Resumen científico de la semana

1. Estrellas viajeras

Aunque no se crea, un tercio de las estrellas en nuestra Vía Láctea han modificado su órbita. No están en su lugar original, según el artículo en The Astrophysical Journal. El estudio se basó en la observación de 100.000 estrellas durante 4 años. El desplazamiento ha sido largo, así como muchas personas van a vivir a países muy distintos y lejanos al que nacieron. De la composición química de cada una se deriva su historia de vida, dijeron los astrofísicos.

2. Un planeta especial

Mediante el telescopio espacial Spitzer se confirmó el hallazgo del planeta rocoso más cercano al Sistema Solar. Está a 21 años luz y aunque no puede ser visto de manera directa no por los telescopios, la estrella donde está sí es visible al ojo desnudo hacia la constelación Casiopea. Pese a ser rocoso no tiene condiciones para la vida pues orbita muy cerca de su estrella. Tiene una masa 4,5 veces la terrestre y su año dura 3 días de los nuestros. Alrededor de esa estrella giran además un gran planeta exterior y otras dos Supertierras.

3. Qué estrés

Las plantas siguen sorprendiendo. Otra sorpresa más: Aunque no poseen un sistema nervioso utilizan señales normalmente usadas por los animales cuando se encuentran bajo condiciones de estrés. El estudio fue publicado en Nature Communications. Responden al ambiente de manera similar a los animales, con una combinación de respuestas eléctricas y químicas pero con un mecanismo diferente. Un aporte más que muestra la increíble versatilidad de las plantas, consideradas antes como simples organismos inmóviles.

4. Extraños grafitis en otro mundo

La Nasa reveló imágenes tomadas por la sonda Cassini en abril en un sobrevuelo de la luna Tetis de Saturno. Se observan unas rayas rojas sobre la superficie, a manera de grafitis, como si hubieran sido pintadas con aerosol. No se sabe a ciencia cierta a qué se deben, podría ser hielo impuro, pero todo es mera especulación. En otro sobrevuelo a finales de año se tomarán fotos en mayor resolución para ver si se resuelve el misterio.

5. Arcilla apetitosa

Chimpancés en las selvas de Uganda están comiendo cada vez más arcilla como suplementación mineral en su dieta reportaron investigadores en Plos One. Estos primates han sido observados comiendo y bebiendo de hoyos arcillosos y de los nidos de las termitas. Parece que han comenzado a ingerir más minerales consumiendo la arcilla que les ayuda a desintoxicarse y digerir el alimento. Además, la disminución de las palmas en las cuales obtenían minerales ha incidido igualmente.

6. Era el ébola

Ensayos con la vacuna experimental VSV-ZEBOV en 7.500 participantes en Guinea sugieren que confiere alta protección contra el ébola a los 10 días de la vacunación en adultos que han estado expuestos al virus por contacto cercano con una persona recientemente infectada. Los resultados fueron publicados en The Lancet y sugieren además que la vacuna es segura y se registraron efectos secundarios mínimos en las pruebas. El estudio fue patrocinado por la Organización Mundial de la Salud. Una esperanza.

7. Mis dos manos nuevas

Médicos del hospital infantil de Filadelfia reportaron el primer trasplante bilateral de manos en un niño que había sufrido amputación de manos y pies tras una infección después de un trasplante de riñón. La complicada cirugía del trasplante fue en un niño de solo 8 años, que hasta el momento avanza en su recuperación. En cuanto a sus pies, había recibido ya prótesis, con lo cual se espera puede desenvolverse mejor en sus actividades.

8. Microbios que deprimen

Bacterias depresivas. O que la causan. Científicos reportaron en Nature Communications una relación entre las bacterias intestinales y la ansiedad y depresión en las personas. Se encontró que no son solo las bacterias sino la doble comunicación alterada entre el sujeto estresado temprano en su vida y su microbiota lo que conduce a esas situaciones. En el estudio ratones fueron sometidos a estrés y luego a bacterias intestinales, derivando en ansiedad y depresión.

9. Auroras en una enana

Astrónomos lograron deducir la existencia de auroras en una lejana estrella enana marrón, todo un logro pues solo se han observado en planetas del Sistema Solar. Se trata de una enana a 20 años luz según la revelación en Nature. El hallazgo sugiere que esos cuerpos tienen más características de planetas, pues no alcanzaron la masa para generar reacciones de hidrógeno. Estas enanas son muy tenues, poco brillantes, y la observación se confirmó con radiotelescopio.

10. Un cometa orgánico

Los análisis realizados por la sonda Philae sobre el cometa 67P en el cual descendió y se perdió, detectaron compuestos orgánicos formando aglomerados y no disueltos de manera aislada. Eso no se había visto en otros cometas y para algunos reafirma la hipótesis de que fueron esos viajeros del espacio los que trajeron la vida al planeta en el intenso bombardeo inicial luego de su formación.

Una súper gigante en apuros

Los Tres Reyes Magos o más conocida como Orión el guerrero. ¿Quién no ha visto esa constelación en los cielos?
Allí hay una estrella súper gigante, Betelgeuse, que se ve como roja. ¿Saben qué sucede con ella? Dos grupos de astrónomos utilizando elVery Large Telescope de la Organización Europea para la Investigación Astronómica en el Hemisferio Sur (ESO) encontraorn que la estrella tiene una gran estela de gas, casi tan grande como nuestro Sistema Solar, así como una gigantesca burbuja hirviente en su superficie.
El hallazgo aporta luces sobre cómo uno de estos monstruos estelares expide material a tan tremenda tasa.
Betelgeuse es la segunda estrella más brillante de Orión. Es una súper gigante roja, una de las estrellas más grandes conocidas, casi 1.000 veces mayor que nuestro Sol.
Este monstruo tiene corta vida, pues mientras más grande una estrella, con mayor rapdiez consume su combustible y muere. De hecho, se encuentra en la fase final de su existencia, que terminará en la explosión de una supernova que podrá verse desde la Tierra, incluso a plena luz del día. Ahora, nadie sabe cuándo explotará.
Las súper gigantes rojas tienen misterios que no han sido resueltos por los astrofísicos. Por ejemplo, cómo pierden tan grandes cantidades de materia, cerca de la masa del Sol, en tan solo 10.000 años
Si Betelgeuse estuviera en el centro de nuestro Sistema Solar, se extendería hasta la órbita de Júpiter, engulléndose Mercurio, Venus, la Tierra, Marte y el cinturón principal de asteroides.
La estrella se encuentra a 640 años luz de la Tierra.
La ilustración es cortesía de la ESO.