 años, investigadores habían propuesto que las proteínas anticongelantes pueden crear supercalor suprimiendo el derretimiento a temperaturas mayores al punto de equilibrio del derretimiento.
“Durante la recristalización, un gran cristal de hielo crece mientras uno pequeño se derrite. Aquellas proteínas pueden ayudar a controlar ambos procesos”, explicó Ido Braslavsky, profesor de Ohio que trabajó en la investigación.
El estudio tiene implicaciones para entender el proceso en la naturaleza y para entender el supercalentamiento de cristales en tecnologías que usan materiales superconductores y nanopartículas.
Los científicos proveyeron además la primera evidencia experimental de que los cristales de hielo supercalentados pueden ser estabilizados sobre el punto de derretimiento por horas, a una temperatura máxima de cerca de .5 grados Celsius.

Miércoles: el pulpo que se esconde

La diferencia entre la vida y la muerte puede estar en… ¡un buen camuflaje!
En las abiertas planicies subacuáticas del Caribe, en la que los animales de tejidos blandos están expuestos continuamente a los depredadores, sí que es importante tener una buena estrategia.
Quizás ningún grupo de animales es tan hábil para mezclarse con el paisaje que los cefalópodos, que junto a sus parientes, los calamares y las sepias, que han desarrollado una habilidad para cambiar instantáneamente su apariencia.
En The Biological Bulletin, el experto Roger Hanlon y colegas reportaron las excepcionales habilidades del pulpo de largos brazos Macrotritopus defilippi, cuya estrategia para evadir sus depredadores incluye disfrazarse de… ¡lenguado!
Hanlon y colegas habían documentado en dos especies de pulpos en aguas indonesias el mismo truco, pero es la primera vez que se registra en el Atlántico.
Tras comparar fotografías y videos de cinco localidades en el Caribe, Hanlon y sus estudiantes Anya Watson y Alexandra Barbosa observaron similitudes entre aquel pulpo y el lenguado Bothus luctus, uno de los residentes más comunes de las arenas del fondo caribeño.
No solo imitan su apariencia sino su velocidad y forma.
Los pulpos, como los lenguados (que tienen los ojos en el mismo lado) contornean su cuerpo para abrazar el fondo y esconden sus brazos detrás.
Foto cortesía de Roger Hanlon.

Jueves: dietas a punta de ADN

Elegir la dieta adecuada es a veces tan difícil como seguirla. ¿Será mejor reducir la grasa o… los carbohidratos?
Bien: una prueba de ADN tomada del interior de la boca podría revelar qué método sería mejor, según sugiere una investigación.
Investigadores de la Universidad de Stanford utilizaron datos de un estudio de 2007 en que 138 mujeres con sobrepeso u obesas fueron asignadas a una de cuatro dietas populares durante un año. Las dietas eran la Atkins (muy baja en carbohidratos), la Zona (baja en carbohidratos), la Ornish (muy baja en grasa) o la dieta de un profesional de la salud (una dieta baja en grasa que sigue en general la pirámide alimentaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos). También se tomaron muestras del interior de las bocas de las mujeres para recolectar una muestra de ADN.
Los investigadores emplearon la información genética para asignar a las mujeres a una dieta adecuada para su genotipo, un plan de alimentación que parece tener el máximo de eficacia para ellas dada su conformación genética.
Las mujeres asignadas a la dieta adecuada según su genotipo perdieron entre dos y tres veces más peso a los doce meses que las que fueron asignadas a una dieta inadecuada. Cuando los investigadores observaron únicamente las dietas más extremas (Atkins frente a Ornish), los resultados fueron aún más obvios. Las mujeres asignadas a la dieta correcta para su genotipo perdieron cinco veces más peso que las que estaban en la dieta incorrecta, encontró el estudio.
Las mujeres en las dietas correctas también mostraron mejoría en su colesterol bueno (HDL) y reducciones en los dañinos triglicéridos.
“Las diferencias en la pérdida de peso entre las varias dietas no fueron tan dramáticas, pero la diferencia en la pérdida de peso dentro de una dieta sí”, señaló la autora principal del estudio, Mindy Dopler Nelson.

