Si estira se convierte en ‘looser’

Si va a hacer ejercicio, no se estire. ¿Cómo así si es lo que se ha recomendado?

Un artículo en New York Times que cita recientes investigaciones aconseja una vez más no estirar.

Sí, crecimos escuchando que nos estiráramos, que tocáramos los dedos de los pies durante 30 o más segundos, pero eso en nada ayuda al desempeño y antes perjudica.

En años recientes, escribió Gretchen Reynolds una cantidad de experimentos ha echado tierra a esos consejos. En vez de eso, los científicos han descubierto que ese estiramiento estático puede disminuir la velocidad de los atletas sin reducir para nada el riesgo de lesiones.

Y hay nuevos estudios al respecto. Uno, publicado en The Journal of Strength and Conditioning Research concluyó que si uno se estira antes de alzar pesas, se puede sentir más débil y cansado de lo que esperaba durante la rutina.

En Croacia, investigadores reexaminaron datos de un artículo aparecido en The Scandinavian Journal of Medicine and Science in Sports. Ambos engordan el consenso científico de que el estiramiento pre-ejercicio es innecesario y probablemente contraproducente.

Investigadores de la Universidad de Zagreb analizaron cientos de experimentos en los cuales los voluntarios se estiraban y luego saltaban, corrían o alzaban pesas y se les medía su potencia. Excluyeron esos en los que las personas calentaban trotando.

Analizaron así 104 estudios y mediante cálculos estadísticos sofisticados determinaron cómo el estiramiento afectaba el rendimiento.

Los números, en especial para atletas de competencia, son claros. El estiramiento estático reduce un 5,5% la fuerza en los músculos estirados, con un impacto mayor en quienes se estiraban 90 segundos o más, y menos entre quienes lo hacían por menos de 45 segundos, aunque en general los músculos se mostraban menos fuertes.

También eran menos potentes, con potencia como una medida de la capacidad del músculo de producir una fuerza durante las contracciones, según Goran Markovic, profesor de Kinesiología en la Universidad de Zagreb y autor senior del estudio.

La potencia caía un 2% después del estiramiento. Así, el desempeño muscular explosivo también caía un 2,8%.

El desempeño tras calentar con estiramiento era peor que si no hubiese calentado del todo.

Por eso Messi es Messi

Mucho se ha dicho: para qué le pregunta a un futbolista si lo que responderá son bobadas. Pero no se lo crea: un estudio muestra que los mejores tienen un desempeño cerebral como el de todo un buen ejecutivo: su cerebro funciona de manera sorprendente y por eso Messi es Messi y Vásquez seguirá siendo Vásquez.

Científicos de Brunel University en Londres trataron de determinar qué hace a un futbolista mejor que otro, en especial anticipándose y respondiendo a las intenciones de otro jugador, reportó CNN.

Para averiguarlo los científicos colocaron a 39 futbolistas de distinta experiencia y habilidades en escáneres de resonancia magnética funcional. Las máquinas fueron equipadas con videmonitores que mostraban video clips de un jugador driblando con un balón hacia los jugadores cuyos cerebros estaban siendo escaneados.

A cada jugador se le pidió que mientras veía el video, decidiera cómo respondería al movimiento del otro jugador, mientras el escáner registraba su actividad cerebral.

El estudio, publicado en el Journal of Sport and Exercise Psychology reveló que los jugadores con mayor experiencia y de mayor habilidad eran mucho más precisos prediciendo el movimiento del jugador en la pantalla.

Los autores dijeron que los mejores mostraban más actividad en las áreas del cerebro relacionadas con un funcionamiento ejecutivo de alto nivel y coordinación músculo-ocular que los jugadores de menos experiencia.

“Los datos de las neuroimágenes mostraron con claridad una mayor activación de las estructuras motrices y otras relacioandas en los cerebros de expertos futbolistas, comaprados con los novatos, cuando se trataba de anticipar una jugada”, dijo Daniel Bishop, líder del estudio.

El estudio aporta datos al conocimiento sobre el funcionamiento interno de los cerebros de atletas talentosos. Un estudio de Scientific Reports, por ejemplo, encontró que los atletas profesionales procesan escenas visuales complejas más rápido que los aficionados y mucho más que quienes no son atletas.

