Dónde buscar extraterrestres

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La ciencia busca extraterrestres enviando señales y tratando de escuchar las que podrían haber enviado seres de otros mundos. Pero, más que todo, los busca tratando de hallar planetas extrasolares en zona de habitabilidad en torno a sus estrellas.

La mayoría de los más de 2.000 detectados a la fecha lo han sido por el método del tránsito: una pequeñísima disminución en el brillo estelar cuando el planeta pasa por delante de su sol, un método que permite obtener valiosa información sobre el cuerpo.

René Heller y Ralph Pudritz plantean en Asteobiology que la mejor oportunidad para detectar una señal de otros mundos es presumir que los observadores de esos planetas utilizan el mismo método que nosotros y pueden haber detectado la Tierra cuando transita delante del Sol.

Entonces la humanidad debería dirigir su ‘oído’ hacia el pedazo de cielo desde el cual podría verse la Tierra cruzando delante de su estrella.

“Es imposible predecir su los extraterrestres usan las más técnicas observacionales que nosotros, pero podrían tener que lidiar con los mismos principios físicos y los tránsitos terrestres son un método obvio para encontrarnos”, dijo Heller.

La zona de tránsito es rica en estrellas hospederas de sistemas planetarios, con unos 100.000 posibles objetivos, cada uno potencialmente orbitado por planetas habitables y lunas, según estos científicos. Y ese es el número que se puede observar con los radiotelescopios.

“Si alguno de esos planetas tienen observadores inteligentes, podrían haber identificado la Tierra como habitable, un mundo vivo hace mucho y podríamos estar recibiendo sus señales”, escribieron.

¿Se percibirán? En eso andan proyectos como Seti, que no solo busca la forma ideal de escuchar los mensajes extraterrestres, si existieran, y cómo enviarlos para que otras civilizaciones nos escuchen.

Todo eso hasta, como este nuevo e interesante aporte, en el plano hipotético.

Resumen científico de la semana

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1. El mejor no incentiva

Es muy común: en las oficinas destacan al empleado del mes o del año. En los centros educativos también. Lo hacen para poner de ejemplo su esfuerzo. Ahora un estudio en Psychological Science sugiere que esa distinción puede tener un efecto contrario en los demás: los desalientan a tener más logros, lo que los autores llaman ‘un desestímulo ejemplar”. Eso significaría que hay que alentar otro tipo de prácticas en instituciones y empresas.

2. Tortugas a la carta

Hoy en algunos países del sudeste asiático la sopa de tortuga es una exquisitez. En otros lugares no se consume. No fue siempre así. Cerca e Tel Aviv, Israel, científicos desenterraron fósiles de tortugas de hace 400.000 años que sugieren que eran consumidas por los habitantes de aquella época, mostrando la diversificación de la dieta de quienes vivieron en el Paleolítico. El estudio apareció en Quaternary Science Reviews.

3. Confieso que lo hice

Una nueva investigación aparecida en Proceedings of the National Academy of Sciences muestra que la privación del sueño puede hacer que las personas admitan falsamente que hicieron algo malo. En Estados Unidos, por ejemplo, las falsas confesiones son cerca del 25% de los casos de convictos injustamente encausados. Esa táctica es común en interrogatorios a sospechosos, haciendo que la persona pierda la capacidad de anticipar las consecuencias de sus acciones.

4. Hormona riesgosa

La hormona arginina vasopresina promueve la cooperación arriesgada en humanos dice estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences. La cooperación se ha sabido, es intrínsecamente reconfortante para las personas permitiéndoles subvalorar riesgos asociados con ella. En el experimento, las personas que recibieron esa hormona eran mucho más dados a cooperar en un juego que suponía altos riesgos, que aquellos que no la recibieron algo que sugiere que esa hormona desempeña un papel activo en ese comportamiento.

5. Juntos es mejor

Los pájaros pequeños también forman lazos duraderos con sus congéneres, además compartir largos viajes con ellos, una cercanía que favorece la reproducción y facilita el proceso de ajustarse a un nuevo lugar, según el estudio aparecido en Bird Study. Esa característica había sido observada y estudiada en aves grandes. Los miembros de un grupo de luganos pueden permanecer juntos hasta 4 años.

6. Emisores clandestinos

No habían sido muy estudiados en cuanto a su aporte. Por eso sorprenden los datos de un estudio aparecido en Nature Geoscience que dice que los estanques o humedales pequeños de menos de media hectárea que solo comprenden 8,6% del área de lagos y estanques responden por el 15,1% de las emisiones de dióxido de carbono y 40,6% de metano de esos cuerpos de agua. Para el estudio revisaron 427 de esos humedales.