Viernes: golpe de gracia a los dinosaurios

No se murieron de viejos ni por erupciones volcánicas. Un estudio presentado en Science este viernes, adelantado por un equipo internacional de científicos, concluyó que el impacto de un solo asteroide en lo que se conoce hoy como Chicxculub, México, desató el evento de extinción de los dinosaurios.
Esa extinción, ocurrida en el Cretáceo-Paleogeno fue una de las más grandes en la historia de la Tierra y la evidencia geológica del impacto ha sido descubierta en capas de roca de ese periodo, alrededor del mundo.
Esa teoría, que ha ido ganando en aceptación, es discutida por algunos críticos, que dicen que los microfósiles del Golfo de México muestran que el impacto ocurrió mucho antes de la extinción y que podría no haber sido su causa principal.
El vulcanismo masivo que produjo las Trampas de Deccan en India alrededor de esta época también ha sido propuesto como la principal causa de la extinción.
En un Review, Peter Schulte y un equipo de investigadores de alrededor del mundo sintetizaron la evidencia geológica que apoya la hipótesis del impacto. Un impacto como ese, mostraron, habría provocado instantáneamente ondas expansivas de devastación, un gran pulso de calor y tsunamis alrededor del globo. Además, una liberación de grandes cantidades de polvo, escombro y gases habrían conllevado a un prolongado enfriamiento de la superficie terrestre, bajos niveles de luz y la acidificación de los océanos que habría diezmado a las plantas que llevan a cabo fotosíntesis y a las especies que dependían de ellas.
Imagen cortesía Denver Museum-Science.

Agáchense que viene el asteroide

No golpeará en 2036, como tanto se dijo. Eso, al menos, dicen los nuevos cálculos.
El asteroide Apophis mide como dos campos y medio de fútbol americano. Si golpeara la Tierra el daño sería de grandes proporciones. Pero los científicos especializados en objetos cercanos, Steve Chesley y Paul Chodas del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa en Pasadena, California, refinaron las primeras mediciones.
Descubierto en 2004, se había dicho que su órbita se cruzaría con la de la Tierra en 2036. Pero las estimaciones ahora dicen que si hubo un chance en 45.000 de colisión, ahora es de cuatro en un millón.
Dentro de los cálculos, se determinó otro encuentro cercano. en 2068, con tres entre un millón de probabilidades de choque.
En un comienzo se había pensado que existía un 2,7 por ciento de chance de colisión en 2029 y 2036.
Lo que sí se cree es que el asteroide tendrá un acercamiento increíble, colocando quizás un récord, al pasar a tan sólo 29.500 kilómetros de la superficie.
Tocará agacharse.

Una particular visita

Ceres. Uno de los asteroides más grandes, Ceres, se encuentra de visita. Bueno, quizás no de visita en sentido estricto, pero sí está hoy más cerca de la Tierra que en los últimos 151 años. Y no volverá a estarlo hasta dentro de mil años.
Ceres reside en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Algunos incluso han propuesto que se le considere un planeta, aunque ya la Unión Astronómica Internacional lo considera planeta menor. Casi redondo, mide 975 x 909 kilómetros.
El asteroide fue descubierto por Giuseppe Piazzi en 1801 y por estos días puede verse con ayuda de unos binoculares hacia la poco poblada constelación de Leo.

La terrible lluvia sobre Tunguska

Hace 100 años algo devastó una región de 2.000 kilómetros cuadrados en la remota Siberia. ¿Qué fue? Para unos, un cometa. Para otros, un asteroide. El problema es que no se encontraron cráter ni tampoco fragmentos.
Haya sido lo que sea, sí es claro que explotó en el aire y de ahí se desprendió una gran bola de fuego que acabó con parte de la taiga en la región bañada por el río Tunguska.
Investigadores rusos, italianos y alemanes se dejaron venir con un estudio en el que dicen que según el análisis de restos de madera, en los hielos congelados de la región que datan de 1908, se encontraron altos niveles de isótopos de nitrógeno y carbono, N15 y C13. Además., hallaron elevadas concentraciones de iridio y nitrógeno en esos restos de madera, lo que indica que son el resultado del objeto que golpeó Siberia.
Se cree que unas 200.000 toneladas de nitrógeno llovieron sobre la región, hubo una gran temperatura y el nitrógeno reaccionó con el oxígeno de la atmósfera, incrementando los óxidos de nitrógeno, la llamada lluvia ácida, según la investigadora Natalia Kolesnikova.
El golpe sobre Siberia equivalió a una bomba de 5 a 30 megatones, mil veces más poderosa que la lanzada sobre Hiroshima. El fuego consumió al menos 80 millones de árboles.
El nuevo estudio se va por la hipótesis del asteroide. ¿Será que sí? Mucha tela para cortar.
Foto de árboles quemados, tomada por Leonind Kulik, primer expedicionario en la región devastada, a la que llegó 19 años tras el suceso.