Con células humanas crean super ratones

La intención no es la de crear el super ratón, pero algo así se está logrando.

Sí, al trasplantar células cerebrales humanas a ratones, estos se vuelven más listos, reveló un estudio.

No crea que el trasplante es de neuronas, esas que la mayoría piensa que controlan los pensamientos. No: les trasplantaron células cerebrales llamadas gliales, que apoyan las neuronas e intervienen en el procesamiento cerebral de la información.

Los científicos han visto las gliales, incluido un subgrupo denominado astrocitos, como células de apoyo que alimentan las neuronas y ayudan a mantener el cerebro unido.

En el nuevo estudio publicado en Cell Stem Cell, se muestra que esas células también influyen en la formación de la memoria, dijo R. Douglas Fields a ScienceNews. Él no participó en el estudio.

En este, investigadores liderados por el neurólogo y biólogo de células madre Steven Goldman y el neurobiólogo Maiken Nedergaard del centro médico de la Universidad de Rochester en Nueva York, implantaron células gliales progenitoras en los cerebros de ratones recién nacidos. Estas son un tipo de células madres que originan varias variedades de gliales, incluyendo los astrocitos. Antes, los investigadores habían trasplantado células gliales progenitoras humanas a cerebros de ratones con un desorden parecido a la esclerosis, lo que les permitió vivir una vida normal. El resultado trajo la promesa de que tales trasplantes podrían ayudar a personas con problemas neurológicos.

Los ratones trasplantados suplantaron las células progenitoras de los ratones.

Los científicos de Rochester examinaron las células gliales progenitoras humanas en ratones normales. Hacia los 6 meses de nacidos, estas habían suplantado las células de los ratones, incluidos los astrocitos.

Tras una serie de tests, los ratones mostraron que aprendían más, distinguían nuevos objetos y conocían que ciertos sonidos significaban un shock eléctrico.

Dada la forma como se elaboró el experimento, parece que el fortalecimiento de la memoria provino de las células humanas.

La marihuana sí afecta la memoria

¿Qué me dijo? La marihuana afecta la memoria de corto plazo, reveló un estudio publicado en Cell.

La droga afecta la memoria de trabajo, esa capacidad de retener y utilizar información en cortos periodos de tiempo para razonar, comprender y aprender.

Los neurocientíficos Giovanni Marsicano, de la Universidad de Bordeaux en Francia y Xia Zhang, del Institute of Mental Health Research de la Universidad de Ottawa, Canadá, demostraron que ese efecto colateral común se presenta por unos mecanismos de señales desconocidos entre las neuronas y otras células llamadas astrocitos, que parece son los que modulan la memoria de trabajo (working memory).

El estudio se hizo con ratas modificadas para alterar o no la producción de unos receptores cerebrales. Al fin encontraron que el ingrediente psicoactivo de la marihuana, el tetrahidrocannabinol (THC), debilitaba la sinapsis o conexión entre neuronas.

Y aunque es difícil extrapolar de ratas y ratones a humanos, según Marsicano, la marihuana afecta la memoria en aquellos dos, por lo que un mecanismo similar debe estar presente en las personas.

El efecto no sería sentido por quienes fuman ciertas variedades de marihuana: un estudio de 2010 mostró que aquellas con un alto contenido de cannabidiol no experimentan deterioro de la memoria, por lo que podrían ser útiles en fines medicinales.

El hallazgo aporta al entendimiento de la memoria y tendría efectos para desarrollar medicinas para mejorarla en condiciones como, por ejemplo, el Alzheimer.

Hallazgos curiosos de la ciencia

Mal sabor. Confrontar creencias moralmente aborrecibles deja, literalmente, un mal sabor en la boca. Los cristianos religiosos que escriben pasajes del Corán musulmán o de La Desilusión de Dios de Richard Dawkin calificaron una bebida de limón mucho más chocante luego de la prueba que antes de ella, reportaron científicos en el Journal of Experimental Social Psychology. Al leer la Biblia el efecto no se daba. A los participantes a los que se les permitió lavar sus manos luego de copiar los pasajes objetables no mostraron diferencia alguna en el gusto, indicando que el aseo físico restauraba simbólicamente la pureza espiritual. Curioso.

Tormentas perpetuas. Las emociones fuertes, experiencias a veces traumáticas y desagradables permanecen mucho tiempo en el cerebro como recuerdos que no se borran. Científicos de la Universidad de California en Berkeley pudieron explicar cómo duran tanto: el centro emocional del cerebro, la amígdala, induce al hipocampo –un gran centro de comunicación- a generar nuevas neuronas. En una situación de miedo, esas neuronas nuevas son activadas por la amígdala y pueden servir como piedra de impresión en la que los recuerdos traumáticos pueden ser impresos con firmeza. Es decir, las nuevas neuronas, hablando en términos evolutivos, probablemente le están ayudando a la persona a recordar el león que casi la mató. En la imagen se ven nuevas células nerviosas (verde) y un marcador neuronal (rojo) que señala células inmaduras. De azul, los astrocitos (células gliales con numerosas funciones). Bien curioso.

Darwin tenía razón. Un estudio publicado en Ecology letters entrega evidencia experimental sobre una asunción de la biología evolutiva aceptada desde que Charles Darwin la propuso en 1859 en El Origen de las Especies: la competencia es mayor entre especies más relacionadas o cercanas. Investigadores del Georgia Tech establecieron 165 microcosmos experimentales –ecosistemas simplificados de laboratorio. que contenían una o dos especies de protistas ciliados con tres variedades de presas de especies de bacterias. Cada semana documentaron la abundancia de cada especie en cada microcosmo y hallaron que luego de 10 semanas, todos los protistas albergados en soledad sobrevivieron, pero en más de la mitad de los escenarios con dos especies una de las especies había crecido para dominar la población, conduciendo a la otra a la extinción. La competencia era más feroz en esos microcosmos cuando las especies estaban más cercanamente relacionadas. Curioso.

Aprendizaje variable. Científicos del Columbia University Medical Center entregaron evidencias de que el número de células madre neurales del hipocampo, esa región responsable de la memoria, el aprendizaje y la emoción, puede no ser constante sino que varían debido a condiciones ambientales. Al comparar el hipocampo de ratones expuestos a un ambiente estimulante o a uno solitario y estresante, hallaron que las células madre del hipocampo de aquellos en soledad generaban más células neurales que los que estaban en un medio estimulante, cuyas células madre neurales se diferenciaban para producir solo neuronas. Durante el estrés o la carencia, el cerebro se prepara almacenando células madre neurales para satisfacer la demanda de un ambiente más estimulante, que se sabe induce la producción de más neuronas. Curioso.