7. La estatura y el cáncer

Las personas de mayor estatura tienen menos riesgo de desarrollar enfermedades como las cardiovasculares y la diabetes, pero un mayor riesgo de cáncer, lo cual se debe a la activación de un sistema relacionado con los factores de crecimiento. El estudio apareció en The Lancet Diabetes & Endocrinology y tiene implicaciones para la guía médica.

8. De víctima a victimario

La Tierra, según varios investigadores, tiene mucho que agradecerle a Júpiter pues según sus estudios ha servido de escudo protector desviando cometas y asteroides dada su gran influencia gravitacional. Una investigación aparecida en Astrobiology cuestiona esa creencia y dice que por el contrario Júpiter y Saturno se han encargado de ‘patear’ objetos hacia el sistema solar interior, del cual la Tierra forma parte. ¿Cuál hipótesis prevalecerá?

9. Pobreza, flacura y gordura

Cuánto comes dependerá para muchos de cuán acomodada era su familia. Un estudio sugiere que las personas que de niños padecen hambre, cuando crecen y tienen mayor riqueza comen incluso en ausencia de hambre, lo que influye en la tendencia a la obesidad y otros desórdenes, según el artículo en Psychological Science. La pobreza interrumpe el vínculo entre hambre y comida.

10. A vivir más

Investigadores demostraron que las células senescentes, que no se dividen y se acumulan con la edad, impactan de modo negativo la salud y acortan la vida de los ratones en un 35%. El estudio revela que la eliminación de esas células retrasa la formación de tumores, preserva el funcionamiento de tejidos y órganos y extiende el ciclo vital sin efectos adversos observados. La pregunta ahora es ¿servirá para humanos? El artículo apareció en Nature.

10 noticias científicas de la semana

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1. Madre e hija comparten emociones

Es más probable que la estructura cerebral llamada sistema cortico límbico sea pasado de madre a hija que de ella a hijo o de padres a hijos de cualquier género. Ese sistema gobierna la regulación de las emociones y tiene un papel en los desórdenes del genio, incluyendo la depresión, revelando que las emociones de la hija provienen en parte de la madre. El estudio se hizo con 65 familias y fue publicado en el Journal of Neuroscience.

2. Sicae en el zika cuidado

Esta semana se activaron las alarmas por la epidemia de zika. La Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana, el Ministerio de Salud de Colombia y entidades de distintos países presentaron nuevas medidas y llamaron a reuniones urgentes dado el ritmo de expansión de esa enfermedad producida por un virus que transmite el mosquito Aedes aegypti. Para algunos, es una verdadera pandemia. Crece la preocupación por la posible afectación de los fetos y bebés en mujeres embarazadas que contraigan el mal.

3. Hongos espaciales

Un pequeño hongo que crece en un ambiente hostil como la Antártida fue llevado a la Estación Espacial Internacional y leugo de 18 meses allí en condiciones similares a las que se encontrarían en Marte, 60% de las células permanecían inalteradas, vivas, un experimento que aporta elementos par ala búsqueda de vida en el planeta rojo. También se investigó la reacción de líquenes de España y Austria. Los resultados fueron publicados en Astrobiology.

4. Gen esquizofrénico

El riesgo de que una persona desarrolle esquizofrenia aumenta si hereda una variante específica de un gen relacionado con la eliminación de la conexión entre las neuronas. El hallazgo representa la primera vez que el origen de esa enfermedad psiquiátrica es relacionado con una variante específica de un gen y con procesos biológicos. El estudio se hizo con 65.000 personas y fue publicado en Nature.

5. Envejecer

El envejecimiento es todavía uno de los procesos misteriosos en biología. Científicos hallaron una regularidad estadística sorprendente de cómo una variedad de factores ambientales y genéticos afectan el ciclo de vida del nemátodo C. elegans, lo que sugiere que el envejecimiento no tiene una sola causa molecular sino que es un proceso sistémico que involucra muchos componentes dentro de una red biológica compleja. El estudio apareció en Nature.

6. Unos bigotes muy útiles

Nuestros órganos sensoriales registran objetos y estructuras en el mundo exterior, envueltos todo el tiempo en una comunicación de doble vía con el cerebro. Un estudio en Nature Neuroscience halló que las ratas usan sus bigotes para obtener esa información en la noche. Unos grupos de terminaciones nerviosas, los mecanorreceptores, situados en la base de cada bigote actúan como pequeñas calculadoras que calculan todo el tiempo cómo la base del bigote gira, con lo que el cerebro siempre está enterado de esa información.