Una de las implicaciones del estudio de Bishop es que se puede entrenar el cerebro para obtener un mejor rendimiento y así, por ejemplo, anticiparse mejor a los movimientos de los rivales.

Un modo sencillo para no morir

Simple: estaba haciendo ejercicio, jugaba un encuentro de fútbol y pum, cayó redondo al suelo y cuando fueron a reanimarlo ya no había anda que reanimar. Murió. ¡Pero si era tan joven!

El síndrome de la muerte súbita. Sí, síndrome que a veces se emplea cuando no hay a nada más que echarle la culpa.

Es un misterio para la ciencia porqué atletas jóvenes, en especial los hombres, comienzan a experimentar una arritmia inusual del corazón. Con el ejercicio fuerte, el corazón deja de palpitar y la persona muere.

Un examen para ver si alguien tiene ese riesgo es muy costoso. Pero a veces lo costoso y difícil se vuelve simple. Sami Viskin, de Tel Aviv University desarrolló un test nuevo que ya utilizan médicos y que ha salvado vidas.

La prueba Viskin se basa en el descubrimiento del investigador de que anormalidades casi imperceptibles entre los pacientes normales y aquellos con riesgo podrían hacerse más visibles mediante un examen simple al lado de la cama que requiere que la persona se levante de prisa. Cuando se para, aquellos con riesgo experimentarán una diferencia medible en una porción de los laditos de su corazón llamada intervalo QT. Esa diferencia puede ser detectada con un electrocardiograma.

El estudio apareció publicado en el reciente número del Journal of the American College of Cardiology.

“Los métodos actuales de exámenes no tienen valor terapéutico real, dado que muy pocas personas que experimentan arritmias, un 20 por ciento de la población, morirán de muerte súbita”, dijo Viskin.

“Es más: existe tal traslape entre lo que es normal y lo que es anormal en un electrocardiograma que necesitamos parámetros adicionales de evaluación. Esta prueba, cuando se practica en personas con síntomas fuertes, puede darnos una mejor medición para comparar aquellos en riesgo de muerte súbita de quienes de otro modo vivirían una vida saludable”.

Para que ahorre energía al caminar

Los pequeños detalles hacen las diferencias. Mientras la mayoría de los animales anda en sus dedos, los humanos lo hacen sobre… los talones.
Pero cuando de correr se trata, los dedos están de primeros sobre el piso.
Pues sí, caminar colocando primero los talones es una manera más eficiente de ahorrar energía, comprobaron los científicos Nadja Schilling y Christoph Anders de la Universidad de Jena en Alemania y Christopher Cunningham y David Carrier de la Universidad de Utah en Estados Unidos.
Mientras medían la cantidad de oxígeno consumida mientras un grupo de personas caminaba, se les pidió andar de tres modos diferentes: con el talón haciendo contacto de primero con el piso: con los dedos primero y el talón levemente levantado de manera que no tocaba el suelo; y con la punta de los dedos.
Se les pidió luego a los atletas repetir los experimentos mientras corrían con el talón apoyando primero y con el talón ligeramente levantado.
Encontraron que caminar con el talón levantado costaba un 53 por ciento más de energía que con el talón apoyando primero y apoyando sólo en los dedos era más costoso aún. Sin embargo, no hubo diferencias en al eficiencia de los atletas cuando corrían con el pie apoyando todo de una vez o con los dedos sólo.
Caminar apoyando el talón primero hace a los humanos mucho más eficientes. Una persona que camina gasta 70 por ciento menos energía que otra que corre al recorrer ambos la misma distancia. El informe fue publicado en el Journal of Experimental Biology.
Si eso quedó claro para los investigadores, ¿por qué es más eficiente apoyar primero los talones? Tras un análisis con los atletas involucrados, se comprobó que esa posición exige menos energía. Al apoyar primero el talón, permite transferir mayor cantidad de energía de un paso hacia el próximo, lo que aumenta la eficiencia, mientras que al apoyar todo el pie se reducen las fuerzas alrededor de los tobillos (generada por el empuje del piso contra el pie) y exige una respuesta muscular con el consiguiente consumo de energía.
Se explicaría así porqué los humanos en comparación con otros animales no son tan buenos para largas carreras, pero sí para largas caminatas, como las que les tocaba a los primeros ancestros en busca de alimento.