7. El planeta plástico

A la chica y el chico plásticos que canta la salsa hay que agregarle que vivían en un planeta de plástico, que será realidad hacia mediados de siglo. Eso sugiere un estudio publicado en Anthropocene en el cual se muestra cómo ese producto está moldeando el planeta al punto que dejará huella permanente en la geología de la Tierra durante millones de años. Para los geólogos del futuro será un ingrediente que aportará mucha información al analizar los estratos del terreno.

8. Un año muy largo

Astrónomos reportaron en Monthly Notices of the Royal Astronomcial Society que un planeta que parecía vagar solo por el espacio en verdad está ligado a una estrella que reside a un billón de kilómetros, a la que daría 900.000 años en completar un giro o año. Es el sistema más grande conocido hasta ahora. El planeta es del tipo Júpiter, mucho más grande que este pero menor a una enana marrón (llamadas estrellas fallidas).

9. Un ratón sin Y

Al incrementar la expresión de dos genes no del cromosoma Y, investigadores de la Universidad de Hawai produjeron un ratón que carece de cromosoma Y, pero que pueden producir una clase de espermatozoides que se hacen viables mediante técnicas de reproducción asistidas, según el reporte presentado en Science. Un avance que algún día podría traducirse en la superación de determinados casos de infertilidad.

10. Ojo con esa técnica

Cerca de 1.500.000 personas en el mundo sufren retinitis pigmentaria, una enfermedad heredada que causa una degeneración progresiva de la retina provocando ceguera. Mediante células madre de un paciente, científicos usaron la técnica de edición genética para corregir una de las mutaciones que con frecuencia deriva en esa enfermedad. El avance fue publicado en Nature y significa que podría llegarse a una estrategia de trasplante personalizado para una variedad de enfermedades de la retina. Los estudios proseguirán.

Mis 10 noticias científicas de la semana (15-21)

1. Más listas que todos

En los últimos años más de 125 grupos de investigación en más de 35 países han tratado de desarrollar hongos y bacterias que ataquen las termitas, que cada año generan daños por más de 40.000 millones de dólares en todo el planeta. Hasta ahora no lo han logrado. ¿Qué pasa? Científicos, tras largo estudio, encontraron que las termitas mezclan sus excrementos con la madera creando un material para el cultivo de hongos y bacterias que les protegen. El estudio apareció en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. Más listas que todos. Foto T. Chouvenc, Universidad de Florida

2. Un faro hacia el Alzheimer

Muy adentro del cerebro, un faro puede ayudar a encontrar la formación de sustancias bloqueadoras en el cerebro de personas con Alzheimer. Masahiro Maruyama y colegas reportaron en Neuron una clase de molécula que puede unirse a los cúmulos de la proteína tau, que ayuda a la proteína beta amiloide a formar obstrucciones que impiden la comunicación cerebral. Al ser ligadas a carbono radioactivo, esas moléculas iluminan la presencia de la tau en imágenes cerebrales, lo que permitiría no solo detectar antes su presencia sino desarrollar formas de control.

3. Póngale una X

Nuestra galaxia tiene su parte central, el bulbo, con forma de X, revelaron científicos del Max Planck Institute que utilizaron sondeos del programa Vista de la ESO. La región central de la Vía Láctea no se ve bien desde nuestro punto de observación a 27.000 años luz por la existencia de mucho polvo y gas en el camino. Por eso se debe mirar en otras longitudes de onda. El análisis tomó el movimiento de 400 estrellas en esa región. Nos vamos conociendo de a poco.

4. Felinos al descubierto

Hasta ahora solo se había secuenciado el genoma del gato doméstico en la familia de los felinos. En Nature Communications científicos reportaron la secuenciación del tigre siberiano o Amur, así como de otros felinos como el león africano, con lo cual se comienza a saber más las características de estos animales: cómo logran su gran fuerza muscular y digerir cantidades altas de carne, así como su gran sentido del olfato.

5. Olvidémonos de ellos

La Nasa informó que el robot Curiosity no ha encontrado señales de metano en la atmósfera marciana. Este gas es emitido, entre otras fuentes, por procesos biológicos, lo que indicaría que no existe vida en el planeta rojo, aunque hay en la Tierra microbios que no lo emiten. 6 veces de octubre a junio pasados, el robot tomó muestras de la atmósfera y no encontró nada, lo que indica que ese gas estaría presente en condiciones mínimas, mucho menos de lo que se creía hasta ahora. O sea: no hay marcianitos.

6. 25 años del IPCC

No es un descubrimiento en sí, pero su trabajo ha permitido que todo el mundo conozca lo que está sucediendo con el planeta: se está calentando de una manera casi que aterradora. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático cumple 25 años, tiempo durante el cual ha producido 4 informes sobre la situación, uno cada 6 años en promedio (hoy se presentan cada 7). El próximo será en 2014 y será el documento más esperado por todas las dolorosas verdades que seguro presentará dado que la situación en vez de mejorar empeora.

7. 9 metas y un cerebro

En 2014 el proyecto Brain que desarrollan los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos por mandato del presidente Barack Obama, tendrá 9 metas para cumplir, de acuerdo con el reporte liberado esta semana: desde generar un censo de los tipos de células, a crear mapas estructurales del cerebro, pasando por vincular la actividad de las neuronas con el comportamiento y otras. Un esfuerzo nunca intentado en su campo.

8. Nos queda mucha vida por delante

Un nuevo estudio de científicos de la Universidad de East Anglia publicado en Astrobiology reveló que el tiempo de vida que le queda a la Tierra es de al menos 1.750 millones de años. En un momento entre 1.750 millones de años y 3.250 millones dejará de ser habitable pues se encontrará entonces en la zona caliente del Sol, con temperaturas tan elevadas que los océanos se extinguirán y no será posible ninguna forma de vida. El Sol entrará en su fase de gigante roja y acabará con el planeta.

9. Elefantes cazados

Investigadores de la Universidad de Southampton en el Reino Unido descubrieron restos del antiguo elefante europeo, un enorme animal, que murió posiblemente cazado por primitivos humanos hace decenas de miles de años, lo que indicaría que pese a su rudimentaria cultura podían cazar en grupos. En el sitio se encontraron artefactos que sugieren manipulación del animal hace unos 420.000 años, después de la glaciación angliana.

10. Una superaglomeración

Un grupo de astrónomos descubrió los enormes brazos del cúmulo de galaxias Coma gracias al telescopio espacial Chandra. Esas estructuras se extienden medio millón de años luz ayudan a entender cómo ha crecido gracias a la fusión con galaxias y otros cúmulos, conformado hoy una de las estructuras más enormes del universo mantenidas por gravedad. Coma es inusual porque contiene no una sino dos galaxias elípticas gigantes cerca al centro. El hallazgo fue publicado en Science.

Si ET prende la luz ¡lo pillamos!

Si ET no viene a la Tierra y se exhibe, ¿cómo descubrirlo? Sencillo: tiene que prender y apagar las luces de su casa.

Un par de astrofísicos acaba de exponer lo que parece un camino no pensado y sorprendente para hallar civilizaciones extraterrestres: por las luces de las ciudades en las que habitan.

Su hipótesis quedó plasmada en un artículo que presentaron al journal Astrobiology.

Avi Loeb, del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics y Edwin Turner de Princeton University consideran, de acuerdo con sus cálculos que esa observación es posible. Bueno, por métodos indirectos.

“La búsqueda de ciudades extraterrestres sería una gran apuesta, pero no requiere recursos extras. Y si tenemos éxito, cambiaría la percepción de nuestro lugar en el universo”, dijo Loeb.

Como otros métodos Seti (Search for Extra Terrestrial Intelligence) los dos científicos asumen que los alienígenas usan tecnologías tipo Tierra, algo que no resulta alocado porque cualquier vida inteligente que evolucione bajo la luz de su estrella más cercana es probable que tenga iluminación artificial que enciende durante las horas de oscuridad.

¿Pero sí es fácil observar tales luces? Con absoluta seguridad, tales luces tienen que distinguirse ante el brillo de la estrella paterna. Por eso Loeb y Turner sugieren mirar los cambios en la luz del exoplaneta mientras gira alrededor de su estrella.

A medida que el planeta orbita, pasa a través de fases similares a las de la Luna. Cuando está en la fase oscura, desde la Tierra podría detectarse más luz artificial del lado oscuro que la reflejada por la fase donde es de día. Así, el flujo total de un planeta con luces citadinas variaría de una forma que podría ser medible distinto a un planeta que no tenga luces artificiales.

Para detectar esa débil señal se requiere una nueva generación de telescopios. La técnica podría ser examinada usando objetos en el borde de nuestro Sistema Solar.

Los investigadores calculan que los mejores telescopios de hoy deberían ser capaces de ver la luz generada por una metrópolis del tamaño de Tokio situada a la distancia del cinturón de Kuiper, esa región habitada por Plutón, Eris y miles de pequeños cuerpos helados. Si hubiera ciduades allí deberían detectarse ahora. Al mirar, los astrónomos pueden afinar la técnica para el momento en el que se anuncie el descubrimiento de los primeros planetas habitables tipo Tierra, mundos en distantes estrellas en nuestra galaxia.

Es poco probable que haya ciudades en el borde de nuestro Sistema Solar, pero la ciencia dice que se debe chequear.

Al menos servirá para afinar la puntería.

No apaguen las luces por favor.

Imafen cortesía David Aguilar-CfA